El PSOE rechaza en el Congreso la proposición del PP sobre Treviño porque busca "generar ruido político"
Morales señala que el problema hoy del enclave "no es territorial, es de prestación de servicios"
El 'popular' Ibáñez teme que sea parte de "algún tipo de peaje entre Sánchez y el independentismo"

Treviño en un imagen de archivo
La Comisión de Política Territorial del Congreso de los Diputados ha rechazado la proposición no de ley del PP para fomentar la cooperación interterritorial entre la Diputación de Burgos y la Diputación de Álava y respeto escrupuloso del cumplimiento del Estatuto de Autonomía de Castilla y León. Una moción con la que los 'populares' buscaban actuar con la "vía unilateral" para anexionar el enclave burgalés a Álava y "blindar Treviño de los pactos de Sánchez y el independentismo".
El PSOE respondió a la iniciativa del PP con un rechazo claro, ya que, en palabras del diputado del PSOE por Burgos Álvaro Morales, solo buscan utilizar su situación únicamente para generar "ruido político". En su réplica a la presentación del diputado del PP Burgos Ángel Ibáñez, Morales, que manifestó su "respeto absoluto" al Estatuto de Autonomía de Castilla y León, indicó que "el problema de Treviño hoy no es identitario, ni territorial, ni es partidista; es de prestación de servicios".
El parlamentario socialista afirmó la propuesta del PP "ignora deliberadamente las competencias de cada administración, fuerza un debate que no existe y utiliza a Treviño como herramienta de ruido político mientras lo abandona en aquello que realmente necesita: servicios públicos dignos, inversión y cooperación institucional seria".
Morales calificó de contradictoria la proposición del PP, ya que "se presenta como defensor de la autonomía local, pero la realidad es que, donde gobiernan, la autonomía local la recortan. Por ejemplo, la Diputación de Burgos redujo un 33% los Planes Provinciales, la principal herramienta de inversión para los pequeños municipios".
Frente a esto, el diputado socialista ha contrapuesto la acción del Gobierno de España, que ha aumentado la inversión en Castilla y León con 15.500 millones más que el PP.
En la presentación de la proposición, Ibáñez mostró su temor por que Treviño formar parte de “algún tipo de peaje entre Sánchez y el independentismo”, dado que el jefe del Ejecutivo “se vende a quien le mantiene en La Moncloa, y que sus socios empiezan ya a hablar de ventanas de oportunidad para la anexión de este enclave”.
Recordaba también las recientes declaraciones del diputado general de Álava, Ramiro González, en las que avisaba que "estos cuatro años tienen que ser los cuatro años de solución de esta cuestión: primero porque no podemos mantener en el tiempo una situación anacrónica que no es normal y en segundo lugar porque efectivamente quizás ahora pueda haber una ventana de oportunidad”. Palabras que justificaban la presentación de la iniciativa porque "representan una voluntad de acción que podría no tener ningún tipo de cabida en el marco constitucional ni en el Estatuto de Autonomía de Castilla y León, si lo que se pretende es impulsar algún tipo de procedimiento unilateral de anexión de Treviño a Álava".
Tras conocer el resultado de la votación, que solo contó con el apoyo de Vox, Ibáñez destacó que "es extraordinariamente preocupante lo que ha hecho hoy el partido socialista de Burgos. La integridad territorial de nuestra provincia puede estar en riesgo. Los diputados socialistas por Burgos, y más concretamente la secretaria provincial Esther Peña deben dar explicaciones urgentes sobre la posición del partido socialista".