ELECCIONES 15-M | CONVERSACIONES ELECTORALES CON CARLOS POLLÁN
Pollán (VOX): «León es una víctima más del estado autonómico, como otras provincias. La solución no es crear otra autonomía»
Releva en el cartel electoral al primer vicepresidente de VOX en una autonomía. Sabe que parte con la fuerza que ya le dieron los comicios de hace cuatro años, cuando su partido eclosionó contra todo pronóstico. Y defiende que los resultados de Castilla y León serán esenciales para el proyecto nacional de Abascal

Carlos Pollán en un instante de la entrevista
Pregunta.- ¿Qué se juega Castilla y León en el 15?
Respuesta.- Se juega cambiar el modelo que tenemos desde hace cerca de 40 años en esta comunidad. Creo que lo llevamos repitiendo durante toda esta campaña. Nosotros nuestra intención es que haya una alternativa verdadera de cambio de políticas, que dejemos o que se dejen de aplicar las peores políticas socialistas, que en parte las está aplicando el Partido Popular. Y eso es lo que nosotros como partido, como Vox, queremos para esta comunidad.
P.- Cuando dicen eso, se han sumado a eso de la letanía o del mantra de los 39 años, que también repite el PSOE, no se dan cuenta que eso es lo que ha querido la ciudadanía durante 40 años, ese modelo. Igual que ha querido la ciudadanía que ustedes tengan 13 procuradores.
R.- Por supuesto, yo creo que la ciudadanía decide y decidirá lo que quiera. De hecho, nosotros repetimos constantemente que habrá que esperar a lo que decidan el 15 de marzo los ciudadanos, pero no podemos evitar pensar que queremos cambiar las cosas. Y sí, evidentemente, nosotros cada vez somos más, pues cada vez hay más gente que quiere cambiar las cosas.
P.- ¿Ustedes van a ser más el 15 de marzo?
R.- Estamos trabajando para ello, pero, como le digo, los ciudadanos son los que decidirán. Tuvimos 13 procuradores en el año 2022 y trabajamos todos los días y lo hemos trabajado, hemos estado trabajando esta legislatura como partido para que así sea, para que la gente confíe en nosotros y para que haya más Vox en Castilla y León.
P.- Abascal decía el otro día en un programa de televisión que está convencido que van a romper el techo aquí en Castilla y León, ¿se lo pone a usted difícil eso?
R.- La exigencia la tenemos todos los días. Nosotros partimos de un 17,62% que teníamos en el año 2022. Es el techo que se ha alcanzado en Extremadura y en Aragón en estas elecciones anteriores que partían de unos porcentajes más bajos. Y nosotros, bueno, creemos que hemos hecho un buen trabajo en el gobierno y hemos hecho un buen trabajo en la oposición y estamos trabajando estos días de campaña en recorrer toda Castilla y León, recorrer sus pueblos, escuchar a la gente, hablar con mucha gente, y bueno, pues nos hace ser optimistas de que nuestro mensaje está llegando ahora y que también ha llegado lo que se ha hecho durante toda la legislatura.
P. ¿Se atreve a vaticinar qué va a pasar después del 15 de marzo?
R. No me atrevo porque, como le he dicho antes, nosotros queremos esperar a que primero decidan los ciudadanos, que los ciudadanos sean los que opinen del trabajo que se hizo en el gobierno, de las decisiones que se tomaron, de lo que hizo el PP para que nosotros saliéramos de ese gobierno y de lo que estamos haciendo ahora. Entonces, antes del 15 de marzo, a mí no se me ocurre decir que soy el que voy a poner las condiciones para nada, ni que yo voy a ganar las elecciones, porque me parece no respetar a los ciudadanos de Castilla y León. Una vez que sepamos la fuerza que tenemos... Nosotros salimos a ganar las elecciones. Si no las ganamos, en función de la fuerza que tengamos y de la que los ciudadanos nos den, pues veremos lo qué podemos hacer por cambiar ese modelo que queremos cambiar.
