SINIESTROS VIALES

Las carreteras de Castilla y León anotan 20 muertos menos pese a subir en Burgos, Palencia y Segovia

Los fallecidos en vías interurbanas disminuyen hasta julio y suman 57 frente a los 77 de 2024 

Los once motoristas que han perdido la vida en lo que va de año en la Comunidad representan una de cada cinco víctimas

Accidente moral en Toro con un fallecido y cuatro heridasX: @DiputacionZA

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Valladolid

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El verano está a punto de alcanzar su ecuador, lo que supone que buena parte de los desplazamientos por carretera previstos con motivo de las vacaciones ya se han llevado a cabo. Lo llamativo este año es que en un contexto en el que la mortalidad en las vías interurbanas de Castilla y León está prácticamente a la orden del día, la Comunidad ha logrado cerrar los primeros siete meses del año con una veintena menos de fallecidos en accidentes.

Detrás de la tragedia que suponen cada una de las víctimas, se trata de un balance muy positivo, que viene a evidenciar una tendencia descendente en lo que se refiere a fallecidos en las carreteras castellanas y leonesas. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), hasta el 29 de julio la Comunidad ha anotado 57 fallecidos en accidentes de tráfico en vías interurbanas, mientras que en el mismo periodo de 2024 la cifra de víctimas se disparó hasta las 77.

De esta forma, las cifras también consolidan la tendencia que presentaba Castilla y León hace solo un mes atrás, cuando encaraba la operación salida de primeros de julio con trece fallecidos menos en sus carreteras. Ahora, frente a un 2024 marcado por la siniestralidad vial, este año ha logrado esquivar en parte esa tendencia hasta mejorar las cifras en un 26%.

Pese a todo, no todas las provincias se han sumado a la tendencia descendente en las cifras de fallecidos en accidentes de carretera, puesto que mientras hay algunas que logran rebajar sus cifras a la mitad, como es el caso de Soria o Zamora, hay otras como Burgos, Palencia y Segovia que las aumentan. De hecho, en el caso del territorio burgalés, acumula hasta ahora el doble de fallecidos que el año pasado y se sitúa a la cabeza de la Comunidad con una docena de decesos.

Dentro de esta funesta estadística de fallecidos en accidentes de tráfico en vías interurbanas, es decir, aquella en la que no se contabilizan las muertes que hubieran tenido lugar en los cascos urbanos, los motoristas siguen cobrando un especial protagonismo puesto que acaparan una parte importante de las cifras.

Esto supone un detalle relevante, ya que en Castilla y León en lo que va de año han perdido la vida once motoristas, de manera que suponen aproximadamente una de cada cinco muertos en carretera. No obstante, la proporción de coches y motos que circulan por las carreteras es mucho mayor, lo que supone que los amantes de las dos ruedas registran una mayor mortalidad.

En lo que respecta a los accidentes mortales de motoristas, los once registrados en lo que va de año se distribuyeron entre seis provincias, entre la que destaca Burgos con cuatro que perdieron la vida. Se registraron dos en León y Palencia, mientras que con un motorista fallecido figuran hasta la fecha Segovia, Soria y Valladolid. Mantienen por lo tanto sus registros a cero Ávila, Salamanca y Zamora.

En los datos por provincias de accidentes mortales en carretera, la DGT sitúa a Ávila con dos siniestros y tres fallecidos, ocho menos que los once que registraba el año pasado por estas mismas fechas.

Frente al notable descenso que registra Ávila, el caso de Burgos es llamativo por un comportamiento totalmente opuesto. Si el año pasado la provincia burgalesa acumulaba seis fallecidos, ahora son doce los que copan las estadísticas, es decir, el doble y de los que cuatro son motoristas. 

En lo que respecta a los siniestros mortales, el incremento es algo más reducido, pues pasan de seis a diez.

León es otra de las provincias de la Comunidad que se suma a la tendencia de una mortalidad en carreteras decreciente. Así, las carreteras leonesas han pasado de los 17 fallecidos en los primeros siete meses a 2024 a los nueve que registra en lo que ha transcurrido de 2025.

Palencia es otra de las provincias que escapa a la tendencia del conjunto de la comunidad autónoma y registra un repunte en la cifra de víctimas mortales en accidentes en vías interurbanas. Frente a las cinco de 2024, en el presente ejercicio son ya seis las que acumula la provincia, a pesar de que los siniestros con víctimas mortales se han reducido al pasar de cinco a cuatro.

En lo que respecta a Salamanca, el descenso de los fallecidos es de un 40% puesto que han pasado de cinco el año pasado a tres en el mismo intervalo del presente, lo que supone dos menos. Además, se da la circunstancia de que las cifras de siniestros mortales son idénticas.

