Tribunales
El Supremo anula la suspensión de empleo ya cumplida de un guardia civil de Ávila por apoyar a Vox
Fue apartado por espacio de un mes de su puesto por pedir el voto en un mitin / El TS dice que no se valoraron pruebas que aportó al afirmar que era su hermano el que hizo la declaración
Fachada del Tribunal Supremo.
La sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo ha declarado nula la sentencia de suspensión de empleo impuesta al guardia civil del puesto de El Barraco (Ávila), Gonzalo C.S., una sanción que ya ha cumplido, al entender que el tribunal que le condenó no valoró las pruebas de descargo que aportó el acusado.
La sanción fue impuesta por pedir el voto para Vox e incumplir el deber de neutralidad política tipificado en el régimen disciplinario de la Benemérita. El problema es que no las hizo él, sino su hermano, a juicio de la defensa.
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La sentencia del TS dicta que se anule la sentencia condenatoria de un mes de empleo, y que ésta sea devuelta al Tribunal Militar Central para que redacte una nueva resolución que recoja la valoración «completa y explícita» de la prueba aportada por la defensa. En síntesis, no pide que se admita el descargo, pero que, si se rechaza, se explique con qué argumentos o razonamientos se desestima. Todo ello porque el agente condenado expuso que el autor de la declaración en la que pedía «voz y voto» para el partido de Abascal, era su hermano y no el acusado. Las declaraciones se realizaron en el transcurso de una entrevista de la cadena de televisión Estado de Alarma (EDATV).
Memoria y dignidad
El agente estaba de baja desde septiembre de 2021 cuando el 22 de enero de 2022 acudió a un acto de Vox en la localidad abulense de Arévalo en la campaña de las elecciones autonómicas que se iban a celebrar un mes después. Se trató de un acto celebrado frente al cuartel del instituto armado del municipio y en el que intervino, entre otros, Iván Espinosa de los Monteros, entonces portavoz parlamentario de Vox.
Este agente de la Guardia Civil no se identificó como tal, pero realizó declaraciones al micrófono del canal de extrema derecha a Vito Quiles. La sentencia aclara, eso sí, que no se identificó en ningún momento como guardia civil, si no como «víctima del terrorismo».
Y fue muy claro al apoyar a Vox en su intervención. «La memoria, la dignidad y la justicia no me la va a quitar nadie, nadie me va a quitar ese derecho a poder pedir voz y voto, y por eso yo creo que Vox es el que está consiguiendo romper esa cadena y ese silencio, porque el PP está acojonado», afirmó, entre otras declaraciones.
Expresó también duras acusaciones al PSOE y a Bildu. «Soy víctima del terrorismo. Un hermano mío tuvo dos atentados seguidos en 10 días como Guardia Civil. Tenemos 300 víctimas, 300 atentados sin resolver y unos representantes de ETA que ellos mismos dicen «los nuestros están en la cárcel... Hace unos días se han juntado los del Partido Socialista de Euskadi con los de Bildu. Digo, la reunión de la cumbre del GAL con ETA, es que tiene cojones».
El vídeo llegó, con el paso de los días, al teléfono móvil del teniente coronel de la Comandancia de Ávila quien, a pesar de la mascarilla y la escasa luz del vídeo reconoció al agente, como habían hecho también ya por entonces varios medios de comunicación. Un rastreo de las soflamas ultras del agente llevó al mando a visitar sus cuentas de Twitter y Facebook, donde sí se identificaba como agente y donde sus loas a Vox eran todavía más explícitas.
Solo visible para sus contactos
Hay que precisar que sólo un único post fue accesible a todos los usuarios y se refería el 17 de noviembre de 2020 a dar las gracias a un particular por su apoyo a los guardias y sus familias. El resto de mensajes en redes eran comentarios únicamente accesibles paraa sus contactos.