P.- Sobre eso Abascal el otro día en Peñafiel decía «vamos a esperar el 15M, vamos a medir las fuerzas con el PP y a partir de ahí estableceremos un marco de negociación». ¿Qué quería decir? ¿Que en función de si ustedes crecen o bajan y el PP crece o baja eso establecerá el marco de negociación?
P.- Yo creo que quiere decir que hay que respetar lo que digan los ciudadanos, como lo respetamos en el 2022. Si nosotros tenemos poca fuerza, somos conscientes, ha pasado en otros sitios. En función de la fuerza que tengamos, podremos definir más nuestra posición, marcar unas alternativas o unas posiciones de gobierno, de no gobierno, pero siempre en función de lo que digan los ciudadanos. Nosotros somos muy previsibles, llevamos diciendo lo mismo en todos los sitios y ese mensaje lleva calando desde el 2014. Nosotros no tenemos un mensaje que cambia en función de cada comunidad autónoma. Lo principal es esperar a ver la fuerza que tenemos y en función de eso, pues veremos lo que podemos hacer y cómo podemos plantearlo. Pero desde luego que nosotros salimos a ganar las elecciones y nosotros queremos gobernar, no nos presentamos a unas elecciones para no tener capacidad y fuerza para hacer los cambios que queremos hacer.
P.- Sin embargo, cuando gobernaron, se marcharon del gobierno por el tema de los menas.
R.- Nos marchamos del gobierno por el incumplimiento del pacto por el Partido Popular. Teníamos un pacto firmado con 32 medidas, durante los dos primeros años se fueron cumpliendo no sin dificultades en muchos casos, pero llegó un momento en que la situación en relación con los menores no acompañados, bueno, pues saltó por los aires. Porque el Partido Popular pactó y se presentó a una reunión para pactar con Pedro Sánchez y con el Partido Socialista el incremento de los menores no acompañados en Castilla y León. No me vale el argumento de que eso ya estaba cuando nosotros estábamos en el gobierno, porque lo que se pactaba y al acuerdo en el que se llegaba en esa reunión era el reparto de más inmigración, de más menores no acompañados, y eso fue lo que hizo que saliéramos del gobierno.
P.- Sobre la inmigración, que usted además insistió mucho en el debate, dice que la inmigración para Castilla y León no puede ser la solución. Pero claro, en los últimos cinco años, la estadística dice que es lo que frena la sangría demográfica, ¿cuál es la solución, si no es la inmigración?
R.- Bueno, pues los hechos es que se cambien las políticas, es decir, que nuestros jóvenes se puedan quedar en Castilla y León, que las explotaciones ganaderas y agrarias no se vean acosadas por los pactos que tiene el Partido Socialista y el Partido Popular en Bruselas, que haya unos salarios dignos para la gente que tiene que trabajar en el campo. Me parece un comentario muy clasista, ya se lo he oído, no lo digo por lo que ha comentado usted, sino que lo he oído a muchos políticos del Partido Popular y del Partido Socialista, que esa gente viene a hacer los trabajos que no quieren hacer los españoles. Yo creo que si hubiera unos salarios dignos para esos trabajos, no haría falta eso. Y hay un dato muy evidente: en el año 2025 los parados españoles en Castilla y León descendieron un 5% y, en cambio, el paro entre los extranjeros ascendió un 41%. Entonces, no sé cuál es esa solución de que los extranjeros sean la solución para esos puestos de trabajo. Y estamos hablando además de inmigración ilegal, o sea, no estamos hablando de trabajadores que vienen con una oferta de trabajo, que vienen en sectores en los que los empresarios solicitan esos trabajadores, sino que estamos hablando de inmigración ilegal.
P.- ¿Pero usted cree que es un riesgo real en Castilla y León?
R.- Absolutamente. La inmigración ilegal, absolutamente.
