Diario de Castilla y León

BORRASCAS

El rastro de la inundación en el monasterio de un pueblo de Burgos: «El hotel está en la parte alta y no corrió peligro»

Armando García, director de la hospedería relata que el monasterio ha sufrido importantes daños a causa de la riada

Inundaciones en el monasterio de La Vid

Inundaciones en el monasterio de La VidHDS

Publicado por
Sandra Guijarro
Soria

Creado:

Actualizado:

La hospedería del Monasterio de la Vid (Burgos) , que regenta la empresa soriana Virrey Palafox, vivió unos días complicados durante el pasado fin de semana a causa de las inundaciones por el desbordamiento del río Duero, que anegó el singular monasterio.

«El hotel está en la parte más alta y no corrió peligro en ningún momento», aseguró el responsable de la empresa, Armando García, quien explicó a este periódico que los huéspedes fueron informados desde el domingo por la mañana y se garantizó el servicio. Incluso un grupo procedente de Tarragona pudo alojarse sin incidencias.

Sin embargo no corrió la misma suerte el conjunto histórico del monasterio donde se han suspendido las visitas hasta completar la evaluación técnica de los daños y se garantice la seguridad.

«Ahora toca ventilar, secar y evaluar», agregó García, confiado en que la actividad pueda retomarse en cuanto las condiciones lo permitan.

La localidad burgalesa de La Vid, próxima a Soria y ubicada también en la ribera del Duero sufrió una inundación histórica, con avenidas muy elevadas similares a las que se registraron en San Esteban de Gormaz.

«El cauce, que habitualmente ronda los 40 o 50 metros de ancho a la altura del monasterio, llegó a multiplicarse por cuatro», dijo el director de la hospedería.

La situación se complicó entre la madrugada y la mañana del sábado, relató Armando García, cuando el nivel del río subió cerca de un metro en apenas dos horas.

Se anegaron los terrenos y el agua entró por el edificio antiguo, que está más bajo que el moderno. Las zonas más afectadas fueron la iglesia, que llegó a acumular unos 50 centímetros de agua, el claustro, los jardines interiores, la sacristía, la cocina antigua y el refectorio.

El foso del ascensor también quedó completamente inundado. Se alcanzaron los 30 y 50 centímetros de agua. La presión del nivel freático agravó la situación: «Como estábamos por debajo del nivel del río, el propio terreno empezó a manar agua hacia arriba», dijo Armando García.

La comunidad agustiniana, junto al personal del monasterio, trabajó sin descanso durante el fin de semana. «El primer día fue terrible, una sensación de impotencia», admitió García. «Hay cosas que se pueden sustituir, pero otras no, como candelabros, piezas antiguas», concluyó.

tracking