POLÍTICA
Page firma una alianza sanitaria con Mañueco en pleno pulso con Sánchez
Los presidentes de Castilla y León y Castilla La Mancha rubrican este miércoles en Arenas de San Pedro un convenio sanitario mientras Sánchez comparece por la corrupción en el PSOE
Alfonso Fernández Mañueco y Emiliano García Page, en una imagen de archivo.
Corren tiempos convulsos para el Partido Socialista, incapaz aún de sobreponerse a los casos de corrupción que han sacudido de lleno su médula. La trama Koldo-Ábalos-Cerdán ha puesto al partido y a su secretario general, Pedro Sánchez, en una compleja situación ante la que las voces más críticas de la formación no han permanecido en silencio y mucho menos inmóviles.
Y, en estas, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, firma hoy en Ávila, concretamente en Arenas de San Pedro, una alianza sanitaria con su homólogo castellano y leonés, Alfonso Fernández Mañueco, en pleno pulso con Sánchez y en el desafío al presidente del Gobierno máximo dirigente federal del PSOE. Y todo, mientras Sánchez comparece en el Congreso de los Diputados por las corrupción en el Partido Socialista.
Lo que se ha anunciado como una reunión de trabajo en la que las dos comunidades autónomas, las dos Castillas, firmarán un acuerdo de colaboración sanitaria, tiene mucho más trasfondo que la rúbrica de un documento. Por un lado, la fecha de este encuentro entre Mañueco y Page es inmediatamente posterior al comité ejecutivo del PSOE que se celebrada este pasado fin de semana con el único objetivo de atajar la polémica por los casos de corrupción que arrastran cada vez más al partido por el ‘caso Koldo-Ábalos-Cerdán’.
Comité en el que Page, asentado como uno de los barones socialistas del sector más crítico, aprovechó su intervención para invitar a Sánchez a que se someta a una cuestión de confianza en el Congreso de los Diputados, lo cual no sentó nada bien entre el círculo más próximo al presidente del Gobierno. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, no tardó en responder al presidente castellanomanchego señalando su «hipocresía», lo que no deja dudas de que la tensión en el seno del PSOE sigue en aumento.
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Pero es que tras este episodio, tan solo unos pocos días después, Page acudirá a Castilla y León para lucirse en la firma de ese acuerdo de colaboración sanitaria con Mañueco. Y lo hará, además, coincidiendo en el tiempo con la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso para, precisamente, dar explicaciones por los casos de corrupción que asolan su partido. Un desafío en toda regla del presidente de Castilla-La Mancha hacia su ‘jefe’ y al lado de otro barón, en este caso ‘popular’, como es Fernández Mañueco, y con quien Page nunca ha escondido su buena sintonía.
Queda patente, por tanto, que los tiempos certifican la postura crítica de Emiliano García Page, pero también lo hace el calendario a medio plazo. Porque no hay que olvidar que la visita del castellanomanchego se produce en la comunidad autónoma en la que, si no hay sorpresas, tendrá lugar la primera prueba electoral del nuevo periodo. En marzo de 2026 a más tardar volverá a haber comicios en Castilla y León salvo que Sánchez adelantara las elecciones generales, y en ese escenario es en el que Page se hará las fotos de rigor con Mañueco. No es ningún secreto que en los próximos meses Castilla y León cobrará una importancia notable en los planes electorales de todos los partidos, ya que esa primera prueba de marzo podrá marcar el ritmo para el resto de territorios hasta que en 2027, siempre que no haya sorpresas ni adelantos, lleguen las generales. Eso lo sabe también el PSOE, que este lunes anunciaba que Sánchez ha elegido León para celebrar una convención federal de inicio del curso político del 12 al 14 de septiembre y que servirá también como acto de precampaña.
De esta forma queda patente que mientras el PSOE atraviesa uno de sus momentos más complejos de su historia reciente uno de sus barones, como es Page, no tiene ningún reparo en visitar Castilla y León, el que será el escenario sobre el que arranque el próximo baile electoral. Una decisión que, en todo caso, tampoco desentona dentro de ese carácter crítico del presidente castellanomanchego y que no solo se vio con esa invitación a Sánchez de someterse a una cuestión de confianza, sino que también fue uno de los que criticó las negociaciones con los partidos separatistas sobre cuestiones como la amnistía.
Por otra parte, la presencia hoy de Page en Castilla y León tiene también otra lectura. No en vano, mientras el líder de su partido estará en el Congreso de los Diputados dando explicaciones y enfrentándose a los portavoces de los grupos por los casos de corrupción del PSOE y la trama Koldo-Ábalos-Cerdán, el presidente de Castilla-La Mancha estará en plena firma de un importante acuerdo de colaboración entre dos comunidades autónomas vecinas.
La fotografía con Fernández Mañueco no solo refrendará su labor como líder de un Ejecutivo autonómico, sino que además le permitirá alejarse de toda la polémica que emanará de la Carrera de San Jerónimo madrileña, donde se ubica la sede del Legislativo.