RESIDUOS
Una planta de biogás en Soria invierte 11 millones para convertir 70.000 toneladas de residuos
Bioceruleo se ubicará en una parcela agrícola de Viana de Duero de 108.417 metros cuadrados, aunque la superficie útil no llegará a 30.000 metros cuadrados y prevé la contratación de cinco trabajadores
Bioceruleo contempla una inversión de 11,2 millones de euros para producir biogás.
Además de la eólica y la fotovoltaica el mapa energético renovable de la provincia de Soria se ha diversificado también hacia el biogás. Hace más de una década arrancó Bioeléctrica de Garray, operada por ENSO, y desde hace tres años funciona Biolvegas, en Ólvega. Recientemente, consiguió superar la evaluación de impacto ambiental otra planta en Langa de Duero, con una inversión de 23 millones de euros, cuyas obras podrían arrancar a finales de este año. Y también acaba de salir a información pública una infraestructura que se ubicará en Viana de Duero y que busca convertir 70.000 toneladas de residuos en biometano. Sin olvidar otras dos que planifica Azora, una en Langa y otra en Navalcaballo, si bien estos proyectos están aún en fase inicial.
La planta de biogás que proyecta la empresa Ceruleo Power SL en Viana de Duero se somete ahora a evaluación ambiental para conseguir la declaración de impacto, paso administrativo imprescindible previo a la licencia de construcción, una obra que contempla una inversión de 11,2 millones de euros, incluyendo el trazado del gasoducto, que conectará con el de Yelo-Villar de Arnedo, de Enagás Transporte.
Está previsto que Bioceruleo gestione en un año hasta 70.000 toneladas de residuos orgánicos de distinta procedencia pero de la provincia de Soria, con una entrada máxima al día de 197,74 toneladas. Valorizará residuos de gallinaza, estiércol de vacuno y ovino, además de purín de cerdo. También residuos de la agricultura, silvicultura y paja, así como subproductos animales no destinados al consumo humano.
La empresa plantea en el estudio ambiental tres opciones de ubicación, si bien se decanta directamente por una como la más favorable una parcela al norte de la carretera CL-101, a 1,39 kilómetros de La Milana. Contará con una superficie vallada de 36.356 metros cuadrados, si bien la superficie útil no llegará a los 30.000 metros cúbicos, en una parcela de 108.417 metros cuadrados y necesitará un gasoducto de 545 metros.
La promotora pretende realizar una planta de biogás donde éste sea valorizado como biometano, de modo que el gas generado sea tratado para eliminar todas las impurezas hasta conseguir un producto asemejable con el gas natural. Para llevar a cabo la actividad y el mantenimiento de la infraestructura calcula que precisará de al menos cinco operadores.
El acceso a la planta de gestión se plantea desde la A-15 por la CL-101 y de ahí a la SOP-3160 para luego acceder por caminos. El estudio confirma que en todo el recorrido no se pasa por ningún núcleo poblacional, por lo que no se espera un aumento en el trasiego de camiones que afecte a los vecinos. El tráfico previsto es de 22 vehículos al día, de los que 15 serán tipo cisterna, otros seis tipo contenedor y uno tipo contenedor hermético.
El proceso proyectado en la planta Bioceruleo opera en continuo, ya que diariamente se va a alimentar con una cantidad equilibrada la mezcla en el digestor anaerobio con los subproductos disponibles en la zona.
Sostiene la promotora que algunos sustratos, como los purines, serán llevados al alimentador sin necesidad de tratamiento anterior, al introducirse al digestor anaerobio. Por el contrario, otros necesitarán de un tratamiento previo a ser digeridos y fermentados en el digestor anaerobio.
Los residuos sólidos necesitarán ser triturados previamente en un triturador para disminuir el tamaño de la partícula para acelerar el proceso de digestión.
Y la paja necesitará un tratamiento previo debido al alto contenido en material lignocelulósico que impide la generación de biogás. Por tanto, indica en el estudio que será necesario triturar la paja para luego mezclarla parcialmente con purín y llevarla a un sistema de extrusión, donde se desintegrarán las estructuras celulares. Tras esto, se almacenará en un depósito cubierto para evitar que se pudra por la humedad.
También se utilizarán Sandach (Subproductos de Origen Animal No Destinados al Consumo Humano), que precisarán de un tratamiento de higienización para eliminar microorganismos y bacterias y se triturarán para que quede una partícula menor a 12 milímetros y que luego estén en un higienizador a 70 grados durante al menos una hora, para lo que se necesitará también una caldera de biomasa.