AGRICULTURA ECOLÓGICA
La agricultura ecológica toma impulso con nueva formación reglada
Iniciativas como los ciclos de FP de Técnico en Producción Agroecológica facilitan la generalización de un modo de producción que ya cuenta con una superficie de 136.000 hectáreas y 2.236 operadores en Castilla y León
Un agricultor recoge un manojo de rábanos cultivados en una explotación de agricultura ecológica
La agricultura del futuro pasa por compatibilizar los medios de producción más modernos con el respeto al medio ambiente, que es a lo que se dedican muchos de los objetivos de la Política Agraria Común (PAC). En las grandes cifras y en las grandes políticas, muchas de las medidas de la Unión Europea para conjugar ambas dimensiones no hacen más que complicarle la vida a los agricultores y ganaderos sin que se saque de ellas una utilidad clara de cara a la conservación del medio natural.
Asuntos tales como la prohibición de voltear el terreno o quemar rastrojos, o las prohibiciones de intervenir en el monte para retirar la vegetación muerta, o de intervenir en los cauces de los ríos, o la exigencia de destinar una cantidad tasada de tierras al barbecho se traducen después en peligro de incendios como el que condujo a la catástrofe del pasado mes de agosto en Castilla y León.
Pero en lo que las políticas generalistas dejan de dar palos de ciego en la agricultura y la ganadería, en ese tiempo que se desea sea de avances, una forma de producción se abre paso que apuesta por recuperar los modos ancestrales de producción con un menor uso de abonos químicos y fitosanitarios, aunque sea a costa de una producción menor. Es la agricultura y ganadería ecológica, de la que Castilla y León aún va a la cola con una actividad mucho menor que en otras autonomías, pero que va ganando enteros año tras año.
De hecho, en cuanto a la agricultura ecológica, Castilla y León ya suma una superficie en torno a las 136.000 hectáreas, con 2.236 operadores. El porcentaje de incremento ha superado las dos cifras en los últimos años, aunque la Comunidad aún se encuentra a mucha distancia de otros territorios.
Con el objetivo de incrementar este modo de producción, la Junta de Castilla y León se ha propuesto dar un impulso con distintas medidas, entre las que se encuentra la formación reglada y continua en su red de Centros Integrados de Formación Profesional Agraria (Cifpa). Un ejemplo de esa formación está en el centro ubicado en la localidad leonesa de Almázcara, donde se incluye como novedad dentro de su oferta para el próximo curso, el Ciclo de Grado Medio de Técnico en Producción Agroecológica «en respuesta al creciente interés por lo ecológico entre los consumidores y a la oportunidad que supone para el Bierzo, con un elevado número de productos agroalimentarios de calidad reconocida», informan desde la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural.
El objetivo de esta formación, que también se oferta en la escuela palentina de Viñalta, es enseñar a los alumnos a producir alimentos ecológicos con técnicas agrícolas y ganaderas que ayudan a mejorar la biodiversidad, así como la fertilidad del suelo, en condiciones de calidad, aplicando la reglamentación de producción ecológica, de bienestar animal y de protección ambiental.
Con él, además de adquirir los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para llevar a cabo este tipo específico de agricultura y ganadería, también se busca una salida atractiva y viable que impulse el relevo generacional en el sector. En cuanto a ese relevo, la formación se establece como base, y «desde la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural se viene promocionando de forma especial en la presente legislatura», apunta la misma fuente. A nivel reglado, lo realiza a través de sus ocho Cifpa, que han registrado un incremento del 23% de solicitudes de matriculación respecto al año pasado.
Por otro lado, hay que sumar los Cursos de Incorporación a la Empresa Agraria (Ciea), que también se imparten en los centros de FP Agraria y que son las actividades formativas dirigidas a aquellas personas que quieren iniciar la actividad agrícola o ganadera con la formación teórica y práctica necesaria para afrontar los retos y oportunidades del sector. En lo que llevamos de 2025, con una nueva regulación y una clara apuesta por la digitalización, se han alcanzado casi 400 alumnos (74 de ellos en la provincia de León) en un total de 26 cursos impartidos.
