CULTURA
El legado del berciano Raúl Guerra Garrido descansa ya en la Biblioteca Nacional
La institución agradece la generosidad de la familia del autor de ‘Castilla en canal’ y ‘El año del wólfram’
El escritor Raúl Guerra Garrido, en el Canal de Castilla
La Biblioteca Nacional de España ve enriquecidas sus colecciones con la donación del fondo personal de Raúl Guerra Garrido (nacido en Madrid en 1935 y fallecido en San Sebastián en 2022, de ascendencia leonesa y criado en Cacabelos, en El Bierzo), integrado por más de 2.700 documentos. Entre el material cedido figuran el borrador autógrafo y los posteriores borradores mecanografiados de la obra ‘Lectura insólita de 'El Capital'’, que obtuvo el Premio Nadal en 1976, o el borrador de su última novela, ‘Demolición’, publicada en 2018, así como más de 900 cartas de políticos, editores, escritores y traductores, informa Ical.
El archivo, donado “generosamente” por su viuda, María Teresa Espinosa, y con el beneplácito de sus hijos, consta de más de 170 manuscritos y mecanoscritos de obra propia, con anotaciones de su puño y letra; un centenar de documentos de índole profesional, judicial, mercantil, familiar y personal; apuntes y notas de investigación; recortes de prensa y más de medio millar de piezas de documentación gráfica.
La prolija correspondencia refleja la pluralidad de relaciones profesionales y de amistad de Raúl Guerra Garrido cosechadas a lo largo de su dilatada carrera. Entre los remitentes figuran compañeros y colegas escritores (Camilo José Cela, Miguel Delibes, Antonio Gala, Félix Grande, José María Merino o Joan Juaristi, entre otros), editores (José Manuel Lara Hernández, José Ortega Spottorno) o políticos (Felipe González, Alfonso Guerra, Eduardo Sotillos, Ramón Jáuregui o Carmen Alborch).
La gran conciencia social de su esposa e hijos por lo público y su preocupación por salvaguardar el patrimonio literario español se manifiestan en su deseo por preservar el excepcional legado de Raúl Guerra Garrido (Premio Nacional de las Letras Españolas 2006) y ponerlo a disposición de los investigadores actuales y futuros. En un comunicado difundido por Ical, la Biblioteca Nacional de España “agradece a su familia este generoso gesto, que contribuye a aumentar el conjunto de fondos personales de escritores que conserva la institución”.
Escritor polifacético y comprometido
Raúl Guerra Garrido, que da su nombre a tres calles en Cacabelos, Ponferrada y Medina de Rioseco, se definía a sí mismo como madrileño de nacimiento, berciano por familia y por infancia, y donostiarra por amor y por toda una vida de convivencia en la ciudad. Estos tres lugares marcan la obra y la vida de este escritor, que ha cultivado la literatura sobre el principio de quien considera que “la dignidad es seguir siendo uno mismo cuando ser uno mismo es lo que más puede perjudicarte”.
Doctorado en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid, ejerció esta profesión en San Sebastián. Fue miembro fundador del Foro de Ermua y durante toda su vida estuvo muy comprometido con los problemas sociales y políticos del País Vasco, que no abandonó a pesar de la violencia. Su carrera se vio fuertemente marcada por el terrorismo, que sufrió en primera persona, y que le llevó a escribir algunas de sus obras más reconocidas, fiel a un firme compromiso con la defensa de la libertad.
Su prolija obra literaria abarca variados géneros y estilos: del costumbrismo al realismo social pasando por la literatura de viajes o los textos profesionales relacionados con farmacia y medicina. A través del periodismo, la novela o el ensayo dejó una profunda huella en el panorama literario vasco.
Su obra ‘Lectura insólita de 'El Capital'’ obtuvo el Premio Nadal en 1976, lo que supuso un impulso a su carrera literaria y un giro en su vida, al tomar la decisión de dedicarse más intensamente a escribir. ‘El año del wólfram’ (1984), inspirada en los buscadores de minas de wolframio en el Bierzo en la posguerra española, le valió ser finalista del Premio Planeta. ‘Quien sueña novela’ (2010) fue Premio Fernando Quiñones.
A finales de los años 70 fundó la revista ‘Kantil’, que publicó unos 18 números hasta 1981. A lo largo de su carrera literaria cultivó también otros géneros como el ensayo, destacando ‘Medicamentos españoles’ (1972) y ‘Tertulia de rebotica’ (2016), que recopila más de 400 artículos del autor aparecidos en la revista ‘El Farmacéutico’ o ‘Castilla en canal’ (1988), a caballo entre el ensayo y la literatura de viajes.
Ganador de varios premios y distinciones, en 2001 recibió el Premio Farmacéutico del Año; en el año 2003, la Medalla al Mérito Constitucional otorgada por el Gobierno de España y en 2006 le fue concedido el Premio Nacional de las Letras Españolas a toda una carrera llena de historias.