SANIDAD
Plástica y traumatología, las especialidades más tardonas de Castilla y León, recortan tres meses la espera
El plan de choque de Sanidad rebaja la demora para pasar por quirófano en todas las áreas salvo en cirugía cardiaca y torácica
Dermatología es el servicio más rápido en operar a los pacientes con menos de un mes

Un médico observa una radiografía.
El plan de choque de la Consejería de Sanidad para reducir la lista de espera para operarse en Castilla y León continúa impactando forma positiva en un buen número de las especialidades, incluso en aquellas que desde hace años se posicionan como las más tardonas de la Comunidad. De hecho, desde que esta medida entrara en funcionamiento a principios de 2022 de la mano del consejero Alejandro Vázquez cirugía plástica y traumatología, servicios que se mantienen como los dos con más demora, han reducido sus tiempos para pasar por quirófano en prácticamente tres meses.
Así lo desvela la actualización de las listas de espera publicada por Sacyl este viernes, y que si bien muestra que traumatología y cirugía plástica continúan a la cabeza de los departamentos que más tardan en intervenir a sus pacientes, se han visto notablemente beneficiadas por ese plan de choque. No en vano trauma, que encabeza la lista autonómica, tenía al cierre del primer trimestre de 2022 una espera media de 194 días, casi seis meses y medio, mientras que en la última actualización de las cifras esa demora ha caído hasta los 109 días, 85 menos que suponen un recorte de casi la mitad.
Por su parte, en lo que respecta a cirugía plástica, la evolución ha sido muy similar. El plan de choque se puso en marcha cuando esta especialidad tardaba 171 jornadas en que sus pacientes pasaran por el quirófano, mientras que ahora, algo más de tres años después, ese intervalo se ha reducido en 78 jornadas hasta las 93, poco más de tres meses.
Sin embargo, y a pesar de que tanto plástica como trauma repiten como los servicios con más tiempo de espera, no son los que logran una mayor reducción gracias al plan de choque de Sanidad. Ese mérito recae en esta ocasión en neurocirugía, que nota una rebaja de los tiempos de 93 días al pasar de 183 a 90, menos de la mitad. De hecho, y gracias a esa evolución, logra situarse en el tercer puesto de las especialidades con más demora, uno menos que al cierre del primer trimestre de 2022.
Pese a todo lo anterior, la buena evolución de la lista de espera en Castilla y León no acaba de resolver las grandes diferencias de tiempo que existen entre unas especialidades y otras. Por un lado, porque si bien la mayoría de servicios han recortado sus plazos, cirugía cardiaca y cirugía torácica han escapado a esta tendencia e, incluso, esta segunda ha aumentado su demora el 33 días desde la puesta en marcha del plan de choque, de manera que ahora la media es de 80 jornadas.
Por otra parte, frente a los casos ya mencionados de trauma, cirugía plástica o neurocirugía donde la demora es aún de más de tres meses, otras especialidades resuelven el paso por quirófano de los pacientes en mucho menos tiempo. El caso más evidente es dermatología, con una demora media de 25 jornadas, nueve menos gracias al plan de choque y que supone en torno a una cuarta parte de la espera de los servicios que encabezan la lista en la Comunidad.
No obstante, el caso de dermatología es algo anecdótico, ya que es la única área en la que las intervenciones tardan menos de un mes. Las siguientes en la lista son ginecología, con 44 días y trece menos que al cierre del primer trimestre de 2002; oftalmología, con 46 jornadas de media tras un notable descenso de 44 en poco más de tres años; y angiología y cirugía vascular, que se sitúa en 49 jornadas tras rebajar sus tiempos en 52.
En cuanto al resto de especialidades, y sobre una media autonómica de 80 días de espera, cirugía pediátrica se sitúa con 53 días de demora, la mitad que con la entrada en vigor del plan de choque; cirugía general y del aparato digestivo en 69 jornadas, tras un recorte de 84; cirugía maxilofacial y otorrinolaringología, con 78 días en cada caso pero reducciones de 35 y uno, respectivamente; y urología, que en el último balance de Sacyl se sitúa con 82 jornadas, 28 menos que hace poco más de tres años.
En todo caso, si las diferencias entre unas especialidades y otras son llamativas cuando se trata de los tiempos medios de la Comunidad, estas se incrementan sensiblemente cuando se analizan hospital por hospital. En este caso se comprueba que entre los grandes centros de la Comunidad, la mayor espera se concentra en el servicio de traumatología en Burgos y León, con 165 y 147 jornadas, respectivamente.
