Diario de Castilla y León

ELECCIONES 15-M 2026 CASTILLA Y LEÓN

Vox Castilla y León, 3 candidatos en 7 años: de García-Conde a Pollán

La formación de Abascal ha concurrido a las elecciones de 2019, 2022 y 2026 con un rostro y un perfil diferente

Javier García-Conde junto a Javier Ortega-Smith en las Cortes de Castilla y León, en una imagen de archivo.

Javier García-Conde junto a Javier Ortega-Smith en las Cortes de Castilla y León, en una imagen de archivo.E. M.

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Valladolid

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Vox afronta este domingo sus terceras elecciones autonómicas de Castilla y León. Tres citas con las urnas, las mismas que candidatos ha presentado el partido de Santiago Abascal en los siete años que han transcurrido entre el primer procurador en las Cortes, logrado en 2019, y unos comicios, los de 2026, en los que compite por afianzarse como tercera fuerza.

El periplo de Vox por la política autonómica castellana y leonesa, en comparación con el de otros partidos, no es largo, aunque sin duda ha sido intenso. La formación ha pasado de celebrar su primer escaño en las Cortes a formar parte del gobierno de la Junta y, ahora, con las esperanzas puestas en un posible nuevo crecimiento y apuntando, por segunda vez, a convertirse en claves en la conformación del Ejecutivo.

Pero la presencia que actualmente tiene Vox en el Parlamento autonómico y que, según las encuestas, mantendrá e incluso aumentará, no puede entenderse sin abordar los inicios de la formación en Castilla y León. Hay que remontarse hasta 2019 para hallar la campaña electoral que les abrió las puertas de las Cortes (en las elecciones de 2015 no lograron representación tras conseguir apenas 9.000 votos), una carrera por los votos en los que el partido, mucho más joven que ahora, trataba de buscar si encaje en el arco parlamentario a través de los que ese 26 de mayo se convirtieron en sus votantes.

Hace siete años, el partido de Santiago Abascal designó como candidato a la Presidencia de la Junta al economista vallisoletano Jesús García-Conde. De un perfil muy alineado con los mensajes del partido en aquel entonces, siempre se mostró convencido de que la formación se haría un hueco en el Parlamento castellano y leonés, y en base a eso se construyó una campaña electoral que, finalmente, pudo calificarse de exitosa con ese primer procurador.

Una vez que Vox hubo entrado en las Cortes, sin embargo, la etapa de García-Conde como parlamentario fue relativamente efímera, ya que a comienzos de 2021 renunció al acta de procurador por causas personales y profesionales. Le sustituyó Fátima Pinacho, quien encarnó en solitario la presencia parlamentaria de Vox hasta el adelanto electoral de 2022 y que supondría el verdadero estallido del partido. 

Hace ahora cuatro años, recién superada la etapa más dura de la pandemia de coronavirus, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, rompió con sus socios de Gobierno, Ciudadanos, disolvió las cortes y convocó elecciones para el 13 de febrero. Una maniobra que, sin embargo, a los que convirtió en grandes triunfadores fue a los de Abascal, que se convirtieron en un auténtico vendaval.

Con un partido más maduro y mucho más asentado en el Congreso de los Diputados tras la repetición electoral de 2019, Vox lanzó una contundente ofensiva en aquella campaña electoral. En primer lugar, optaron por un perfil de candidato joven y surgido desde las bases del partido, Juan García-Gallardo, que por aquel entonces no podía imaginarse nada de lo que vendría después.

En esa carrera hacia las urnas, Vox puso en marcha toda su maquinaria y llegó a movilizar, como recuerdan algunos de los que formaron parte de aquella aventura, hasta cinco caravanas electorales, cada una de ellas encabezada por uno de los entonces pesos pesados: Santiago Abascal, Jorge Buxadé, Macarena Olona, Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega-Smith. Pesos pesados que, eso sí, ahora ya no lo son y, salvo Abascal, los que no han abandonado el partido hay perdido fuerza en el organigrama.

El objetivo de esta quíntuple caravana fue que, para un partido en plena expansión, era importante conectar con el máximo número de votantes posible, lo que implicaba adaptar la imagen y el mensaje mediante los cinco perfiles. Con todos ellos, eso sí, apareció el propio García-Gallardo, que al tratarse de un rostro apenas conocido fuera de la formación se encargó de ofrecer más de treinta entrevistas a medios.

No solo eso, sino que el candidato mantuvo reuniones con diferentes asociaciones, visitó empresas y explotaciones agrícolas y, en definitiva, se dio a conocer en la Comunidad. De hecho, fuentes de Vox consultadas por este periódico llaman la atención sobre este cambio de estrategia y apuntan que la campaña para el 15-M gira solo en torno a Abascal, que marca el ritmo. El candidato, Carlos Pollán, "se limita a dar la cara".

Más allá de estas cuestiones, la valoración general de aquella campaña fue que había sido muy positiva, puesto que no en vano consiguió para Vox trece procuradores en las Cortes de Castilla y León y superando así los mejores resultados que les otorgaban las encuestas. Pudieron, incluso, haber sido más, tal y como recuerdan algunas voces de la formación, ya que se quedaron a unos pocos votos de, por ejemplo, arañar un escaño en Soria.

Tras esta irrupción de Vox en las Cortes con sus trece procuradores, llegaron los acontecimientos más recientes. Primero, el pacto de gobierno con el PP, que volvía a quedarse sin la mayoría absoluta que le permitiera gobernar en solitario, y, después, la ruptura del mismo, la pérdida de sus tres consejerías y el salto a la oposición. 

Ahora, de nuevo, vuelven a celebrarse elecciones en Castilla y León, las terceras en siete años, y Vox ha vuelto a cambiar de candidato por, entre otras cosas, la dimisión de García-Gallardo tras la ruptura del pacto de gobierno. La carrera hacia la presidencia de la Junta la encabeza el leonés Carlos Pollán, a quien algunos ya situaban en ese puesto en 2022 hasta que el burgalés y su juventud le desalojaron, y que ha participado en una campaña en la que el protagonismo lo ha acaparado el propio Abascal.

Una vez más, el cambio de candidato supone también un cambio de perfil, en este caso hacia alguien con un perfil más bajo como es Pollán. En todo caso, no ha habido mitin, comparecencia ante los medios o paseo en el que Pollán no haya aparecido acompañado de Abascal, volcado durante esta campaña en marcar el camino a seguir y con la mirada fija en repetir el estallido de Aragón a pesar de que, por otra parte, se puede interpretar que en Castilla y León eso ya ocurrió en 2022.

Será este domingo cuando las urnas resuelvan la incógnita de si Vox se anota otro éxito o si, por el contrario, se conforma con la continuidad. Solo al cierre de los colegios se conocerá si el 'efecto Abascal' ha surtido efecto y si el tercer candidato del partido en siete años en Castilla y León apunta, de nuevo, a participar en el gobierno autonómico.

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