EL RUBICÓN
La vela que más alumbra
PUES ya estaría. Ya estaría el lío montado, salvo que el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, lo remedie. Renfe, en manos del ínclito ex gerente de Auvasa que destrozó la movilidad en Valladolid, se pliega a los designios del más iluminado, por aquello de las luces de Navidad, de todos los acaldes que pueblan la piel de toro y acepta suprimir, eliminar, recortar, llámenlo como quieran, nueve paradas del AVE entre Madrid y Galicia a su paso por Castilla y León. Esa es la realidad en estos momentos y a día de hoy. Lo que suceda a partir de mañana, Puente mediante, se verá.
Ahora mismo, la realidad es que la Renfe dirigida por el sujeto de nombre Álvaro y apellidos Fernández Heredia se rinde a los deseos de alcalde de Vigo, Abel Caballero, y deja a las tierras castellanas y leonesas sin varias de las paradas de Alta Velocidad que ahora tiene en Segovia, Medina del Campo y Sanabria de camino hacía Galicia. Y lo hace, no con nocturnidad pero sí con alevosía y por la espalda.
Sin avisar y sin explicación alguna, la Renfe de Fernández Heredia perpetra una regulación de frecuencias en la que ejecuta una serie de paradas en la Comunidad.
Y, hete aquí, que son las que pedía el regidor vigués, que se muestra jovial, feliz por tanta solidaridad. ¿Puede haber mayor regodeo? Seguramente no, pero nada hay que reprocharle a Abel Caballero. Él mira y defiende los intereses de su ciudad allá donde sea. La desfachatez aquí es la Renfe del ínclito ex gerente de la empresa municipal de autobuses que Valladolid, que mentía no hace tanto cuando aseguraba en una nota de prensa que no se iba a suprimir parada alguna en Castilla y León, tal y como había dicho el alcalde de Vigo tras reunirse con él.
Ahora se entiende por qué, en ese momento, cuando Renfe le desmentía sobre la eliminación de paradas Abel Caballero ni se inmutaba. Debe ser aquello de que sabe más el diablo por viejo que por diablo. Y en esto de las cosas de la política Abel Caballero se las sabe todas, por viejo y por diablo.
Mientras, el nuevo PSOE del de las tierras altas de Soria está a la luna de Valencia. O en Babia, que es más nuestra. O no se ha enterado o no se ha querido enterar o no las cheiran, que les diría el regidor gallego. Sea como fuere de nuevo pierden el tren de la Renfe, que viaja raudo hacia Vigo en busca de la vela que más deslumbra. Que se lo hagan mirar en el nuevo PSOECyL.