SUCESOS
Denunciados en Soria por alertar de falsas peleas para entorpecer controles de tráfico en las fiestas de dos pueblos
Los hechos se produjeron los días 19 y 25 de julio, coincidiendo este último con las fiestas patronales
Imagen de archivo de un control de alcoholemia de la Guardia Civil - E. PRESS.
La Guardia Civil ha propuesto para sanción a dos personas acusadas de realizar llamadas telefónicas alertando de peleas con el fin de obligar a retirar patrullas de otros servicios de seguridad. Estos episodios sucedieron en dos localidades de la provincia de Soria durante el pasado mes de julio. El objetivo de estas llamadas no era otro que obligar a la benemérita a retirar agentes de los controles de alcohol y drogas para desplazarse hasta el lugar de los supuestos hechos donde estas no pudieron ser constatadas.
Como recoge Europa Press, el primero de los episodios tuvo lugar la madrugada del 19 de julio cuando la Central Operativa de Servicios (COS) recibió un aviso alertando de posibles daños y alteraciones del orden público. Aviso que obligó a los agentes a desplazarse a la localización indicada.
El segundo se produjo el 25 de julio, coincidiendo con la celebración de las fiestas patronales. Con motivo de las mismas, dos patrullas de la Guardia Civil desarrollaban un dispositivo especial para garantizar la seguridad vial mediante controles de alcohol y drogas. Fue entonces cuando una llamada alertó de una supuesta pelea multitudinaria que obligó, de nuevo, a los agentes a interrumpir el control y abandonar el lugar. Interrupción que permitió a varios vehículos abandonaran la localidad sin pasar por el control policial, eludiendo las pruebas de alcohol y drogas previstas en el dispositivo.
La coincidencia en el modus operandi y la proximidad entre los dos hechos, además de las gestiones de la Guardia Civil, permitieron identificar y denunciar a quienes realizaron ambos avisos.
Multas de hasta 30.000 euros
La Guardia Civil recuerda que los hechos denunciados podrían constituir infracciones graves previstas en el artículo 36.5 de la Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana, con multas que oscilan 601 y 30.000 euros.