HANTAVIRUS
El burgalés confinado en el crucero del hantavirus sigue «bien» y sin síntomas
«En observación» como el resto de pasajeros, José Pedro Portillo permanecerá en cuarentena bajo las «directrices» de Sanidad / La Junta percibe «falta de coordinación» dentro del Gobierno

El crucero afectado por hantavirus en el que viaja un burgalés.
José Pedro Portillo, el burgalés confinado en el crucero MV Hondius tras detectarse la única cepa conocida de hantavirus que se transmite entre humanos, se encuentra «bien». Al cierre de esta edición, seguía sin manifestar síntoma alguno mientras permanece «en observación» al igual que el resto de pasajeros.
Oriundo de Lerma, Portillo partió desde Ushuaia, en la provincia argentina de Tierra del Fuego, el pasado 1 de abril. Tal y como avanzó este periódico, después de arribar en Cabo Verde el 3 de mayo, con el brote ya confirmado, contactó con sus familiares para informar de su buen estado.
Pendiente de llegar, junto al resto de viajeros, al puerto de Granadilla de Abona (Canarias) este domingo, deberá «someterse a las directrices del Ministerio de Sanidad», tal y como apuntaba ayer el subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, a sabiendas de que tendrá que permanecer en cuarentena en el hospital Gómez Ulla de Madrid.
Sin más novedades que aportar por ahora, De la Fuente subrayó la necesidad de actuar con el «máximo cuidado» respetando la «libertad individual» de los pasajeros del MV Hondius que, por cuestiones sanitarias, deberán ser trasladados al complejo asistencial madrileño. Entretanto, tanto Portillo como el resto de la tripulación continúan bajo «análisis» para determinar su grado de contacto con los tres fallecidos y los otros cinco afectados.
Tal y como ha podido saber este diario, Portillo es aficionado a la naturaleza, especialmente las aves. De hecho, ha realizado varias aportaciones al Anuario Ornitológico de la Provincia de Burgos y participado en campañas ecologistas como una recogida de firmas, en 2013, para restaurar la laguna de Cañizar (Teruel).
Jubilado a sus 60 años, Portillo no reside habitualmente en Lerma aunque sigue muy ligado a la villa ducal. Quienes le conocen aseguran, además, que destina gran parte de su tiempo a viajar por el mundo. En este caso, lamentablemente, se ha visto inmerso en un inesperado brote de hantavirus que le obligará a alargar sus ‘vacaciones’ mucho más de lo previsto.
Entretanto, el consejero de Economía y Hacienda en funciones de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, consideró que existe «cierta falta de coordinación» dentro del Gobierno central en relación a los derechos de salud pública y libre circulación de los 14 españoles que viajan en el barco. Hasta el punto de poder entrar en «colisión», de ahí la necesidad de «acompañar esta decisión por un amparo judicial».
Sobre la posibilidad de que Portillo decida venir a Burgos si el Gobierno lo permite, Carriedo apeló a la «prudencia a medida que se conozcan estas decisiones». Será entonces, según recoge Ical, cuando la Junta «actuará con más detalle».
Por su parte, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, garantizó la máxima «seguridad sanitaria» a Portillo. El mismo, tal y como declaró a Europa Press, que recibirán el resto de compatriotas «en el momento en que lleguen a territorio español» mientras desde el Ejecutivo se brinda «toda la ayuda que se pueda prestar».