P.-. Ha recordado usted que el famoso gurruño está a buen recaudo. ¿Usted se atreverá, si tiene que volver a a entablar un diálogo de negociaciones con Mañueco, a aparecer allí con el gurruño?
R.- El gurruño es una expresión que se acuñó cuando el señor Mañueco, ante nuestro portavoz David Hierro, le dejó encima del estrado de las Cortes de Castilla y León un documento con unas propuestas. Mismo documento que se llevó luego en esas negociaciones de presupuestos. El concepto que tiene el señor Mañueco de negociar presupuestos, yo lo pongo en seria duda, porque si negociar presupuestos es que tú le lleves unas propuestas y él no haga ni caso y hable de su libro solamente, pues no me extraña que no llegue a ningún acuerdo de presupuestos, porque hay que recordarle que en los siete últimos años solamente ha tenido presupuestos los dos años que gobernó con Vox. El resto han sido prórrogas de presupuestos, igual que critica a Pedro Sánchez, hace exactamente lo mismo. Pero ese gurruño es simbólico, es decir, lo importante de ese gurruño, que el señor Mañueco hizo una bola y lo tiró al suelo, es el contenido, son las propuestas que tenemos, las propuestas que él conoce para aprobar los presupuestos, para poder negociar las distintos medidas de los presupuestos. El gurruño es algo simbólico, pero verdaderamente lo que supuso eso fue un desprecio absoluto a las medidas que se le planteaban para llegar a un acuerdo.
P.- Ustedes ya ha dicho no a Guardiola en Extremadura. ¿Se tiene que dar por aludido Mañueco o eso es para Guardiola sólo?
R.- Bueno, cada sitio y cada negociación es distinta. No es lo mismo la fuerza que tiene Vox en Extremadura, que la que tenía en las elecciones anteriores o la que tenemos nosotros, como le he dicho antes. Las negociaciones futuras, de no ganar las elecciones nosotros, serán en función de la fuerza que tengamos. No creo que sea nada sorprendente, ni que marque la pauta en un sitio o en otro.
P.- Y llegado el punto en el que estamos, hipotetizando, pero es lo que podemos hacer, de cara al 15M, llegado a un punto de desencuentro, aquí en Castilla y León, ¿ustedes estarían dispuestos a una repetición electoral?
R.- Ahora mismo no nos planteamos ese escenario, nos pilla muy lejos para planteárnoslo, hacer hipótesis antes de que se convoque, antes de que se celebren las elecciones. Vamos, yo no participo de esas hipótesis y de decir que si este escenario va a ser igual que el de Extremadura o va a ser igual que el de Aragón. Yo creo que lo más importante es escuchar a los ciudadanos de Castilla y León el 15 de marzo. Nosotros les estamos escuchando todos los días en la calle. Hablamos con ellos, se acercan, nos cuentan sus problemas, que luego, sorprendentemente, escuchas los argumentos y los grandes logros del señor Mañueco y no se parecen en nada a las quejas que tienen los ciudadanos de Castilla y León. Y ya no le digo si escucha al candidato del Partido Socialista. Nosotros estamos escuchando a la gente, estamos en la calle, estamos hablando con ellos y escuchando sus problemas y sus necesidades, que luego intentaremos llevarlas al gobierno de la Junta de Castilla y León o al punto en el que los ciudadanos nos dejen el 15 de marzo.
P.- Dice usted que cada escenario es distinto, pero Abascal ha dicho que el marco de negociación en todas las comunidades es el mismo. ¿O es distinto en función de la fuerza de cada partido?
