INCENDIO DEL TIÉTAR
El incendio «provocado» del Tiétar confina a más de 4.000 vecinos
La Junta señala que el fuego tiene «claros indicios de intencionalidad» y pide colaboración para identificar a los pirómanos
Medio millar de efectivos combaten las llamas que han calcinado ya alrededor de 3.000 hectáreas
Efectivos del dispositivo de extinción combaten llamas de varios metros de altura
Las llamas y el humo mantuvieron la pasada noche confinadas las localidades de Mombeltrán y El Arenal, en el Barranco de las Cinco Villas, en Ávila, en una noche que ya a primera hora de la tarde se preveía complicada. Durante toda la jornada, el operativo desplegado en el incendio forestal que afecta a estas dos poblaciones y Cuevas del Valle alcanza ya más de 500 personas que trabajan sobre el terreno, en una jornada especialmente difícil por la meteorología y el comportamiento del fuego. Las primeras estimaciones mediante el sistema Copernicus apuntan a que las llamas ha arrasado ya alrededor de 3.000 hectáreas del Valle del Tiétar abulense.
Mientras El Arenal quedó confinado por el humo que llega del propio fuego, en las últimas horas de la tarde también se decretó en Mombeltrán debido a un ataque técnico que provocó llamas y humo a lo largo de la tarde y próxima al pueblo.
El jefe de Servicio de Extinción de Incendios, Ángel Sánchez, sostuvo ayer que la noche se preveía «dura» y recordó que este martes la situación «era buena, pero rachas de viento estropearon todo el trabajo realizado por la noche». Señaló que se sigue perimetrando los núcleos urbanos, que «son la prioridad», y dentro del propio perímetro, asegurar «con ataques directos o pases de maquinaria pesada para intentar adelantarse a los posibles cambios meteorológicos a lo largo de la noche».
Sánchez constató cambios de dirección del viento, lo que ha provocado que se intente adelantar la eliminación del combustible. «El trabajo es muy duro porque el relieve es bastante abrupto, con cambios de dirección continuos, aunque con rachas no demasiado potentes, y fruto de alguno de estos cambios es lo que se ha complicado ahora en Mombeltrán», sostuvo, informa Ical.
Al cierre de esta edición, el fuego aún no estaba ni siquiera estabilizado, paso previo al control y extinción. «Con el perímetro que está alcanzando no será ni hoy ni para mañana. No sé cuánto nos va a llevar poderlo dar como controlado y extinguido», dijo.
Por la mañana, el delegado territorial de la Junta en Ávila, José Francisco Hernández, y el director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, hicieron hincapié en la complejidad del incendio, aún activo y con un perímetro todavía en crecimiento. La prioridad del operativo sigue siendo la defensa de las poblaciones, especialmente El Arenal. Hernández subrayó la «plena coordinación institucional» con la Diputación, ayuntamientos afectados, mancomunidades, Protección Civil y la UME, que ha estado disponible desde el primer momento. Precisamente, un militar de la UME resultó herido con quemaduras leves, tal y como desveló la ministra de Defensa, Margarita Robles, que significó que esta persona «resultó ligeramente lesionado con quemaduras porque el incendio es de especial voracidad». «Llegó hacia el vehículo, por suerte las heridas que tiene, las quemaduras, son leves», incidió, según las declaraciones que el ente ministerial trasladó a Ical.
El despliegue incluía a última hora de la tarde de ayer seis técnicos, 26 agentes medioambientales, 22 cuadrillas terrestres y otras 15 helitransportadas, 16 medios aéreos, nueve bulldozers y 21 autobombas trabajando en la apertura de cortafuegos. La Junta agradeció también el apoyo de la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha a través de los convenios de colaboración. A ellos se sumaron todos los medios de la propia UME y el resto de administraciones central y locales.
José Ángel Arranz explicó, por su parte, que las condiciones del terreno son «extremadamente difíciles», con valles cerrados, fuertes pendientes, mucha densidad vegetal y cambios continuos del viento que complican las labores de extinción.
En cuanto al origen, recordaron que el incendio se declaró a las 23.10 horas del lunes y que todos los indicios apuntan a una posible intencionalidad, un aspecto que está siendo investigado. En este caso, las primeras estimaciones señalan un punto de la carretera N-502 como el origen del incendio que asola el Valle del Tiétar, un lugar de muy fácil acceso para cualquier persona.
Igualmente, durante la jornada, la Junta hizo un llamamiento a la ciudadanía en un doble sentido. Por un lado, pidió la colaboración con información que ayude a identificar a los incendiarios que han causado el fuego y, por otro lado que extreme las medidas de prevención para eliminar prácticas negligentes que puedan originar incendios.
