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POLÍTICA

Gallardo sobre su salida de VOX: "A mí con que no me hubieran tocado las narices más de lo necesario, ya me habría bastado"

El ex portavoz de VOX en las Cortes reconoce el enfrentamiento con Garriga al negarse a firmar las expulsiones de Teira y Hernando

Gallardo asegura en la entrevista en Herrera en Cope que es víctima de "constantes zancadillas" desde los estamentos del partido y reconoce que las desavenencias "vienen mucho más lejos"

Juan García-Gallardo, el lunes pasado en las Cortes cuando presentó su dimisión como procurador de VOX.

Juan García-Gallardo, el lunes pasado en las Cortes cuando presentó su dimisión como procurador de VOX.Leticia Pérez / ICAL

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Valladolid

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Aseguraba que iba a dedicarse plenamente a su actividad profesional como abogado, pero el ya ex portavoz de VOX en las Cortes, Juan García-Gallardo, rompe su silencio para hablar sobre su salida de VOX. "A mí con que no me hubieran tocado las narices más de lo necesario, ya me habría bastado", asegura García-Gallardo en una entrevista en 'Herrera en Cope'. El que fuera vicepresidente de la Junta de Castilla y León reconoce, tal y como adelantaba este periódico, su enfrentamiento con el secretario general del partido, Ignacio Garriga, al negarse a firmar las expulsiones de los procuradores rebeldes, el salmantino Javier Teira y la burgalesa Ana Rosa Hernando. Llega incluso a hablar de "chantaje" de Garriga por tratar de obligarle a firmar la expulsión de Ana Rosa Hernando y Javier Teira

Gallardo, en un momento de la entrevista con 'Herrera en Cope' asegura que recibió la "indicación agresiva de firmar la expulsión de los dos procuradores". "O firmaba o estaba fuera", asevera que le dijo Garriga. Eso sí, el ya ex portavoz de VOX en el Parlamento autonómico niega que se marchara por ese motivo. "Esa fue la guinda del pastel, en el marco de unas discrepancias que vienen de mucho más lejos. Es la gota que ha colmado el vaso", puntualiza, para más adelante indicar que habría bastado con que no le "hubieran tocado las narices más de lo necesario". Lo que no explica Juan García-Gallardo, en ningún momento, es por qué se negó a firmar la expulsión de los dos procuradores.

En lo que insistía es indicar que las discrepancias vienen de antes, tal y como también publicaba este periódico. "Son discrepancias estructurales, que no me afectan a mí, se trata de cuestiones organizativas de la relación del partido con sus cargos", puntualiza Gallardo, quien a renglón seguido fija esas desavenencias en el segundo año de mandato en la Junta, en 2023, cuando el partido decida apartarlo de las negociaciones directas en las cuestiones "más relevantes" de ese Gobierno con el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Lo que sitúa con el freno del protocolo antiaborto. "A partir de ese momento, el partido decidió apartarme de las negociaciones directas para las cuestiones más relevantes de ese gobierno", declara en la entrevista Gallardo.

Negociaciones que pasaba a llevar directamente Montserrat Lluis, número dos entonces de la Vicepresidencia de García-Gallardo hasta que Santiago Abascal la asciende en la dirección nacional como vicesecretaria nacional de Acción de Gobierno. Y era así, según detallan las fuentes del PP a las que ha tenido acceso este periódico, porque desde el Partido Popular se quejaban que no se podía avanzar en acuerdo por "los caprichos de Gallardo"

En este punto, García-Gallardo asegura que hizo un informe en agosto de 2023 "pidiendo cambios relevantes en la forma de coordinación del partido con quienes estábamos en los gobiernos", que asegura fue "infructuoso" y que después hizo otro en diciembre de 2024, sin tener respuesta. Lo que no aclara es que es que decía en en esos informes. Según fuentes consultadas por este periódico, quería colocar a "amigos y allegados" tras la salida del Gobierno de la Junta.

Lo que no aclara Gallardo es que todo el comité nacional discrepaba con esos informes que había realizado. Evidencia estar molesto porque no se hacía lo que él decía, que es a lo que está acostumbrado, según fuentes del partido.

El ex portavoz de Vox en las Cortes de Castilla y León reitera que desde Bambú se dedica a "intoxicar". Aunque no quiere mencionar a nadie en la entrevista, sí en un tuit de su cuenta de X, antes twitter, se dirigía al coordinador de comunicación de VOX, Álvaro Zancajo.

Sobre las discrepancias, el también ex vicepresidente de Castilla y León insistía a "cuestiones organizativas" de la dirección nacional con sus cargos regionales y ha revelado que fue apartado de "negociaciones directas de cuestiones" que afectaban a su gobierno de coalición con el PP en esa autonomía.

"El partido, que luego ha ido a la guerra con el PP por otras razones que yo a nivel político comparto, decidió apartarme de las negociaciones directas para las cuestiones más relevantes de mi Gobierno y yo en ese momento, evidentemente, dije que no lo compartía en absoluto", ha explicado García-Gallardo para quien "no tenía ningún sentido" que personas que no habían sido las elegidas fueran las que tuvieran interlocución, en este caso con el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, para las cuestiones de más alto nivel.

Gallardo, en este momento de la entrevista en Cope, declara víctima de "constantes zancadillas" desde los estamentos del partido y reconoce que las desavenencias "vienen mucho más lejos", concretamente de ese 2023, cuando elabora el primer informe. Además de dejar claro que nunca estuvo en desacuerdo con la ruptura del Gobierno de la Junta, pero sí que eso vino a agrandar la distancia con VOX.

Lo que no se vio en ningún momento en la entrevista es atisbo alguno de autocrítica por parte de Gallardo.

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