Transferencia
Dentro de la formación no reglada, la Junta de Castilla y León también ha promovido diferentes cursos dedicados a la producción ecológica. Más en concreto, en el marco de la convocatoria de ‘Transferencia de conocimientos y actividades de formación e información’ prevista en el Pepac 2023-27, durante 2024 se desarrollaron 49 acciones formativas para un total de 1.271 alumnos y en la de 2025 se han aprobado 75 acciones formativas destinadas a 1.920 interesados.
El último ciclo sobre agricultura ecológica en abrir sus puertas en la Comunidad está en el Centro Integrado de Formación Profesional Agraria (Cifpa) de Almázcara, localidad leonesa perteneciente al término municipal de Congosto, que oferta para el próximo curso un total de tres ciclos.
Dos de ellos son de Grado Medio, como son el de Técnico en Producción Agroecológica, que impartirá el primer año en el arranque del curso 2025-26; y el de Técnico en Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural. Y uno de Grado Superior, como es el de Técnico de Gestión Forestal y Medio Natural. En conjunto, el número de matriculados para el curso 2025-26 supera los 80, lo que supone un incremento de un 10% con respecto a los que finalmente cursaron sus estudios el año anterior.
Además de incluir un nuevo ciclo formativo en su oferta, el Cifpa de Almázcara contará con novedades para el curso que viene, ya que va a ser objeto de una remodelación que va a suponer una inversión de la Junta de 1,1 millones de euros. Estas obras supondrán tanto la ampliación de los espacios formativos en 236 metros cuadrados, como la mejora de las infraestructuras existentes, con el fin de adaptarlas a las necesidades del centro.
Los Centros Integrados de Formación Profesional Agraria gestionados por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León están ubicados en Ávila, Albillos (Burgos), Almázcara (León), Viñalta (Palencia), Coca (Segovia), Segovia, Almazán (Soria) y La Santa Espina (Valladolid) y ofrecen un total de 20 ciclos, diez de Grado Medio y diez de Grado Superior. Toda la información relativa tanto a los diferentes ciclos ofertados como a períodos y plazos de matriculación están disponibles en la web www.formacionagrariacyl.org.
En Castilla y León, según las cifras de 2024, último ejercicio con datos cerrados, hay registrado un total de 2.236 operadores ecológicos, que cultivan algo más de 136.000 hectáreas bajo los criterios de Producción Ecológica. Se han certificado 382 actividades ganaderas y 620 actividades industriales. Del total de la superficie sembrada, según los datos que maneja la Consejería de Agricultura, destacan los pastos permanentes (44%), los cereales (14%), seguidos de las plantas forrajeras (11%), el viñedo (10%), las legumbres (6%) y los cultivos industriales (4%).
En cuanto a las actividades ganaderas, el 59% son de vacuno y el 14% de apicultura, seguidas de las explotaciones de ovino (11%), aves de corral (7%), equino (5%) y caprino (2%).
Provincias
Por provincias, Salamanca y Zamora son las que más superficie dedican a la Producción Ecológica, sumando entre las dos el 38% de la superficie regional –25.883 y 25.730, respectivamente–; Salamanca es la provincia con mayor número de actividades ganaderas, 113 sobre un total de 382 en toda la Comunidad; Valladolid es la provincia con mayor número de actividades industriales relacionadas con la producción vegetal (177) y Salamanca la que registra mayor número de actividades industriales relacionadas con la producción animal (44).
Respecto a la actividad industrial, en producción vegetal, el 33% se centra en la elaboración de bebidas, principalmente vino, y el 31% se dedican a la manipulación y envasado de frutas y hortalizas y de otros productos alimenticios de origen vegetal.
Aunque los datos del sector «son discretos teniendo en cuenta el potencial agrario que Castilla y León tiene», la evolución tanto del número de operadores como de la superficie certificada mantienen una tendencia creciente en los últimos años. Considerando los últimos 5 años, la superficie se ha incrementado en un 94% y el número de operadores ha crecido en un 54% desde 2020.