Los últimos incendios en la provincia de Ávila presentan claros indicios de intencionalidad. Son los datos de la investigación de causas realizada por técnicos y agentes medioambientales y que ahora continúa en el juzgado, según la Junta, En lo que va de 2025 se han producido 41 incendios forestales en la provincia de Ávila, seis se han producido por negligencias, mientras que 19 de ellos son intencionados, es decir el 46,34%.
Precisamente, la Administración autonómica remarcó que los incendios intencionados son habitualmente los que causan mayores daños debido a que buscan los lugares y condiciones más favorables para hacer daño, «como es el caso del incendio de Cuevas del Valle-Mombeltrán, aún en extinción».
Por ello, la Junta también hizo un llamamiento a la ciudadanía para que extreme las medidas de prevención para eliminar prácticas negligentes que puedan originar incendios.
Asimismo, recordó que las penas por causar intencionalmente un incendio forestal varían en función de si se trata de un accidente, una negligencia o es intencionado, en cuyo caso puede alcanzar los 20 años de prisión, más la indemnización por los daños causados y los gastos de extinción.
La investigación que realiza la Junta para conocer las causas de los incendios forestales tiene dos finalidades, como son establecer medidas de prevención que eviten nuevos incendios e identificar posibles responsabilidades administrativas y penales, de las que se encargarán los juzgados, informa Europa Press.
En el caso de que existan claros indicios de intencionalidad la investigación se hace de forma coordinada con la Guardia Civil.
Ayer por la mañana el obispo de Ávila, Jesús Rico García, expresó su «cercanía, oración y solidaridad» con todos los vecinos afectados por el incendio declarado en las últimas horas en el Barranco de las Cinco Villas, quien ofreció desde la Diócesis toda la colaboración que pueda ser necesaria en estos momentos de dificultad, concluyó.
En un comunicado recogido por Ical, el prelado abulense invitó a toda la comunidad diocesana a unirse en oración por el fin del incendio y por la pronta recuperación del entorno natural, «tan valioso para nuestra tierra», afirmó.
Monseñor Rico se encuentra siguiendo con atención la evolución del incendio y mantiene su «preocupación constante» por la situación, quien agradeció «profundamente la labor incansable» de los equipos de emergencia, bomberos, Guardia Civil, Protección Civil, UME y voluntarios que trabajan con «gran esfuerzo» para controlar el fuego y proteger a las personas.
Además, el obispo de Ávila mostró su «profunda consternación» tras la noticia del fallecimiento de un bombero forestal de la localidad de El Arenal, ocurrido mientras se dirigía a participar en las labores de extinción, por lo que rogó por su eterno descanso, al tiempo que transmitió su más sentido pésame y su cercanía en la oración a sus familiares, compañeros y a toda la comunidad de El Arenal, concluyó.
También en la jornada de ayer, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mostró su solidaridad con los vecinos afectados por los incendios de Ávila y Cáceres y trasladó el «agradecimiento» a los servicios desplegados para su extinción, según comunicó a través de su perfil de la red social X.
«Permanecemos atentos a la evolución de los dos incendios. Estamos en situación de riesgo extremo. Por favor, no lo olvidemos», rezaba el mensaje del jefe del Ejecutivo.
Por otro lado, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) exigió a la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio que cubra «el cien por cien de un operativo anti-incendios que ya resulta insuficiente», según un comunicado remitido a Ical.
A su juicio, la «falta de efectivos, la precariedad de los contratos, la escasa cobertura en zonas críticas y la dependencia de medios externos como la UME, evidencian que el sistema autonómico no está preparado para responder con rapidez y eficacia cuando el fuego se desata».
Igualmente, CSIF trasladó «todo» su «cariño y dolor» a la familia amigos y compañeros del bombero forestal de 58 años que murió en un accidente de tráfico con su coche, mientras acudía al incendio del Barranco de las Cinco Villas, en Ávila. Se da la circunstancia de que el bombero fallecido -perteneciente a la Mancomunidad de los Galayos- tenía el día libre, pero iba para apoyar las labores de extinción ante la magnitud del incendio, sustituyendo a un compañero.
Estas condolencias «se vuelven indignación» porque este incendio, al igual que el de Navaluenga, también en Ávila, o el de Ferreras de Cepeda, en León, son «una advertencia de que, en Castilla y León, no se están haciendo bien las cosas en la prevención y extinción de incendios forestales, mientras la Junta y el consejero de Medio Ambiente miran para otro lado».