INCENDIOS
El fuego no da tregua en Fermoselle
Las llamas arrasan 10.000 hectáreas en el municipio zamorano y suben a 14 las localidades desalojadas
Un incendio de nivel 2 acecha El Bierzo y las llamas de Veguellina provocan el desalojo ya de siete localidades, mientras los 300 vecinos de San Cipriano (León) vuelven a casa

Agentes medioambientales y voluntarios trabajan sin descanso durante la noche para frenar el avance del incendio de Fermoselle (Zamora).
El foco del fuego cambia en la Comunidad. Durante los últimos días Castilla y León dirigía su mirada al Valle de Iruelas en Ávila por el temible incendio de Burgohondo. Ahora la atención se dirige a Fermoselle (Zamora) donde las llamas no dan tregua y han arrasado ya 10.000 hectáreas con más de 800 personas obligadas a desplazarse de sus casas por el avance del incendio. La otra parte que preocupa es, un año más, El Bierzo con dos fuegos de nivel 2 Valdelaloba y Veguellina, este segundo provocando el desalojo de hasta siete localidades en total. Entre Zamora y El Bierzo hay más de un millar de desplazados.
Las llamas continuaron acechando Fermosele y obligaron a aumentar los desalojos hasta las 14 localidades. Debido al avance del fuego, continúan confinadas las localidades de Fermoselle y Fariza, mientras se evacuó a los vecinos de Pinilla, Cibanal, Fornillos, Formariz, Zafara, Mámoles, Palazuelo, Cozcurrita, Badilla, Tudera, Argañín, Muga de Sayago, Pasariegos y Villar del Buey, lo que afecta a más de 800 personas. A pesar del aumento de las poblaciones evacuadas, durante la noche del miércoles se produjo una mejoría en el combate contra las llamas al estabilizar los frentes norte y este; y reducir la peligrosidad del fuego. El operativo prosiguió trabajando en cuatro sectores activos, informa Ical.

Ejecutados por el incendio de Fermoselle
El jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta en Zamora, Mariano Rodríguez Alonso, explicó que «la situación del incendio de Fermoselle después de la noche ha mejorado significativamente», y señaló que los flancos este y norte, que eran los que más preocupaban al operativo, «se han logrado de momento estabilizarlos, aunque hay numerosos puntos calientes y zonas muy complicadas, mientras se mantienen todavía cuatro sectores activos en los frentes sur y oeste».
Rodríguez Alonso rebajó la peligrosidad respecto a las horas iniciales, pero insistió en que el incendio continúa presentando un elevado riesgo. «Las previsiones climáticas son muy malas y no podemos ser optimistas a corto plazo», afirmó, antes de añadir que «la peligrosidad sí se ha logrado reducir significativamente»: «El riesgo es alto por rachas de viento muy largas que pueden complicar las cosas y no se prevé que hoy se logre dominar totalmente el fuego».
Las hectáreas afectadas por este fuego se cifran ya en 10.000 con un perímetro de 75 kilómetros: «Un terreno muy amplio», señaló el director de extinción, Raúl De la Fuente, sobre este incendio: «Queremos ser optimistas».
Las llamas desatadas en Fermosella han calcinado ya 10.000 hectáreas desde que se declarara en la jornada del miércoles. Un fuego que, según señaló el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, se pudo originar por «algún tipo de imprudencia». Por ello, volvió a pedir «máxima prudencia» y «máxima precaución» en las actuaciones, «siempre en el verano y sobre todo en estos tiempos».
Más de 330 afectados por este incendio pasaron la noche en el pabellón de Bermillo de Sagallo. Una de ellas es Sara Ferrero tiene 24 años y vive en Villar del Buey y llegó al pabellón con sus padres y con una amiga. «Sin poder dormir, apenas. Un poco nerviosa. Después de cenar, empezó a acercarse el fuego y nos desalojaron directamente. Había muchísimo humo, caía ceniza del cielo, que se veía de color rojo», describe en declaraciones recogidas por Ical.
Leonor Garrido, natural de Cibanal (Zamora), recibió el aviso urgente de la Guardia Civil para que desalojara inmediatamente su casa. «El incendio me pilla de vacaciones, en mi casa y con mi madre, de 98 años, que tiene movilidad reducida, y mi marido, operado, con una prótesis en la arteria aorta. Ha sido complicado pero, gracias a Dios, estamos bien, que es lo importante», afirma. «Mi sobrino estaba en el camping y unos guardias civiles le dijeron había que irse», añadió.
Leonor reside desde hace mucho tiempo en las islas Canarias, donde regenta un establecimiento hostelero, y pasa todos los veranos en Cibanal, una pequeña localidad de apenas 70 habitantes, perteneciente al municipio de Villar del Buey, cuyos habitantes todavía recuerdan el incendio forestal, probablemente, provocado, que quemó una quincena de hectáreas en 2017. "Hay que agradecer mucho todo lo que hecho la Cruz Roja, los demás voluntarios y todo, porque cada uno hace lo que puede. Ha sido una noche difícil para todos y hay que valorar el trabajo .Yo cogí las pastillas de mi madre, los medicamentos de las demás personas y poco más. El miedo que tenía era que el fuego estuviera en el pueblo. Esa fue mi sensación cuando nos dijeron fuera, fuera, fuera. Al final, parece que no han llegado las llamas a Cibanal», comenta.
El peligro al norte de la ciudad de León, en el municipio de San Cipriano desciende con la bajada a nivel 1 de las llamas y el realojo de 312 vecinos que regresan a casa después de pasar una noche fuera. Las condiciones meteorológicas nocturnas fueron favorables y el incendio de San Cipriano se encuentra perimetrado, pero afectó a tres edificios de Castro del Condado, según confirmó el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego.