La producción ecológica (agrícola y ganadera) es un sistema de producción agrario que, mediante la utilización de técnicas de conservación y mejora de la calidad de suelo, favorece el ecosistema, de forma que consigue obtener alimentos de máxima calidad nutritiva respetando el medio, sin la utilización de productos químicos de síntesis y consiguiendo de esta manera ecosistemas social y ecológicamente sostenibles.
Otra característica de la producción ecológica es la utilización tanto de los recursos naturales locales como de su potencial demográfico. El sistema de producción ecológica es un sistema general de gestión agrícola y de producción de alimentos que combina las mejores prácticas ambientales, un elevado nivel de biodiversidad, la preservación de recursos naturales, la aplicación de normas exigentes sobre bienestar animal y calidad y seguridad alimentaria, obteniendo productos a partir de sustancias y procesos naturales.
Así pues, los métodos de producción ecológicos desempeñan un papel social doble, aportando, por un lado, productos ecológicos a un mercado específico que responde a la demanda de los consumidores y, por otro, bienes públicos que contribuyen a la protección del medio ambiente, el bienestar animal y al desarrollo rural. En España el control y la certificación de la producción agraria ecológica es competencia de las Comunidades Autónomas.
El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) es la autoridad competente que regula la autorización de Organismos de Control y la inscripción en el Registro General de Operadores Ecológicos de la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
Ganadería
En cuanto a la ganadería, un total de 382 actividades de ganadería ecológica se distribuyen a lo largo y ancho de las nueve provincias. Como se ha dicho, Salamanca es la que mayor número de actividades ganaderas de este tipo de producción suma, con 113, seguida de León, con 90; Zamora, con 58; Burgos, con 45; Ávila, con 25; Segovia, con 19; Valladolid, con 14; Palencia, con 10 y por último Soria, con 8.
En cuanto a las hectáreas de producción ecológica por provincia, a Salamanca y Zamora les siguen Valladolid, con 22.383; León, con 18.238; Burgos, con 15.762; Segovia, con 9.592; Soria, con 6.288; Palencia, con 6.140 y por último l provincia de Ávila, con 5.989.
En el global autonómico, el número de actividades de ganadería ecológica se incrementó un 36,43% entre 2023 y 2024, de 280 a 382 explotaciones. Lideran el crecimiento las granjas de vacuno de carne, con un repunte del 63,97% en el periodo mencionado, de las 136 explotaciones de 2023 a las 223 registradas en 2024.
Les siguen en número las explotaciones apícolas, con 53 en 2024, las mismas que el año anterior, seguidas del ovino de carne, con 33 explotaciones, lo que supone un incremento del 13,79% respecto a 2023. También en las dos cifras están el equino ecológico, con 21 granjas (un 50% más) y la avicultura ecológica, con 27 granjas (un 3,85% más que el año anterior.
Ya con un solo guarismo en Castilla y León están las explotaciones de ovino ecológico de leche, con 9 (12% más que el año anterior); el caprino de carne, con 5 (25% más), caprino de leche, con 4 (igual que el año anterior); el porcino ecológico, con 3 (+50%) y el vacuno ecológico de leche y la helicicultura, con dos explotaciones en cada caso (sin cambios respecto al año anterior en ambos casos).
Como distintivo para que el consumidor pueda diferenciar los productos ecológicos, todas las unidades envasadas deberán llevar impreso el logotipo de la UE y el código numérico de la entidad de control de quien depende el operador responsable del producto ecológico, además de su propia marca y los términos específicos de la producción ecológica.
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa (Servicio de inspección Soivre) es el responsable del control e inspección en frontera de los productos ecológicos importados de terceros países a través de las fronteras españolas. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 coopera y da apoyo técnico a los servicios de consumo de las Comunidades Autónomas y otras Administraciones Públicas, en relación con el control oficial o la vigilancia en el mercado de productos ecológicos puestos a disposición del consumidor.