SUCESOS
El Seprona desmantela en Burgos una red de comercialización de carne no apta para el consumo
Contaban con ramificaciones por Europa y trataron de distribuir las piezas a una empresa alemana

La Guardia Civil despliega un operación contra el fraude alimentario en Burgos
Tres personas jurídicas y cinco físicas, con edades de entre 38 y 60 años, han pasado a disposición judicial como presuntas autoras de participación en diferentes delitos contra la salud pública por fraude alimentario, el mercado y los consumidores, además de pertenencia a una organización criminal y falsedad documental y mercantil. El suceso está enmarcado en la operación 'MÉDULA', llevado a cabo por la Guardia Civil.
El SEPRONA de la Comandancia de Burgos junto a diferentes autoridades sanitarias de Castilla y León iniciaron la investigación después de detectar la entrada de 76 canales de ganado ovino en una empresa de procesamiento de carne de la provincia burgalesa.
Los cuerpos del ganado estaban almacenados en una cámara frigorífica desde enero de 2020, por lo que la aptitud para su uso quedó desechada en 2022, además de que aún conservaban la médula espinal, lo que las clasifica como Material Específico de Riesgo (MER) de categoría 1, que agrupa los tejidos animales de máximo riesgo sanitario.
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Estos productos siempre están sometidos a estrictos controles debido a que en ellos puede haber priones, una proteína alterada infecciosa que puede ser letal. Debido a esto, el único destino legal de la carne es su destrucción, ya que el consumo de las partículas anteriormente mencionadas puede provocar enfermedades neurodegenerativas como encefalopatías espongiformes transmisibles. Por otra parte, si los animales las comen, sufrirán una dolencia mortal que afecta al sistema nervioso conocida como 'tembladera'.
Pese a todos los factores peligrosos anteriormente mencionados, los presuntos responsables trataron de introducir las piezas en el comercio ya que como se pudo saber, inicialmente enviaron la mercancía a una empresa alemana dedicada a la alimentación para mascotas, organización que al comprobar que los requisitos sanitarios no se cumplían, rechazó la recepción de los productos, por lo que el riesgo de que los presuntos responsables volvieran a intentar comerciar con la carne estaba presente.
Al recibir de vuelta la carne tras el rechazo de la empresa alemana, los implicados la habrían introducido en una planta de despiece para cambiar su presentación y evitar la incineración obligatoria.
Las investigaciones policiales determinaron que no era un hecho aislado ya que anteriormente habían realizado otras operaciones parecidas, por lo que se puede observar un modus operandi: los sospechosos buscaban beneficio económico vendiendo carne caducada y congelada por largos periodos de tiempo, sin importar las consecuencias que tendría en los consumidores ingerir esta carne.
Los implicados ya han sido puestos a disposición de los Juzgados de Guardia de Burgos junto con las diligencias pertinentes. Cabe destacar que uno de ellos es un ciudadano neerlandés, lo que puede significar que la organización sea de carácter transnacional, lo que podría derivar en un posible impacto en otros países de la Unión Europea.

La carne no apta para el consumo en sacos.
Recinto con la carne no apta para el consumo

Agente de la Guardia Civil investiga la carne no apta para el consumo.
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La carne no apta para el consumo en sacos.