R.- Primero, es distinto en función de la fuerza, evidentemente, ya se lo he dicho desde el primer momento. Es distinto porque, por desgracia para nosotros, no sabemos con qué Partido Popular tenemos que negociar. No sabemos si tenemos que negociar con el Partido Popular de Valencia, con el que llegamos a un acuerdo para su gobernabilidad, o en Murcia, o en Aragón en su momento, o aquí en Castilla y León. Nosotros nos encontramos con 17 Partidos Populares distintos. Ahora sí que ha habido un pequeño cambio que no le habrá gustado mucho al señor Mañueco, porque el señor Mañueco siempre nos ha dicho que él es el que toma las decisiones en Castilla y León de los pactos, no como nosotros, que los pactos se arreglan desde Madrid. Ahora el señor Feijóo, en un decálogo que no compartimos en absoluto, porque nos trata como si fuéramos un partido que estamos fuera de la ley, fuera del ordenamiento jurídico, con obviedades que no pintan para nada en nuestro caso, pero bueno, ahora no sabemos con qué PP en Castilla y León vamos a tratar, si con el que dice el señor Mañueco que él decide todo o con el que le van a marcar o le está marcando el señor Feijóo desde Madrid. Pero desde luego que estará conmigo en que es difícil saber ahora con qué PP vamos a tratar porque hay 17 PPs distintos.
P.- ¿Usted sabe que hay compañeros de su lista en distintas provincias que ya se están repartiendo consejerías?
R.- No, lo desconozco.
P.- ¿Eso es un poco atrevido?
R.- Lo desconozco y, aparte, pues no lo sé y permítame que lo ponga en duda, pero desde luego no tengo conocimiento de ello. Pero bueno, si estamos hablando de que no sabemos dónde vamos a estar y la fuerza que tenemos, me parece un poco osado, pero vamos, lo desconozco.
P.- La campaña la está haciendo Abascal en Castilla y León, igual que la ha hecho en Extremadura y en Aragón, siendo el principal activo de su partido. ¿Usted se siente telonero?
R.- Para nada. No me siento telonero para nada. Me siento muy apoyado por el presidente nacional de mi partido, orgulloso de que esté aquí, orgulloso de que nos acompañe y hable con los ciudadanos y escuche sus inquietudes. A mí no me molesta en absoluto para nada. Sí que es cierto que, por ejemplo, en su medio sí que veo que solamente habla de Abascal y yo no existo, pero bueno, es una cosa que tampoco me preocupa en exceso. O leo las actividades que tenemos durante el día y no aparecen los mítines, pero bueno, es una cuestión en la que cada medio orienta lo que tiene que decir y de la forma que quiere decir, pero yo estoy feliz, encantado y orgulloso de la implicación de nuestro presidente nacional en el día a día, en la jornada a jornada de nuestra campaña electoral.
P.- Están haciendo campaña en contra de la Zona de Bajas Emisiones. Su número tres de su lista por León alude a Salamanca, Segovia, León o Ponferrada, pero olvida Valladolid. La Zona de Bajas Emisiones de Valladolid, contra la que no hablan, ¿es buena porque la han aprobado ustedes?
R.- No, yo sí he hablado. Le iba a decir en concreto que en Segovia he hablado de la Zona de Bajas Emisiones en Valladolid y he repetido lo mismo y se lo vuelvo a repetir ahora. Dije que nosotros estamos en contra de la Zona de Bajas Emisiones, que allá donde haya un gobierno socialista o un gobierno del Partido Popular, siempre se va a encontrar una Zona de Bajas Emisiones, y que en función de la fuerza que tenemos en elecciones municipales, intentaremos eliminarlas o limitar su ámbito de aplicación lo más posible. Eso es lo que ha ocurrido en Valladolid y lo que podrá ocurrir en otros ayuntamientos de Castilla y León. En función de la fuerza que nos den los ciudadanos podremos o bien eliminarlas o bien reducirlas a lo mínimo que sea.
P.- Si ustedes tienen más fuerza en las autonómicas ahora ¿podrían hacer más fuerza contra la Zona de Bajas Emisiones en Valladolid?
