TURISMO
La resaca de Semana Santa frena la ocupación rural en el puente de mayo
Las casas rurales de Castilla y León prevén una ocupación del 75% y en el caso de Valladolid, del 70%
Ávila, Segovia, Salamanca y Burgos, encabezan las reservas
El rafting en la sierra de Gredos es uno de los reclamos turísticos en el mes de mayo
Ha sido cuestión de elegir para el turista de casas rurales de Castilla y León, especialmente en el calendario de este 2025. O la Semana Santa, o el puente del Primero de Mayo.
Teniendo en cuenta que el Domingo de Resurrección se celebró el 20 de abril, no hay casi tiempo para que bolsillo de los viajeros que eligen Castilla y León para el ocio, se haya podido recuperar para una nueva escapada el 1 de mayo. Tampoco la ‘cintura’ para gastar en dos semanas un cupo importante de días de libranza que se van a necesitar con codicia a lo largo de un año.
Otros años, ambos períodos festivos se distancian más en el tiempo, pero este año casi se empalman y lo están notando las casas rurales de la Comunidad de cara al puente del Día del Trabajador. Luis Chico, presidente de la a Asociación Regional de Empresarios de Alojamientos Rurales de Castilla y León (Ararcyl) asegura que «no van a llegar» a la cifras de la Semana Santa, y se conformarán con una previsión del 75% y quizá llegar al 80%, ya que el turista «no anda tan holgado tras el gasto de los días de Pasión», indicó.
En el caso de Valladolid, la previsión es algo menor, un 70%, un peldaño más abajo histórico frente a destinos como Salamanca, Segovia Ávila y Burgos, que lucen la etiqueta de sitio Patrimonio de la Humanidad «y esa condición les da, de entrada, una afluencia extra de viajeros», indicó Chico, dueño de una casa rural en Benafarces (Valladolid).
«Es una pena que Valladolid no llegue al tirón de las cuatro citadas, lo mismo que Palencia, que, pese a tener el reclamo del circuito de la Montaña de Guardo a Cervera de Pisuerga, no llega a las cifras de otras provincias, lo cual habría que trabajar», indicó. La procedencia de los turistas para este puente del Primero de Mayo son la Comunidad de Madrid (allí también es fiesta el 2 de mayo) y otras zonas de Castilla y León. El perfil es el familiar y el de grupos de amigos que organizan reencuentros.
Éxito en semana santa
Con todo, el empresario de Benafarces, puntualiza que la situación en general del turismo rural en Castilla y León es «buena». Sin ir más lejos, la pasada Semana Santa ha dejado cifras de récord.
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, adelantó en días pasados que «la aproximación del impacto económico directo en Castilla y León durante la Semana Santa de 2025 ha alcanzado prácticamente los 90 millones de euros, lo que representa un aumento del 32 % respecto al año anterior» según declaró el consejero.
Este incremento se debió al aumento de turistas en alojamientos, así como al mayor gasto diario efectuado por los turistas en dichos alojamientos.
Según el avance del estudio, el movimiento de viajeros durante la Semana Santa de 2025 ha sido notable, con incrementos a lo largo de todo el periodo, especialmente con un aumento de pernoctaciones internacionales. En el periodo de diez noches, de Viernes de Dolores a Domingo de Resurrección, Castilla y León alcanzó las 545.006 pernoctaciones; mientras que, en el periodo festivo de tres noches, de Jueves Santo a Domingo de Resurrección, se registraron 240 847 pernoctaciones, un 9,44 % y un 7,48 % más, respectivamente, que al año anterior.
Respecto al balance a largo plazo, como fue el ejercicio entero de 2024, Castilla y León cerró el año como el destino preferido en turismo rural en España y alcanzó los 1,92 millones de pernoctaciones, un 1,14% más que en 2023 cuando llegó a los 1,89 millones. Registró además una mejor evolución que la media del país, donde las pernoctaciones en los alojamientos de este tipo aumentaron un 0,4% el año pasado -las de residentes descendieron un 3,6% y las de no residentes subieron un 10,7%-, según la Encuesta de Ocupación en Alojamientos Turísticos emitida por el Instituto Nacional de Estadística.
Plantas renovables
La construcción de plantas de renovables, como aerogeneradores o estaciones de placas solares, se ha convertido, de forma paradójica e inesperada, en una aliada de las casas rurales en meses de escasez de clientes como han sido enero, febrero y marzo.
«El primer trimestre de 2025 ha sido peor que malo: nefasto», sentenció Chico. «Las casas rurales, especialmente la de Valladolid, Segovia y Zamora, se han mantenido gracias al alojamiento de los trabajadores de las plantas eólicas y solares, debido a la escasez de vivienda de alquiler en los pueblos. Son contratos de diez o quince días, que no es turismo rural, pero sirven para capear las malas rachas», indicó Chico.
El presidente de Aarcyl precisó que cada empresario de casa rural tiene su criterio a la hora de aceptar o no este tipo de alojamiento, ya que tiene sus contrapartidas, porque son estancias que ‘bloquean’ la llegada de otros clientes en puentes o fines de semana. Con todo, asegura que la petición para hospedar a operarios de renovables va a más.
Es el caso de las dos megaplantas de producción de hidrógeno verde previstas la Granja de Moreruela (Zamora), cuya construcción está demandado ya una gran demanda de alojamiento.
Una de la dos plantas está impulsada por la empresa Inari Solar, en un estado más avanzado de tramitación.
La otra, respaldada por la empresa UTU Solar, se encuentra en un estado más tardío. Pero no vienen solas. Estas plantas productoras de lo que en teoría es energía verde llegan acompañadas por normativa de parques de placas solares.
Los dos proyectos son prácticamente gemelos y plantean, en conjunto, la instalación de más de 213.000 paneles solares en el entorno de Granja de Moreruela. Una instalación que se llevará a cabo en el término municipal, al oeste de la autovía, y que debería servir (de salir adelante los proyectos) para alimentar las plantas de producción de hidrógeno verde.