ELECCIONES 15-M CASTILLA Y LEÓN
Martínez: «No estoy contento, pero hay partido de vuelta»
El candidato socialista no facilitará la investidura de un Mañueco «que no se ha enterado de nada» y advierte de que «en la primera baza no teníamos cartas en la segunda todas»
El candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, a su llegada al hotel en la noche electoral acompañado de Daniel De la Rosa.
«No estoy contento». Así inició el candidato socialista a la presidencia de la Junta, Carlos Martínez Mínguez, su valoración sobre los resultados de las elecciones, aunque advirtió que «hay partido de vuelta», una idea presente en toda su alocución. Martínez avanzó que no facilitará una investidura de Mañueco y apuntó que ahora el foco debe ponerse en las posibles negociaciones entre PP y Vox para ver «hasta donde están dispuestos a pagar Feijóo y Mañueco». «En la primera baza no teníamos cartas, pero en la segunda tenemos todas», advirtió.
Faltaban pocos minutos para las 23.00 horas cuando el líder socialista hizo su aparición, puño en alto, en el aula magna del Hotel San Francisco de la capital, improvisado cuartel general del PSOE para vivir la noche electoral. Martínez Mínguez fue recibido con júbilo e incluso con gritos de «presidente, presidente» a pesar de que sus 30 procuradores, tres menos que el PP, vencedor de la noche electoral, hacen imposible ese deseo de los socialista. Su primer mensaje fue de agradecimiento al trabajo desarrollado «para dar un vuelco» a Castilla y León y celebró los «buenos resultados» y el «préstamo de confianza» dado a un PSOE que presenta «un proyecto de presente y futuro». «Nos hemos quedado a muy poco, pero no hemos llegado al final», destacaba el candidato admitiendo su derrota. «No me gusta perder ni al futbolín y nos han marcado desde la defensa», explicó.
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Martínez aseguró que aún no había tenido tiempo de felicitar al ganador de los comicios, Alfonso Fernández Mañueco, pero que lo hará «porque hay que ser agradecidos». Sí tuvo tiempo el líder del PSOE de Castilla y León de escuchar la valoración de Mañueco a los resultados electorales, que se produjo unos minutos antes, y que, a su juicio, «es lo mismo de siempre». El socialista apuntó que Mañueco «pretende gobernar como si tuviera mayoría, pero ha estado muy justo y nos vamos a tener que ver en poco tiempo». Para el candidato socialista queda demostrada la «falta de solvencia de un Gobierno con exigua ventaja» y subrayó que tras los resultados de las elecciones el PP «no puede venir a pedir cuentas», en alusión a su compromiso de alcanzar un acuerdo, previo a la votación, para que gobernara la lista más votada. El PSOE pretendía «hacer de cortafuego», pero lamentó que los populares hayan vuelto a optar por el «inmovilismo» que sitúa a Castilla y León «en la irrelevancia».
«¿Y ahora qué?», se preguntó Martínez Mínguez destacando la subida de un PSOE «al que algunos daban por amortizados». «No lo estábamos porque somos un partido histórico, pero sobre todo porque tenemos un proyecto para Castilla y León, porque hemos entendido los problemas de esta tierra y porque hemos hecho visible que lo que hoy le duela a Soria, le duela también a León, a Zamora o a Burgos», afirmó, citando a todas las provincias. Martínez defendió ese «proyecto colectivo» y cuestionó a Mañueco que unos instantes antes volvió a reafirmar que no pactaría con el PSOE. «No ha entendido nada», incidió Martínez ante los aplausos de los suyos, para volver a poner sobre la mesa que «hay partido de vuelta».
Martínez también apuntó hacia Vox que debe decidir «si quiere ser siempre la muleta del PP» por lo que estará «muy atento» a las negociaciones que presumiblemente se iniciarán en los próximos días. Un proceso en el que «no hay que poner el foco» en un PSOE que «siempre ha cumplido su papel» y que apuesta por medidas inmediatas como la actualización de la ley de violencia de género, una ley de despoblación, la normativa de desarrollo rural o medidas inmediatas para paliar la crisis generada tras el inicio de la guerra.
El líder socialista considera que el «foco» debe ponerse en «hasta donde están dispuestos a pagar Feijóo y Mañueco» y si están dispuestos a «vender a las mujeres, a los agricultores, a esta tierra y a todos los miles de jóvenes que tienen que seguir saliendo de esta comunidad». El PSOE, destacó Martínez «siempre defenderá sus valores, la igualdad, la libertad, el no a la guerra, el sí a la paz y la defensa del valor del territorio». «Veremos como rueda y hasta dónde está dispuesto Vox a ser muleta, veremos si la derechita valiente no termina siendo la derechita cobarde que apoya al PP».
Llamada de Sánchez
Al término de su intervención, Martínez volvió a insistir a los medios de comunicación en el «partido de vuelta» y sobre todo en el papel que jugará Voz. «Veremos qué quiere ser Abascal de mayo, si se limita a ser muleta hasta jibarizarse o pretende ser otra casa». Martínez volvió a dejar claro que no facilitará la investidura de Mañueco «nunca» y recordó que fue «generoso» con su ofrecimiento para que gobernara la lista más votada «siempre y cuando las reglas estuvieran claras antes del partido, ahora no». El PSOE estará «donde le ha ubicado la ciudadanía» insistiendo en que «el partido no ha acabado».
Martínez explicó que hay «muchas diferencias» entre la situación de Castilla y León y Extremadura o Aragón. «Hay cuestiones particulares, como los 40 años de anomalía democrática de gobiernos del PP, que sea una Comunidad muy extensa y diversa». El candidato insistó en que está «satisfecho» con los resultado pero «con dolor por no ser la primera fuerza y gobernar». Cuestionado sobre su «poco sanchismo», señaló que el es «socialista desde que me afilié en 1996 cuando ganó Aznar». Martínez admitió hacer recibido una llamada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez en la que «me ha dicho que tengo que estar orgulloso y satisfechos» de los resultado. «Orgullo sí, pero no hemos sido primeros y duele». Martínez también indicó que la victoria del PP se ha fundamentado en la utilización del «voto útil» y en «dividir lo justo para ganar». Martínez afirmó estar «muy expectante» por conocer el «cheque en blanco» que el PP pondrá a Vox y «veremos que es lo que hace Vox». Por último, consideró que «si por el PP fuera» el acuerdo se cerrará antes de las elecciones andaluzas.