R.- Creo que es distinto, quién tiene que decidir las zonas de bajas emisiones, que son los ayuntamientos, a lo que pueda ocurrir en el gobierno de Castilla y León. Quiere usted mezclar o estamos hablando de mezclar la fuerza de una cosa con otra y mezclar negociaciones en los ayuntamientos, eso no es un planteamiento que tengamos ahora, pero lo que sí le digo es que en función de la fuerza que tengamos, nosotros intentaremos eliminarlas donde podamos o reducirlas al ámbito de aplicación mínimo hasta que tengamos la fuerza y lo podamos hacer.
P.- Entonces, ¿es mala la Zona de Bajas Emisiones en Valladolid también?
R.- Por supuesto. Es mala en todos los sitios. Yo creo que limitar el acceso a las personas al centro de las ciudades porque no puedan tener un vehículo que cumpla las condiciones para poder acceder, es que se dan circunstancias en determinados sitios como que una persona no pueda acceder al sitio de su puesto de trabajo, a llevar a sus niños al colegio, a ir al centro de salud porque no puede acceder con el vehículo que tiene. ¿De qué estamos hablando? Es que es absolutamente incomprensible limitar los derechos de los ciudadanos por una apuesta y por una ley climática que viene marcada de Bruselas y que no es obligatoria, ya se ha visto en muchas ciudades europeas que se puede echar atrás.
P.- Hoy precisamente (la entrevista se hace el viernes pasado) han culminado la expulsión de Ortega Smith, que ha sido un símbolo de Vox. ¿Qué opinión le merece lo de Ortega Smith? Y ya de paso le hago la pregunta, ¿y la situación que tiene un líder regional como usted, Antelo en Murcia?
R.- Bueno, me parece que si el Comité de Garantías del partido ha decidido que disciplinariamente tiene que echar a alguien del partido, sea Ortega Smith o sea cualquier concejal de cualquier sitio, pues es una decisión del partido y del Comité de Garantías, que es el que analiza las situaciones y los expedientes que se dan en el partido. Poco tengo más que decir. El caso de Antelo, pues exactamente desconozco los detalles de la situación de por qué se ha producido y cuál es la situación y el punto en el que está ahora mismo, pero lo que yo sí puedo decirle es que de todo lo que estoy viendo en Castilla y León durante estas semanas, nadie me pregunta por Ortega Smith ni nadie me pregunta por Antelo. La gente se preocupa de sus problemas, la gente se preocupa de que no puede tener un centro de salud en su ámbito de aplicación, en su ámbito de actuación, de que el colegio se está cayendo, de que no pueden llegar a fin de mes, de que tienen que cerrar sus explotaciones ganaderas. De eso es de lo que se preocupa la gente de la calle, no se preocupa de Ortega Smith ni se preocupa de Antelo. Es decir, estamos ahora mismo a otra cosa, por lo menos en concreto aquí en Castilla y León. Los órganos de decisión del partido tomarán las decisiones que crean convenientes en función de los expedientes que hay, pero desde luego, nosotros ahora mismo estamos a otra cosa.
P.- Y más allá de de la frialdad de una organización política, ¿a usted no le causa cierta pena la pérdida de dos compañeros significados con los que, imagino, ha tenido usted una relación?
R.- Yo le puedo decir que he tenido relación con los dos, pero desconozco la intrahistoria de todo lo que ha ocurrido. Y desde luego, pues yo lo he dicho en mi caso muchas veces, yo estoy aquí por una trayectoria en el partido y porque los órganos de decisión del partido son los que decidieron que yo esté aquí. Yo, particularmente, el día que decidan que ya no soy interesante para estar en los puestos de cabeza de este proyecto, pues decidiré si estoy o no estoy, o seguiré como un afiliado de base como era hasta antes de empezar esto. Entonces, no puedo meterme en la intrahistoria de todas esas decisiones.
P.- ¿Por qué cree usted que los órganos de su partido decidieron precisamente que fuera usted el candidato?
