SUCESOS
Los vecinos de un pueblo de Salamanca echan a una familia de okupas
Entraron en la casa forzando una de sus puertas con una radial en la madrugada del pasado miércoles
Fachada de la casa en la que entraron los 'okupas' en Gacihernandez, Salamanca.
Los dos adultos y cuatro niños que habían ocupado una casa vacía en la localidad salmantina de Garcihernández han dejado este domicilio, pasadas las 15.00 horas de este jueves, para abandonar el pueblo en las patrullas de la Guardia Civil entre abucheos e insultos de los vecinos.
La presión de los vecinos, que se han agolpado desde que se ha conocido la ocupación alrededor de la casa, ha conseguido que la familia 'okupa' accediera a dialogar con los agentes de la Guardia Civil y, finalmente, saliera de la vivienda unifamiliar a la que habían accedido al forzar una de sus puertas con una radial en la tarde del miércoles.
Esta casa, fruto de una herencia familiar, se acababa de poner a la venta, por lo que en la actualidad se encontraba deshabitada. "Hemos visto que poner el cartel de 'Se vende' en una casa es muy peligroso", ha reconocido a Europa Press el alcalde de Garcihernández, Manuel Jesús Sánchez.
De hecho, tras esta primera ocupación, en la madrugada de este miércoles, otra familia, también desconocida en el pueblo, ha intentado acceder a otra casa vacía, cuya inquilina estaba de vacaciones, pero los ruidos han alertado a una vecina, que ha dado aviso rápidamente a la Guardia Civil y les han conseguido detener.
La familia 'okupa' que este jueves ha abandonado el pueblo no era conocida en Garcihernández, pero unos niños de la localidad salmantina fueron los que han dado la voz de alarma al verlos merodear alrededor de la casa y forzar la puerta para entrar.
"Yo no sé qué tipo de vida querrían llevar en el pueblo, si nadie les iba a vender ni una barra de pan en cuanto los vieran" se extraña Sánchez. "No es igual que en una ciudad en la que pueden pasar más desapercibidos. Aquí iban a tener muchos problemas", añade.
En ese contexto, el primer edil salmantino ha agradecido la mediación de la Guardia Civil en el conflicto, ya que varios vecinos querían incluso entrar en la casa para echar a la familia 'okupa' a la fuerza. "Ya les avisé e intenté tranquilizarles porque no queríamos más problemas", ha añadido Sánchez.
Por último, una vez solucionado el problema, el alcalde reconoce que han comenzado a estudiar opciones para proteger las muchas casas que se quedan vacías después del verano. "Hemos pensado en patrullas vecinales, alarmas o cámaras porque nos da miedo que vuelva a suceder", ha concluido.