INCENDIO BURGOHONDO
Incendio de Ávila: «Mucha angustia. Es un desastre medioambiental, económico y social»
Un vecino de Navaluenga desaloja a 100 clientes en varias casas rurales: «Todo el pueblo está colaborando»

Vecinos de las localidades afectadas por el incendio de Burgohondo son trasladados al Centro de Usos Múltiple Carlos Sastre, en Ávila.
El sur de la provincia de Ávila está siendo testigo de como las llamas están destruyendo su paisaje y avanza por el Valle del Tiétar sin control. Las llamas están dejando a su paso escenas de lágrimas, dolor, angustia, desesperación y lucha contra el fuego que avanza sin piedad. Una de estas películas de terror se está viviendo en la localidad de Navaluenga (donde permanecen confinados 2.135 vecinos), apenas a unos siete kilómetros de Burgohondo:«Hay angustia sobre todo, muchísima angustia y poco tiempo para pensar porque todo el mundo está colaborando», explica Rodrigo, una de las tantas personas que se encuentra atrapada en este municipio abulense y que es propietario de varias casas rurales en la zona.
Este vecino apunta que las labores de apoyo van desde «hacer bocadillos» hasta hacer lavadoras: «Aparte de las casas rurales, tenemos una lavandería. Tenemos una persona allí en la lavandería industrial, ayudando a lavar ropa, preparar que la gente pueda cambiarse de mono». Otros vecinos «están colaborando con los que están en el pabellón». Diversas actividades que, a mayores de ayudar a los desalojados o equipos de extinción, sirven «para tener la mente ocupada» y evitar pensar en las llamas que consumen todo a su paso.
Por el momento, el pueblo no ha sido desalojado por las autoridades aunque las llamas han mantenido en vilo a los vecinos. «Al principio el punto más virulento vino hacia nosotros desde el punto de inicio que está muy cerquita, que es el pueblo de Burgohondo, a siete kilómetros. Vino a través de la zona de la parte alta de la Sierra de la zona de la Umbría. Llegó a la zona de la depuradora, justo en ese momento bajó hacia nuestras casas rurales y gracias a los voluntarios y a Protección Civil se salvaron porque hicieron una zanja en la mitad de la finca que se había quemado».
Rodrigo apunta que este pequeño pueblo abulense «está dividido por el río»: «La parte del municipio que está pegada a la montaña del río está cortada». En relación a su negocio de casas rurales, apunta que han tenido que desalojar «casi a 100 clientes desde el jueves» y han tenido que cancelar a unas «130 personas para el fin de semana» y ya comienzan a haber cancelaciones para el mes de agosto: «Es un desastre económicamente, medioambientalmente, socialmente. Todo».

Incendio en Navaluenga
Los vecinos de estos pueblos afectados por el incendio de Burgohondo están recibiendo ayuda de múltiples direcciones. Una de ellas fue el Colegio de Veterinarios de Ávila que se puso ayer a disposición de los servicios de emergencias afectados por el incendio. De igual manera el Consejo General del Notariado activó medidas de urgencia para tender las necesidades de las personas afectadas por los fuegos. Entre las iniciativas se encuentra el asesoramiento notarial gratuito y la puesta en marcha de servicios para auxiliar a los damnificados en la localización y recuperación de documentación destruida.
La magnitud del fuego es de tal calibre que bomberos de otros países y de otras comunidades acudieron a sofocar las llamas en Ávila. Uno de tantos efectivos que colaboró en la extinción fueron los bomberos de la Diputación de Salamanca que consiguieron salvar a unos 20 perros que estaban atrapados en una nave de maquinaria en Cebreros: «La nave tenía bombonas, tenía un montón de corcho y tenía una perrera. El incendio estaba ya allí metido, entonces hemos tenido que romper la puerta y sacar a los perros de allí antes de que llegara», manifestó el coordinador de Bomberos de la Diputación de Salamanca.
En cuanto a la red viaria, ayer sábado permanecieron cortadas la N-403 y las carreteras autonómicas AV-502, AV-503, AV-504, AV-512, AV-562, AV-901, AV-902 y AV-904, CL-501, mientras los equipos de extinción continúan concentrando sus esfuerzos en frenar el avance del fuego en el flanco sur y proteger la comarca del Alto Tiétar, informa Europa Press.
«Las personas que no puedan acceder a su centro de trabajo disponen de hasta cuatro días de permiso retribuido, en aplicación de los permisos climáticos que reconoce el Estatuto de los Trabajadores», apuntó Yolanda Díaz desde su cuenta personal en ‘Bluesky’. Una concesión que estará activada para «todas las personas que se están viendo afectadas por los incendios en las distintas comunidades autónomas», como es el caso de Castilla y León, donde la peor situación se concentra en Ávila, con el fuego activo en Burgohondo, pero también en León, con de Murias de Ponjos, ambos en el nivel 2 de Índice de Gravedad Potencial.
El permiso climático, aprobado en noviembre de 2024 tras la DANA que sufrió la Comunidad Valenciana en octubre de ese año, también se extiende a las familias cuyas viviendas hayan resultado afectadas o que hayan tenido que ser evacuadas hasta que se encuentre una «solución habitacional estable y adecuada». Asimismo, según apunta la ministra de Trabajo, estarán protegidas las personas trabajadoras que, como consecuencia de la pérdida de su medio de transporte o de alteraciones en el transporte público o colectivo, no puedan desplazarse a su puesto de trabajo.
En lo que respecta a las propias empresas, el mecanismo dispuesto por el Gobierno de España refleja que aquellas cuyas instalaciones o actividad se hayan visto afectadas podrán acogerse a los mecanismos de mantenimiento del empleo, incluidos los ERTE por fuerza mayor previstos en la reforma laboral.
En caso de cumplir con alguna de las diferentes condiciones que limitan la concesión del permiso retribuido, Yolanda Díaz recuerda que la acreditación de cualquiera de las anteriores casos podrá realizarse con posterioridad y por cualquier medio de prueba. «El objetivo es garantizar la protección de los derechos de las personas trabajadoras y ofrecer seguridad en una situación de emergencia», afirma con motivo de una situación «angustiosas y difícil.
«El conjunto de las administraciones está trabajando de forma coordinada para extinguir los incendios activos, proteger a la población y atender a las personas afectadas. Desde el Ministerio estamos en contacto permanente con los agentes sociales y las autoridades autonómicas para abordar la situación y garantizar que el tejido productivo y los y las trabajadoras estén protegidos ante esta situación», concluye Díaz, para rematar con un llamamiento a la «prevención, preparación y coordinación» ante el cambio climático y un mensaje de «apoyo y agradecimiento» a los diferentes efectivos desplegados en los incendios.