R.- Bueno, creo que eso no es una respuesta que yo deba dar. Yo, desde luego, cuando me afilié a este partido en el año 2017, primero no se lo conté a nadie, porque hasta mi propia familia se sorprendió y mi gente más cercana se sorprendió de que yo estuviera afiliado a un partido político, pero lo hice por convicción, porque era un proyecto que en ese momento creía que era muy importante para este país por la deriva que estaba adquiriendo el país. Yo he estado afiliado al partido desde el 2017 y, sinceramente, creo que no soy quien yo para dar una valoración del porqué han elegido a mi persona.
P.- ¿Vox echa de menos a Gallardo?
R.- Bueno, yo creo que la decisión que tomó el partido en su momento y que tomó él personalmente es muy personal. La evolución del partido es la que es, independientemente que estén unos o estén otros. Yo creo que no se le echa de menos, pero tampoco tengo nada en contra de Juan García Gallardo. No lo tuve mientras estuvo con nosotros en su labor de vicepresidente, en su labor de portavoz y las decisiones que él tomara para irse son personales de él, pero desde luego el proyecto político yo creo que está por encima de las personas.
P.- ¿Él se creía imprescindible en el partido?
R.- No lo sé, pregúnteselo a él.
P.- ¿Se atreve a hacer un vaticinio para el 15-M?
R.- Bueno, sobre el resultado, yo creo ya lo hemos hablado antes. Nosotros estamos trabajando para obtener el mejor resultado.
P.- Eso no es un vaticinio.
R.- Partimos, como bien sabe usted, que conoce los datos de todos los sitios, de una posición que en el 2022 fue muy alta, es una posición que se está alcanzando ahora mismo en otras autonomías. Es un listón que también se está rompiendo a nivel nacional, como se está viendo en todas las encuestas que se manejan. Estamos en un porcentaje que, de superarlo, yo creo que va a ser un paso muy importante para la consolidación de este proyecto a nivel nacional. Nosotros somos un proyecto a nivel nacional, pero que tiene que seguir creciendo también en las autonomías y en los ayuntamientos, porque creo que de nada sirve tener una idea de lo que queremos como país si no la podemos ir aplicando en las autonomías y en los ayuntamientos. Mi vaticinio, crecer. Yo creo que partiendo de donde partimos, el crecer en esta comunidad es muy importante porque se han dado unas circunstancias como ser el primer gobierno autonómico en el que entramos, presidir esta institución por primera vez en la historia del partido, lo que ocurrió con el pacto de gobierno, salirnos del gobierno donde todos los futurólogos firmaron la defunción de Vox ocho, nueve veces, y bueno, pues ahora estamos hablando de que estamos en estas elecciones y estamos partiendo de un 17% que teníamos en 2022. Yo creo que nadie dijo que iba a ser fácil, nadie ha dicho que los intereses del partido de llegar en un futuro, ojalá más pronto que tarde, a gobernar en este país fuera fácil, pero desde luego que vamos cumpliendo etapas, y la etapa que se inició en Castilla y León en el año 2022 y que supuso, pues lo que le he dicho, alcanzar un 17% en unas elecciones, presidir una institución, entrar en un gobierno por primera vez, usted es consciente de que no fue fácil, los inicios no fueron fáciles en ese punto, pero nuestra idea es crecer, nuestra idea es gobernar esta comunidad y gobernar España, por supuesto, un hándicap, yo creo que es una responsabilidad, es un acicate para hacer lo que estamos haciendo y dar todo lo que nos quede hasta el próximo domingo. Y, por supuesto, que estaremos contentísimos si podemos subir y los ciudadanos de Castilla y León nos dan esa responsabilidad con sus votos de crecer y que haya más Vox en Castilla y León.
P.- No crecer o bajar, ¿sería un fracaso?
R.- Bueno, sería la decisión de los castellanos y leoneses y habría que respetarla, pero desde luego que nosotros lo que queremos es crecer y en eso estamos trabajando.