«¡Ahí estaremos, jefe! Siempre a tus órdenes», decía al entonces candidato y procurador de la Vox en Castilla y León, José Antonio Palomo. Santiago Abascal era «el futuro presidente del Gobierno» y el agente también lanzó proclamas contra el Ejecutivo. «El Gobierno es cómplice de pederastas. Pásalo».
Sus declaraciones en la cadena de Vito Quiles y los mensajes que colgó en Twitter y Facebook, le costaron la apertura de un expediente disciplinario que concluyó con la resolución de fecha 29 de julio de 2022, de la directora general de la Guardia Civil de un mes de suspensión de empleo, como autor de una falta grave consistente en «efectuar con publicidad manifestaciones o expresar opiniones que supongan infracción del deber de neutralidad política». Contra dicha resolución, el guardia civil sancionado interpuso recurso de alzada, que fue expresamente desestimado por resolución de ministra de Defensa de fecha 21 de noviembre de 2022.
No conforme, interpuso el 22 de febrero de 2023 recurso contencioso-disciplinario castrense ante Tribunal Central Militar contra las mencionadas resoluciones, órgano que desestimó nuevamente su recurso. La defensa del agente llevó el caso al Supremo, en el recurso ahora admitido, asegurando que el que sale en el vídeo apoyando a Vox, con mascarilla y poca iluminación, es un hermano al que se parece mucho. También que él nunca se identificó como miembro de la Guardia Civil en esa entrevista y que, además, a lo largo del expediente no le permitieron investigar quién era la fuente de los medios de comunicación que revelaron su condición de agente.
Tres testigos avalan que no fue el autor de las declaraciones
Alfredo Sánchez Gómez, abogado del guardia civil, recuerda que los comentarios de su cliente en redes sociales no tienen ninguna relevancia porque «no eran públicos» y eran visibles «únicamente para sus contactos». Y sobre la entrevista en EDATV asegura que la persona que hizo las declaraciones de apoyar a Vox era el hermano de su cliente, el guardia civil, y que así lo avalaron hastra tres testigos en la fase de instrucción.
«El Supremo ha anulado la sentencia porque existía una prueba de descargo de declaraciones de tres testigos (dos de ellos hermanos del encartado) que, en fase de instrucción, declararon que no era Gonzalo el que hizo las declaraciones. Y tienen que dictar sentencia nueva. Testificales poco sospechosas, ya que una mujer, la que está al lado en la entrevista de EDATV, ni conocía al acusado», señaló el letrado abulense.
«Esos testimonios han sido directamente obviados en la sentencia del Tribunal Militar Central. Como si no hubieran existido: no los ha valorado, a pesar de todas las alegaciones que hemos cursado, ya que eran testigos que declararon bajo juramento con obligación de decir verdad. Algunos son especialmente relevantes, ya que dicen muy claro que Gonzalo no era el autor de las declaraciones». «En caso de duda», añadió el letrado, «hay que fallar siempre a favor del acusado. Lo que no puedes hacer es apartar lo que te estorba para condenar y sancionar en base a tus conclusiones», protestó, recordando que hasta el teniente coronel reconoció que su hermano «se parecía bastante».
«El Tribunal Central Militar, si no se lo creía, debería haber pedido deducción de testimonio, para que se actuase contra los testigos, pero ni eso», añadió el abogado.
El Supremo finalmente le ha dado la razón, aunque el guardia ya ha cumplido la sanción, ya que no se le concedió la suspensión de la condena mientras se resolvía el recurso.
«El vacío originado por la omisión de ponderación de los expresados elementos de prueba, así como la carencia de motivación de su aceptación o rechazo, no pueden ser suplidos, de conformidad con la doctrina jurisprudencial antes referida, mediante la invocación de la 'técnica de la motivación implícita' con la que el Abogado del Estado trata de colmar ambas lagunas. Lo impide el derecho del recurrente a conocer las razones por las que el Tribunal de instancia no toma en consideración las pruebas en las que ha basado su defensa en el recurso», concluye el TS.