Diario de Castilla y León

EDUCACIÓN

Educación rescata 32 escuelas con menos de cinco alumnos en pueblos de Castilla y León

Salamanca, León y Zamora acaparan dos tercios de las aulas que el último curso siguieron abiertas con solo tres o cuatro niños

El CEIP leonés de Caboalles de Abajo cerrará tras la promoción de sus matriculados

CEIP La Devesa de Caboalles de Abajo (León)

CEIP La Devesa de Caboalles de Abajo (León)E.M.

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

La lucha contra la despoblación pasa, en gran medida, por ofrecer en el medio rural los mismos servicios públicos que aquellos de los que disponen los grandes municipios y las ciudades, y eso es lo que tiene claro la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León, que un curso más ha mantenido abiertas aquellas aulas de los pueblos que cuentan con menos de cinco alumnos. Así, en el curso que terminaba en junio se mantuvieron operativas 32 escuelas con tres y cuatro niños, evitando así que tuvieran que desplazarse a otros municipios.

Según los datos de Educación a los que ha tenido acceso este periódico, un año más las aulas con tres alumnos matriculados han sido la excepción dentro de la excepción. No en vano, solo una docena de estos centros educativos sobrevivieron durante el curso 2024-2025. Más habituales son, por tanto, aquellas aulas donde se alcanzan los cuatro alumnos matriculados, y que en esta ocasión sumaron un total de veinte.

En todos los casos, sin embargo, se trata de aulas cuya continuidad está cada curso en peligro, ya que depende únicamente de las matrículas que se lleven a cabo y si estas son de tres o más estudiantes. Si fallan un par de ellos, o incluso uno solo, las puertas de estos centros se cierran hasta el próximo curso en el que se logre esa cifra mínima que justifique su funcionamiento.

En cualquier caso, la evolución de las cifras no tiene por que ser siempre negativa. También puede suceder que una de estas aulas incorpore un número suficiente de alumnos que le haga salir de esa ‘zona de peligro’ que supone tener solo tres o cuatro estudiantes. A partir de cinco, por tanto, las alarmas suenan con algo menos de intensidad.

Durante el curso 2024-2025, buena parte de las aulas con tres y cuatro alumnos que se mantuvieron abiertas en la Comunidad se repartieron por las provincias de Salamanca, León y Zamora, provincias donde se ubican dos tercios de ellas. Asimismo, en esta ocasión, solo Soria se queda en blanco en este sentido al no contar con ninguna escuela con estas características.

En el caso de Ávila fueron tres los centros educativos abiertos con una cifra de alumnos que se pueden contar con los dedos de una mano. Con tres niños y niñas, el de Flores de Ávila, al que se sumaron con cuatro estudiantes los de Santa Cruz del Valle y Cabezas de Alambre.

Burgos, que el año pasado completó junto a Soria la dupla de provincias sin aulas con pocos alumnos, en esta ocasión incorpora dos a la lista. Con tres matriculados, la provincia burgalesa alberga la de Regumiel de la Sierra; mientras que con cuatro niños y niñas figura la de Villahoz según la información trasladada por la Consejería de Educación.

En el caso de León, las aulas se reparten a partes iguales entre las de tres y las de cuatro alumnos. En el primer caso figuran las de Calamocos, Congosto y Estébanez de la Calzada, mientras que en el segundo completan la lista las aulas rurales de Caboalles de Abajo, Oseja de Sajambre y Silván.

Además, en la provincia de León se produce un caso llamativo, puesto que el Colegio de Educación Infantil y Primaria La Devesa de Caboalles de Abajo no tendría alumnos suficientes para seguir abierto durante el próximo curso después de que los cuatro estudiantes con los que venía contando promocionan y pasan al instituto, un nivel educativo con el que no cuenta este centro.

Por parte de Palencia, solo cuenta con un aula de cuatro alumnos en Santervás de la Vega, lo que la sitúa junto a Segovia en la provincia que el pasado curso menos centros aportó a la lista autonómica.

En el lado opuesto, Salamanca es en esta ocasión la provincia con más municipios en la lista, ya que aporta ocho que representan una cuarta parte del total. En este caso, con tres alumnos estuvieron funcionando las aulas de El Payo, Valero, Mogarraz y San Felices de los Gallegos; mientras que con un matriculado más se situaron Martiago, Peñaparda, San Martín del Castañar y Santíz.