P.- Cuando habla usted de la relación de los gobiernos con el Partido Popular, aquí empezó todo, aquí fue donde Vox entró por primera vez en las instituciones, en un gobierno, durante esos dos años en que estuvieron ustedes en el gobierno, la sintonía, o por lo menos lo que transmitían tanto ustedes como el PP, es que eran muy buenas, hasta que de repente se rompió el gobierno casi de la noche a la mañana.
R.- Yo puedo hablarle de lo que he vivido en las Cortes de Castilla y León y la sintonía fue buena. Yo creo que aquí en concreto siempre hemos sabido delimitar lo que era el poder ejecutivo con lo que era el poder legislativo, teniendo en cuenta que era la primera vez en 40 años de comunidad, que quien presidía las Cortes de Castilla y León no era la misma parte que el ejecutivo, aunque estábamos en un pacto de gobierno y se podía entender que sí.
P.- Fue la segunda vez.
R.- Bueno, la segunda vez. Pero desde luego que la sintonía era buena y yo he seguido teniendo buena sintonía con el Partido Popular dentro de mi labor institucional y de dirección del parlamento. Pero bueno, creo que era un pacto de gobierno que no era fácil porque era el primero y somos dos partidos muy diferentes. Yo creo que no hay duda de ello. Pero creo que entre las dos partes había lealtad, había cesiones por un lado y por otro. Pero llegó el momento en que ese incumplimiento concreto, en esas circunstancias, pues llevó a la ruptura. Pero, la relación yo creo que era buena.
P.- Dos cosas para terminar. Usted encabeza en una provincia, su provincia, donde el PSOE más ha resistido los últimos embates electorales. ¿Qué le parece el candidato del Partido Socialista?
R.- El representante de Pedro Sánchez en Castilla y León ya lo dice todo. Para mí el Partido Socialista ahora mismo es una mafia que está gobernando España, que está llevando a nuestro país a unas situaciones que no se verían en cualquier otro país de Occidente, enfrentándonos a nuestros aliados internacionales. Creo que el representante de Pedro Sánchez en Castilla y León no puede ser presidente de esta comunidad de ninguna de las maneras, porque representa lo peor del Partido Socialista.
P.- Pero el representante de Pedro Sánchez en esta comunidad es alcalde de una ciudad como Soria, única provincia donde no lograron representación.
R.- Respeto profundamente lo que los sorianos decidan y el porqué él es el alcalde de Soria. Lo podríamos extrapolar al Ayuntamiento de León. El Ayuntamiento de León lo gobierna el Partido Socialista con José Antonio Diez, que está absolutamente enfrentado a lo que es el Partido Socialista a nivel nacional. Es el caso contrario a lo que supone Carlos Martínez.
P.- La última. Ustedes están litigando votos con la UPL en León, en su territorio, porque en León hay un factor muy importante que no ocurre en otras provincias, es la fuerza de un partido regionalista. ¿Usted cree que la solución de León es la autonomía?
R.- No, por supuesto que no. Nosotros, yo siempre he pensado y Vox lo dice siempre, que el crear otra autonomía no puede ser la solución. Si el problema es el estado autonómico, crear otra no puede ser la solución del problema. León es una víctima más del estado autonómico, pero igual que lo es Palencia, como para otra serie de provincias. Los problemas que tiene León son los mismos que tienen un montón de provincias en España. Y para nosotros la solución no es crear otra autonomía.
P.- Más allá del marco ideológico, que es notable la diferencia, ¿qué les diferencia a ustedes, por ejemplo, con la UPL?
R.- Absolutamente todo. Mire, en Soria yo dije en el mitin que normalmente nos estamos enfrentando al socialismo rojo y al socialismo azul. En Soria nos enfrentamos también al socialismo de Soria Ya, y en León nos pasa exactamente lo mismo. La UPL lleva 31 años en este parlamento, en esta comunidad autónoma. No conozco nada interesante que haya hecho la UPL en esta comunidad y desde luego yo lo que estoy viendo es que es un apéndice más del bipartidismo, es un partido político que está apoyando absolutamente todas las políticas socialistas que se aplican en esta comunidad.