VIOLENCIA DE GÉNERO
La dramática huella de la violencia de género: 10.000 víctimas más en 5 años
Las mujeres que sufren violencia machista en Castilla y León siguen en aumento y ya alcanzan las 36.750 desde que hay registros, según el sistema Viogén

Manifestación con motivo del Día Internacional de la Mujer en León
La violencia de género es una realidad dramática, una de las peores plagas a las que se enfrenta la sociedad actual. Nada frena este abominable plaga que, lejos de contenerse con el tiempo, sigue en aumento constante y a una velocidad alarmante que ha hecho que en los últimos cinco años, la ya de por sí abultada estadística de víctimas se haya engrosado con más de diez mil nuevas, ahondando cada vez más la huella de la violencia machista en Castilla y León.
Una realidad tan escalofriante como la de la violencia de género lo es aún más cuando se analizan individualmente las cifras. Si en marzo de 2021 había 26.144 víctimas y en el mismo mes de 2026 eran 36.750, queda patente que el dato se ha incrementado en 10.606, un 40,6%. Pero va más allá, puesto que se trata de más de dos mil víctimas nuevas al año. Dicho de otro modo, desde marzo de 2021 casi seis mujeres (o en algunos casos sus hijos) al día han sufrido violencia machista, una cada poco más de cuatro horas.
Y es que, precisamente, esas 36.750 víctimas que acumula históricamente Castilla y León son solo las que contabiliza el sistema Viogén del Ministerio de Interior desde que se recogen estos datos, pero no es difícil imaginar que los registros serán mucho peores si se echa la vista más allá de la entrada en funcionamiento de este mecanismo de seguimiento.
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Los datos son escalofriantes en el conjunto de la Comunidad, pero no más que en algunas provincias donde el aumento de las víctimas de violencia de género a lo largo de los últimos años es alarmante. Es el caso de Segovia, que si bien es una de las provincias que menos mujeres en esta situación contabiliza, anota un incremento de los datos que supera el 47%, prácticamente siete puntos por encima de la media autonómica.
En el lado opuesto, por su parte, aparece Salamanca, único territorio castellano y leonés que logra contener el alza de la violencia de género por debajo del 35% de nuevas víctimas desde marzo de 2021 con un 34,15% y que, no obstante, supone un aumento absoluto que roza las 1.200 mujeres.
En el caso del sistema Viogén los conceptos víctima y caso son prácticamente paralelos, pero existen algunas diferencias entre ambos que hacen que las cifras se desacoplen una de otra. Por un lado, el caso lo define el Ministerio del Interior como «una unidad de registro en el sistema que recopila la información relacionada con la víctima y el agresor, el nivel de riesgo identificado y las medidas de protección adoptadas para prevenir futuras agresiones junto con otras anotaciones de interés». Sería el equivalente a un expediente por cada gesto de violencia machista que se produce y del que se tiene constancia.
Cada caso, por definición, incluye una víctima, pero en este caso la segunda cifra es menor porque, tal y como apuntan fuentes ministeriales consultadas por este periódico, puede haber víctimas con más de un agresor. Es decir, en el caso de que una mujer tenga tres agresores, se contabilizan tres casos pero una única víctima.
En este sentido, también hay que indicar que según los datos de Viogén el número de casos activos en Castilla y León es de 5.481, es decir, aquellos que son objeto de seguimiento policial y en base a lo cual y «según el momento y las circunstancias que lo rodeen, va evolucionan a lo largo del tiempo». A ellos se suman, además, 145 casos supervisados, que según el Ministerio del Interior son los que están sometidos «a una fase temporal de seguimiento especial antes de su inactivación definitiva» y a lo que añaden que «abordan aquellos supuestos de alta complejidad o riesgo cualificado, garantizando una mayor precisión en la evaluación y seguimiento de las situaciones que requieren especial atención».
Por lo tanto, una buena referencia para analizar la fotografía actual de la violencia de género en Castilla y León son, precisamente, esos 5.481 casos activos que el último informe del sistema Viogén del Ministerio del Interior contabiliza en la Comunidad y que reflejan, a su vez, que hay cerca de 5.500 mujeres que a día de hoy requieren de supervisión policial por el riesgo que corren de ser agredidas.
En este sentido, Burgos es la provincia que actualmente arroja peores estadísticas, puesto que acumula 1.303 casos activos. Le sigue León, que con 1.038 casos completa los dos únicos territorios de la Comunidad que superan el millar. Todo ellos supone, además, que las provincias leonesa y burgalesa acaparan casi el 43% de los casos activos de la Comunidad.
En cuanto al resto de territorios, todos ellos por debajo del umbral de los mil casos, Valladolid ocupa la tercera posición de la lista autonómica con 808 casos, seguida de los 603 de Salamanca y los 453 de Palencia. Por su parte, las provincias con menos casos activos de la Comunidad son Segovia (393), Ávila (335), Zamora (315) y Soria (233).
En todo caso lo más llamativo es que los casos activos de violencia de género se han disparado en Castilla y León en los últimos cinco años. Si se comparan los últimos datos publicados por el Ministerio del Interior, esos que los cifran en 5.481 al cierre de marzo, los correspondientes al mismo mes de 2021 ‘solo’ alcanzan los 2.957. Esto quiere decir que en apenas cinco años se contabilizan más de 2.500 casos activos más, indicador incontestable de una situación profundamente dramática.
Cabe apuntar, en este caso, que el aumento tan evidente de los casos activos puede deberse al también notable aumento que se ha producido en lo que respecta a las mujeres que denuncian cuando son víctimas de violencia de género. Esto permite a la Administración y a las autoridades ponerse en marcha y actuar según los protocolos, algo que era mucho más difícil cuando el miedo y la falta de concienciación que existía hace no tantos años.
de 31 a 64 años
Otra de las lecturas que permite el último balance del sistema Viogén tiene que ver con la edad de las víctimas, puesto que existe espectro de la población que sufre la violencia de género con mucha mayor intensidad. En este sentido, los últimos datos revelan que las mujeres de entre 31 y 64 años son las más golpeadas por esta problemática. El grupo de entre 31 y 45 años acumula en el balance histórico 13.694 víctimas, mientras que el siguiente grupo, de 46 a 64 años, llega hasta las 15.222 víctimas.
Esto supone, a su vez, que entre los dos rangos de edad alcancen las 28.916 víctimas desde que existen registros y que representan, a su vez, cerca del 80% del total de la Comunidad.
En todo caso, el protagonismo de dos grupos de edad no supone que los demás estén protegidos. No en vano, 4.396 víctimas se encuentran en la franja de edad de entre 18 y 30 años, mientras que 3.316 corresponden a mujeres mayores de 65 años. Tampoco las menores de edad están protegidas ante esta lacra, puesto que existen 122 víctimas menores de 18 años.
En relación con el escenario en el que se encuentra la violencia de género, en los últimos días se dio a conocer que Castilla y León fue el pasado año la comunidad que registró un mayor aumento del número de víctimas de violencia de género con ordenes de protección, con un 14,6 por ciento, hasta las 2.155. Este incremento contrasta con la bajada del conjunto de España en un 3,7%, que contabilizó un total de 33.373, según datos de un estudio del INE recogidos por Ical.
El 37,9% de las mujeres víctimas de violencia de género mantenían una relación de pareja o expareja de hecho con el hombre denunciado, el 25,5% eran cónyuge o excónyuge, y el 0,8% estaban en proceso de separación.