Agentes medioambientales y voluntarios trabajan sin descanso durante la noche para frenar el avance del incendio de Fermoselle (Zamora).
La comarca de El Bierzo no tuvo tanta suerte en la jornada de ayer. El fuego de Veguellina (Índice de Gravedad Potencial 2) obligó a desalojar cuatro localidades afectando a unos 300 vecinos se complicó por los fuertes vientos que soplaron en diferentes direcciones. Las poblaciones de San Pedro de Olleros, Moreda, San Martín y Valle de Finolledo fueron trasladadas al polideportivo de Cacabelos. Durante la tarde se decretó el desalojo de San Martín de Moreda (60 personas) y Moreda (40 personas). Así, son cinco en total las localidades afectadas ya que el miércoles fueron evacuados unas 20 personas de Prado de la Somoza al polideportivo de Villafranca del Bierzo.
Ante el avance del fuego se solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que desplegó un contingente con 17 militares y ocho vehículos con la posibilidad de ampliarlo si la situación lo requiere.
En cuanto al otro incendio en El Bierzo, Valdelaloba, unas 60 personas pasaron la noche fuera de sus casas, pero ayer se decretó el realojo de las dos únicas poblaciones evacuadas: Valdelaloba y Pradilla. Si bien, el fuego permanece en IGR 2.
Incendio de Ávila
Una de las noticias positivas que deja la jornada respecto a los incendios es la evolución del fuego de Burgohondo. A pesar de haber afectado a 55.000 hectáreas y ser el más grande de la historia de España, el fin está más cerca. El delegado territorial de la Junta en la provincia, José Francisco Hernández, sostuvo que el perímetro está «casi consolidado con poca llama viva o nula». Este mismo jueves el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el fin de la emergencia nacional y ahora la dirección corresponde a Castilla y León.
De igual manera, las noche del miércoles fue «bastante tranquila» por el poco viento lo que motivó escasos movimientos del fuego. Durante la jornada de ayer los helicópteros se centraron en refrescar las áreas que siguen humeando. La principal preocupación del operativo se sitúa en el valle de Iruelas, donde, aunque no se observan llamas de intensidad, pero persisten numerosos puntos con humo, según informa Ical.