En todo caso, si en este análisis se incluyen todos los hospitales de Castilla y León, los servicios de otorrinolaringología y urología se de El Bierzo se cuelan entre los que presentan más demora con 150 y 155 días de espera, respectivamente. No en vano el hospital ubicado en Ponferrada, a pesar de contar con solo siete especialidades quirúrgicas, es el que más tiempo de espera registra de toda la Comunidad, con 117 días de media.
Frente al hospital El Bierzo, sin embargo, se sitúa con la menor demora el Complejo Asistencial de Palencia, que pese a tener también siete servicios quirúrgicos, en este caso los pacientes solo deben esperar para pasar por quirófano una media de 28 días.
En todo caso, y entre los grandes centros hospitalarios de Castilla y León, el que destaca por encima del resto por sus tiempos de espera especialmente breves es el Clínico Universitario de Valladolid, con una demora media de 36 días pese a contar con trece especialidades quirúrgicas. En este caso destacan especialmente dermatología, actualmente sin lista de espera, y angiología y cirugía vascular y cirugía cardiaca, con nueve jornadas en cada caso.
PRUEBAS DIAGNÓSTICAS
Frente al descenso generalizado de la espera quirúrgica en Castilla y León gracias al plan de choque impulsado por la Consejería de Sanidad, las pruebas diagnósticas no han corrido la misma suerte y en todas ellas la demora se ha incrementado desde el primer trimestre de 2022. De hecho, algunas de ellas han extendido sus plazos en torno a un 50%, si bien es cierto que en otros casos el aumento ha sido mínimo y de solo unas pocas jornadas.
Al cierre del segundo trimestre del año, y según las cifras facilitadas por Sacyl, las pruebas más rápidas en llevarse a cabo en la Comunidad son las mamografías, con una demora media de 44 días que, eso sí, suponen cinco más que cuando se activó el plan de choque. Como ocurre con las especialidades quirúrgicas, existen grandes diferencias entre unos hospitales y otros, puesto que mientras en el Complejo Asistencial de Ávila estas pruebas se llevan a cabo con una demora de siete días, , en el Complejo Asistencial Universitario de León llegan a tardar hasta 63 jornadas o lo que es lo mismo, más de dos meses.
Por detrás de las mamografías, las siguientes pruebas diagnósticas con menos demora son los TAC, aunque en este caso ya se acercan a los dos meses con una espera media de 58 días, ocho más que al cierre del primer trimestre de 2022. Además, si en el caso de las mamografías existen importantes diferencias entre unos hospitales y otros, esta circunstancia se acentúa con los TAC, ya que los tiempos oscilan entre los diez días del hospital de la localidad vallisoletana de Medina del Campo o los once del Clínico de Valladolid y del hospital de Salamanca, por señalar dos de los más grandes de la Comunidad; y las 92 jornadas, más de tres meses, en las que se sitúa el Complejo Asistencial Universitario de Palencia.
Tras los TAC, y en lo que respecta a las pruebas diagnósticas, se produce un sensible aumento de los tiempos medios de espera, ya que de las dos restantes ninguna baja de los tres meses. En primer lugar se sitúan las ecografías, con 91 días de demora media y unas diferencias abismales entre unos hospitales y otros. Los más rápidos son Ávila, con 21 días; el hospital Santiago Apóstol de Miranda de Ebro, con 28; y los 29 de Segovia; mientras que el primer gran hospital que aparece en la lista es León con 52 días de media.
En todo caso, aunque estos tiempos de demora no sean demasiado breves, mejoran notablemente los 264 días que anota el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca y que actualmente tarda cerca de nueve meses en realizar una ecografía. No obstante, también hay que apuntar en este caso que el caso salmantino es algo excepcional, puesto que el siguiente centro con más espera es Zamora con 105 días.
Finalmente, dentro de las pruebas diagnósticas y según las cifras de Sacyl, las que más demora acumulan actualmente son las resonancias magnéticas, con una media de 98 días para todo el conjunto de Castilla y León, dos por encima que cuando se inició el plan de choque. En este caso son hasta tres los hospitales que destacan por moverse en unos tiempos llamativamente elevados, como son el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (149 días), el Complejo Asistencial de Ávila (136 días) y el hospital Clínico Universitario de Valladolid (119 días). Especialmente llamativo es este último caso, puesto que el otro hospital de la capital vallisoletana, el Río Hortega, anota una demora de 54 días para las mismas pruebas diagnósticas. De hecho, este hospital es el que maneja el plazo más corto solo por detrás de León, que se sitúa en las 48 jornadas.