Diario de Castilla y León

Los jóvenes de Castilla y León reclaman más ayudas para poder acceder a una vivienda

El Consejo de la Juventud revela que sólo el 14,4% de los menores de 30 años están emancipados

María Pardo, Enrique Cabero, Sandra Ámez, Ángeles Armisén y Margarita García.

María Pardo, Enrique Cabero, Sandra Ámez, Ángeles Armisén y Margarita García.ICAL

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Valladolid

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«Los jóvenes se emancipan cuando ya no lo son» y eso supone una «anomalía social». Con esta reflexión el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Enrique Cabero, inauguró este miércoles una jornada para abordar el problema de acceso a la vivienda, en la que participaron representantes de las administraciones públicas y de colectivos sociales, con la presentación de un informe a modo de radiografía inicial elaborado desde el Consejo de la Juventud. La realidad es taxativa: sólo el 14,4% de los jóvenes de la Comunidad consigue abandonar el nido antes de cumplir 30 años.

La tasa autonómica, que apenas difiere cuatro décimas del promedio nacional del 14,8%, escenifica las dificultades para independizarse, en medio de una «fuerte división de opiniones [...] respecto a si en las políticas de vivienda debe primar el derecho a la propiedad de los caseros o el derecho a la vivienda de los inquilinos», según recoge el estudio titulado ‘Tocando techo: La juventud frente al problema de la vivienda’.

Puesto que el mercado por sí solo no ha logrado alcanzar el equilibrio, según destacaron los ponentes, es necesario que las las administraciones públicas –tanto locales, como autonómicas y nacional– impulsen más líneas de ayuda económica y desarrollen nuevos planes de vivienda, sin olvidar las peculiaridades del mercado inmobiliario en los entornos rurales. «Hay que intervenir para garantizar que se cumpla el derecho a una vivienda digna», ensalzó Cabero en defensa de aumentar la colaboración público-privada.

El objetivo es mejorar unas cifras que evidencian cómo la emancipación es una carrera de obstáculos para buena parte de la población, especialmente los jóvenes. Baste comprobar esa tasa del 14,4% y tener en cuenta otras importantes variables, como que el 80% se compraría un inmueble si tuviera la oportunidad o que el 40% depende de ingresos ajenos al trabajo, como becas, prestaciones o ayuda de familiares para hacer frente a las mensualidades.

De los jóvenes emancipados, sólo el 33,3% tiene una residencia en propiedad, mientras que el 66,8% lo hace en alquiler. Y únicamente el 17% vive solo –de forma autónoma–, mientras que el grueso tiene que compartir espacio, sobre todo por dividir gastos. De los que comparten, el 40,3% lo hace con su pareja.

Respecto a los indicadores económicos, la mayoría de los jóvenes emancipados de la Comunidad (el 41,3%) tiene unos ingresos de entre 1.000 y 2.000 euros, pero el 39% no llega a esa barrera del mileurismo, con lo que la capacidad de ahorro de la juventud es limitada. Tanto, que la mayor parte (el 41,1%) no logra meter en la hucha más de cien euros al mes y sólo un cuarto de la población araña más de 300 euros.

Son datos obtenidos de una muestra de 500 personas, compuesta por 212 hombres y 288 mujeres clasificados por rangos de edad, que el Consejo de la Juventud de Castilla y León ha analizado para conocer por qué se independizan los jóvenes, cómo lo logran o qué barreras se han encontrado, explicó la presidenta de esta institución, Sandra Ámez. Los resultados son los que servirán de base para buscar «propuestas y soluciones a la crisis de la vivienda», de la mano de las administraciones públicas. Así, además de pedir que se continúe trabajando en las políticas actuales, solicitó más refuerzos para facilitar el acceso a la vivienda, sobre todo en entornos rurales.

Por su parte, la vicepresidenta de la Confederación de Asociaciones de Vecinos y Consumidores de Castilla y León, Margarita García, consideró que faltan datos sobre el número de viviendas vacías que hay en la actualidad y las condiciones en las que se encuentran, y reivindicó que las ayudas no se traduzcan en una subida de precios de la vivienda. «Esto está provocando que el dinero público vaya en beneficio de unos pocos», criticó.

Desde la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP), su presidenta, Ángeles Armisén, aplaudió la «colaboración» que existe entre las administraciones de Castilla y León, tanto por parte del gobierno regional como de los ayuntamientos y diputaciones, y solicitó más agilidad y simplificación burocrática para impulsar o modificar planeamientos urbanísticos en entornos que planteen un desarrollo residencial, en alusión sobre todo a enclaves industriales que necesiten crecer, como Villamuriel de Cerrato o Aguilar de Campoo, en Palencia.

En este sentido la directora general de vivienda de la Junta de Castilla y León, María Pardo, recordó que han puesto en marcha un programa específico de vivienda en los mencionados entornos industriales de Palencia y también en Guijuelo, Ólvega y la Ribera del Duero para paliar la insuficiente oferta para la alta demanda que existe. Además, incidió en el éxito de Rehabitare para la rehabilitación de antiguas casas del maestro o el médico en los pueblos, o en el programa de reforma de antiguas casas de camineros, para favorecer el asentamiento de jóvenes en el medio rural.

En su intervención, Pardo desgranó las líneas de ayuda de pago a los alquileres o de avales en la firma de una hipoteca e incidió en el modelo de viviendas colaborativas que están impulsando para incrementar el parque público, con más de un millar operativas a finales del próximo año.

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