Junto con Palencia, Segovia solo aportó el pasado curso un aula con menos de cinco alumnos a la lista, en este caso ubicada en Torrecilla del Pinar. Valladolid, por su parte, aumentó notablemente sus registros del curso anterior y se situó con cinco centros educativas, uno de tres alumnos en Urueña y cuatro de cuatro matriculados en Becilla de Valderaduey, Bolaños de Campos, Mucientes y Villalar de los Comuneros.

Finalmente, en el caso de Zamora fueron seis las escuelas abiertas en pueblos. La de Vadillo de la Guareña contó con tres alumnos, mientras que tuvieron cuatro matriculados las de Almaraz de Duero, Torrefrades, Coomonte, Ferreras de Arriba y Castrogonzalo.

Conviene recordar, además, que en el caso de la localidad zamorana de Cubillos el Centro Rural Asociado Tierra del Pan podría reabrir sus puertas el próximo curso como centro educativo al contar con cinco nuevos alumnos interesados en matricularse. Se trata de una buena noticia para el municipio, ya que este aula cerró sus puertas al terminar el curso 2012-2013.

Conviene señalar, al hilo de la lista de aulas rurales que se mantuvieron abiertas durante el pasado curso, que fueron algunas menos que durante el anterior. Concretamente, las 32 del ejercicio 2024-2025 son seis menos que las 38 del 2023-2024.

Igualmente, hubo ocho que durante el año pasado no figuraban en la lista, como son Regumiel de la Sierra, Mogarraz, Urueña, Villahoz, Santervás de la Vega, Becilla de Valderaduey, Bolaños de Campos y Mucientes, lo cual quiere decir que o bien no estuvieron operativas por no alcanzar el mínimo de tres alumnos matriculados o, por el contrario, que contaron con cinco o más y, por lo tanto, no figuraban en esa lista de centros en riesgo.

El mantenimiento en el medio rural de centros educativos abiertos a pesar de contar con pocos alumnos es una de las grandes apuestas de la Consejería de Educación para acercar los servicios básicos a las localidades más pequeñas de la Comunidad y aportar desde el ámbito de sus competencias una herramienta para luchar contra la despoblación.

«Uno de los elementos más importantes que trabajamos desde el sistema educativo es el reto demográfico por el que seguimos manteniendo abiertos colegios rurales con 3 y 4 escolares. La atención a la escuela rural es una prioridad de la Junta de Castilla y León, para que el alumnado tenga acceso a los mismos recursos que en la escuela urbana», señala a este respecto la consejera de Educación, Rocío Lucas, en declaraciones a este periódico.

En este punto, conviene señalar que garantizar el funcionamiento de las aulas rurales a pesar de que su número de alumnos sea incluso de tres es una medida puesta en marcha por la Junta de Castilla y León desde hace ya varios cursos y que resulta totalmente excepcional en España. No en vano, en ninguna otra comunidad autónoma, ni siquiera en aquellas donde la despoblación y el reto demográfico son también duros rivales a batir, se han puesto en marcha actuaciones similares.

Además, la excepción dentro de la excepción es que el mínimo de niños y niñas matriculados para que un aula siga funcionando es de tres, lo cual significa que en esos centros los alumnos reciben casi una formación específica con el único objetivo del que no tener que desplazarse a otros municipios suponga un aliciente para sus familias, las cuáles opten por seguir residiendo en el medio rural.

En todo caso, y como ocurre cada año, las previsiones para el siguiente curso son todavía poco concluyentes. Mientras permanezca abierto el plazo de matrícula, las 32 aulas que estuvieron abiertas entre 2024 y 2025 podrían continuar en las mismas condiciones que hasta ahora al no variar la cifra de alumnos, podrían salir de la lista de centros en peligro al incorporar nuevos estudiantes o, en el peor de los casos desaparecer, al menos temporalmente, al no existir nuevas incorporaciones como es el caso el CEIP La Devesa de Caboalles de Abajo, en León.

En todo caso, tal y como señalan desde la Consejería de Educación, «a estas alturas el periodo de matrícula sigue abierto», de manera que los datos de los centros que a día de hoy se verían obligados a cerrar sus puertas son muy provisionales.

Será solo cuando finalice ese periodo de matrícula cuando se obtenga una imagen definitiva y ajustada a la realidad de cómo queda el mapa de aulas rurales en los pequeños municipios de Castilla y León y si aquellas que se ubican en lugares donde la población infantil es algo casi anecdótico pueden seguir ofreciendo un servicio muy necesario para lograr el arraigo de sus habitantes y que las familias puedan construir allí un proyecto de vida.

tracking