Tras el de Burgos, el repunte de víctimas mortales más importante es el que registra Segovia, que hasta el 29 de julio de 2024 contabilizó cinco que el presente año se han convertido en nueve, lo que también la sitúa como la segunda provincia con peores cifras empatada con León. Asimismo, los siniestros también se han duplicado al pasar de cuatro a ocho.

Soria, por su parte, registra una tendencia opuesta a la segoviana en la que sus víctimas mortales se redujeron a la mitad pasando de las ocho de 2024 a las cuatro del presente ejercicio. En los siniestros la variación, igualmente positiva, es menos notable, ya que pasan de seis a cuatro.

Las carreteras vallisoletanas acumulan en lo que va de año cuatro fallecidos, dos menos que en el mismo periodo de 2024, y con los siniestros mortales calcando estas mismas cifras. Finalmente, en el caso de Zamora, anota una reducción de los datos muy significativa ya que de catorce fallecidos hasta julio de 2024 para ahora a siete, mientras que los siniestros han descendido de trece a seis.

Precisamente fue en Zamora donde se produjo uno de los accidentes de tráfico que más conmoción ha causado este año en Castilla y León. El futbolista portugués del Liverpool de la Premier League inglesa, Diogo Jota, y su hermano André Silva fallecieron de madrugada tras sufrir una salida de vía con el vehículo en el que circulaban por el kilómetro 65 de la A-52, en el término municipal de Cernadilla.

Diogo Jota tenía 28 años y apenas diez días antes había contraído matrimonio en presencia de sus tres hijos. La sala de operaciones del 112 de Castilla y León recibió varias llamadas que alertaron del suceso a las 00.35 horas de aquel fatídico jueves, 3 de julio, y en ellas se advertía que, tras el accidente, el vehículo estaba ardiendo.

Otro de los accidentes más graves registrados en lo que va de año en Castilla y León fue en el que dos jóvenes fallecieron y otros tres resultaron heridos, dos ellos de carácter grave, tras caer el coche en que viajaban por una ladera de la BU-570, que conecta Espinosa de los Monteros (Burgos) con Cantabria. El Centro de Emergencias Castilla y León 112 recibió minutos después de las 16.15 horas del pasado 1 de junio una llamada que alertaba de un accidente a la altura del kilómetro 10 de la BU-570, en el término municipal de Espinosa de los Monteros. Los alertantes explicaron que el turismo se había salido de la carretera, cayó unos 200 metros por una ladera, y quedó volcado con cinco jóvenes heridos, cuatro de ellos atrapados.

El personal médico confirmó el fallecimiento de dos de los ocupantes y atendió a tres heridos. Uno fue trasladado en helicóptero medicalizado al Complejo Asistencial de Burgos, otro viajó en UVI móvil y uno en ambulancia de soporte vital básico, ambos al Hospital Universitario de Cruces de Vizcaya. Los bomberos confirmaron que tuvieron que intervenir para excarcelar a los ocupantes del turismo. Por su parte, el personal del Grupo de Rescate prestó apoyo a los organismos en zona, informa Ical.

Asimismo, el fin de semana del 7 y el 8 de junio fue especialmente negro ya que en estas fechas dos motoristas fallecieron y otros dos resultaron heridos en cuatro accidentes con vehículos de dos ruedas registrados en Castilla y León, donde a los dos sucesos luctuosos con motoristas muertos se unió el fallecimiento de una mujer tras la salida de vía de un turismo en La Losa (Segovia), en un accidente que se saldó con otra persona herida. Además, un autobús urbano atropelló a un menor de 15 años en Burgos.

Ese sábado a las 14.58 horas tuvo lugar el primer suceso luctuoso del fin de semana cuando una salida de vía de un turismo, que colisionó contra la mediana en la AP-61 a la altura de La Losa (Segovia), se saldó con el fallecimiento de una mujer de 60 años y un varón herido, trasladado en UVI móvil al Complejo Asistencial de Segovia.

Durante la noche del sábado, un motorista de 23 años falleció a las 22.54 horas tras salirse de la vía mientras circulaba por el kilómetro 14 de la carretera CL-101, a la altura de la localidad soriana de Ólvega.

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En la jornada del domingo, se produjeron dos accidentes más, todos ellos con motoristas involucrados. El primero tuvo lugar en el kilómetro 135 de la A-62, a la altura del término municipal vallisoletano de Simancas, donde el conductor de una moto, de 72 años, resultó herido y tuvo que ser trasladado en UVI móvil al Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid. Finalmente, a las 13.37 horas de ayer, un motorista de 22 años falleció tras sufrir un accidente mientras circulaba por el kilómetro 3 de la carretera VA-904, a la altura de la localidad vallisoletana de Quintanilla de Trigueros.