ESPÍRITUS LIBRES - NICOLÁS DE LA CARRERA | GESTOR CULTURAL Y TURÍSTICO
"Vamos a convertir el soto de Villar de los Barrios en un espacio para todo El Bierzo"
Madrileño de nacimiento, de la añada del 70 y con orígenes en Villar de los Barrios, su pueblo, en el que pasó su infancia y juventud
En 1992, con 21 años, decidió marcharse a Senegal a descubrir la cultura africana

Nicolás de la Carrera, inmerso en el bosque de castaños de Villar de los Barrios.
Madrileño de nacimiento, de la añada del 70 y con orígenes en Villar de los Barrios, su pueblo, en el que pasó su infancia y juventud hasta que, en 1992, con 21 años, decidió marcharse a Senegal a descubrir la cultura africana. Allí vivió durante dos décadas, encontró el amor y, después, decidió regresar al Bierzo, con su mujer y sus hijos, a la misma casa familiar que habitaron sus antepasados, que se remonta al siglo XVI. Autor de ‘Los Barrios, tres pueblos de leyenda’, es un activo dinamizador en su territorio, donde organiza el Festival Villar de los Mundos, emprende otros proyectos culturales desde la asociación Bierzo Vivo y contribuye a recuperar el soto de Villar, reconocido como Bosque del Año en España.
El anterior entrevistado, Vidal Postigo, hizo esta pregunta sin saber a quién iba destinada:
Pregunta.- ¿Cuál es el sitio más importante históricamente en el que has estado?
Respuesta.- Roma, me fascina.
P.- ¿Qué es para usted ser un espíritu libre?
R.- Vivir en coherencia con los propios valores, sin sentirse atado a normas sociales o expectativas externas.
P.- ¿Cómo se gana la vida?
R.- Como gestor cultural, diseñador gráfico y organizador de viajes por África.
P.- ¿Qué le gustaría ser de mayor?
R.- Seguir por el mismo camino, pero con más calma.
P.- ¿De qué se siente más orgulloso?
R.- De mi familia, de lo que pude contribuir en Senegal y de impulsar el festival Villar de los Mundos.
P.- ¿Tiene algún sueño por cumplir?
R.- Rehabilitar la casa familiar, que mi pueblo vuelva a florecer y que el Soto se recupere totalmente.
P.- ¿Qué es para usted el amor?
R.- Mucho más que un sentimiento: el principio que debe guiarnos.
P.- ¿Qué tal se lleva con Dios?
R.- Bien, aunque a veces nos enfadamos.
P.- Otro espíritu libre al que admire.
R.- Pepe Mujica, el expresidente de Uruguay, por su coherencia y humildad.
P.- ¿Qué recuerda de su infancia en Villar de los Barrios?
R.- La sensación de libertad, la viveza del entorno, las fiestas.
P.- Uno de los primeros proyectos que acomete cuando regresa de Senegal es escribir un libro que hacía mucha falta.
R.- Quería poner en valor toda la historia y el patrimonio que tenemos en Los Barrios. De alguna manera, nos sirvió como catálogo para solicitar la declaración de Bien de Interés Cultural para Salas, Lombillo y Villar.
P.- ¿Siente que ha contribuido a combatir los grandes problemas que tiene el medio rural, como la despoblación, la falta de motivación o el escaso interés por poner en valor los recursos?
R.- Sí, por eso quise volver. Creamos una asociación cultural que se llama Bierzo Vivo y, aunque la contribución es pequeña, va creciendo y esperemos que dé resultados a corto plazo.
P.- Un día decide poner en marcha el Festival Villar de los Mundos. ¿Imaginaba que iba a tener tanto éxito?
R.- Ha sido sorprendente. Queríamos mostrarnos al mundo, dedicar cada año a una localidad, y ya llevamos doce ediciones.
P.- De todos los encantos que tiene la olla berciana y la propia Ponferrada, ¿en Los Barrios se sienten un poco olvidados?
R.- Aislados, abandonados y ninguneados, incluso. Hasta hace 25 años teníamos ayuntamiento propio, con lo cual podíamos gestionar nuestro territorio nosotros, pero ahora dependemos de Ponferrada, que abarca muchos pueblos.
P.- ¿Qué hay de ese bosque de castaños que se puso en valor?
R.- Llevamos seis años tratando de sanarlo de la enfermedad del chancro, estamos recuperándolo poco a poco. En 2024 nos dieron el premio al Bosque del Año en España y nos ha dado impulso para convertirlo en un lugar de disfrute para vecinos y visitantes.
P.- ¿Y del bosque terapéutico?
R.- Diseñamos programas de baños de bosque, una inmersión para conectar con los cinco sentidos en la naturaleza, una comunión con el entorno.
P.- ¿A qué fue a Senegal?
R.- Me fui por mi espíritu aventurero, por el deseo de conocer la cultura africana. Rápidamente sentí que era el lugar donde quería estar.
P.- Como guía turístico, desde su agencia de viajes, ¿qué enseñaba a los visitantes?
R.- Sobre todo, la parte más ancestral de África y también la cultura urbana de Dakar.
P.- ¿Cómo ve ahora Senegal desde El Bierzo?
R.- Con cierta nostalgia, aunque sigo yendo con frecuencia, y como un país emergente con muchas posibilidades de desarrollo.
P.- ¿Cómo va la fusión entre la cocina senegalesa y la berciana?
R.- Son muy diferentes, pero complementarias y las dos son de excelente calidad.
P.- Dígame dos platos de la cocina senegalesa y dos platos de la berciana.
R.- Por una parte, el thieboudienne, que es arroz con pescado, y el mafe, carne de ternera con una salsa de cacahuete exquisita. Y de la cocina berciana, el botillo y los pimientos asados.
P.- Déjeme una pregunta para el siguiente entrevistado.
R.- ¿Cuál es tu misión en la vida?