CATEDRAL DE ASTORGA (LEÓN)
Cinco siglos escritos en piedra
Gótica en su origen, renacentista en una de sus portadas y barroca en su fachada principal, la Catedral de Santa María es uno de los grandes monumentos de la ciudad maragata
Su fachada, del siglo XVIII, es un espectacular retablo de piedra, obra maestra del barroco leonés.
Astorga es una ciudad acostumbrada a recibir viajeros. Lo hacía ya en época romana, cuando Asturica Augusta era un importante centro administrativo y de comunicaciones, y más tarde, en la Edad Media, cobró relevancia como parada obligada del Camino Francés a Santiago de Compostela, centro mercantil y litúrgico por excelencia. Hoy continúa haciéndolo como punto de encuentro de la Ruta Jacobea y la Vía de la Plata. Entre sus calles, murallas y monumentos sobresale la Catedral de Santa María, uno de esos edificios que permiten recorrer varios siglos de historia sin abandonar un mismo lugar.
Situada en la plaza de la Catedral, muy cerca del Palacio Episcopal diseñado por Antoni Gaudí, su silueta constituye una de las imágenes más reconocibles de la capital maragata. Las dos torres, la monumental fachada de piedra y la sucesión de elementos decorativos anticipan la riqueza artística que aguarda en el interior.
La historia del edificio actual comenzó en 1471, cuando se emprendió la construcción de una nueva catedral sobre el solar que ya habían ocupado otros templos románicos. Las obras se prolongaron hasta el siglo XVIII, una circunstancia que explica la convivencia de diferentes estilos arquitectónicos.
De planta rectangular, es, además, la única en España de abolengo alemán por las bóvedas correspondientes a las capillas absidiales y a los dos primeros tramos. En las bellas crucerías estrelladas convive el racionalismo gótico con la sofisticada y lujosa estética del tiempo de los Reyes Católicos.
El resultado es un conjunto singular en el que el gótico tardío, el Renacimiento, el Barroco y el Neoclasicismo se suceden sin romper la unidad del templo. Cada época dejó su huella, desde las bóvedas de crucería hasta las portadas, los retablos y el claustro.
RIQUEZA ARTÍSTICA
El interior conserva la estructura gótica original, con tres naves, capillas laterales y una cabecera de ábsides poligonales. Las bóvedas de crucería, con sus nervios y dibujos geométricos, muestran la complejidad técnica y artística de una construcción concebida para alcanzar una notable altura. Pero una de las obras que más merece la atención del visitante es el retablo mayor, realizado por Gaspar Becerra en el siglo XVI. Considerado una pieza fundamental de la escultura renacentista española, supuso una importante renovación artística por la incorporación de modelos italianos y su influencia en otros retablos posteriores. Sus escenas narran episodios de la vida de Cristo y de la Virgen María, combinando arquitectura, escultura y policromía en un conjunto de grandes dimensiones.
La riqueza artística de la catedral se extiende a sus capillas. Entre las imágenes más destacadas figura la Virgen de la Majestad, una talla románica del siglo XII con influencias bizantinas, testimonio de la historia anterior a la construcción del edificio actual. También sobresale la Inmaculada atribuida a Gregorio Fernández, uno de los grandes representantes de la escultura castellana.
La sillería del coro, tallada en madera, constituye otra de las piezas que invitan a detenerse durante el recorrido.
La visita merece hacerse pausada, obserbando detalles y tesoros únicos como el reloj de sol y luna, ingeniosa obra Bartolomé Hernández en el año 1800. Marca las 24 horas del día, según la esfera y las fases de luna.
La visita no termina en el templo. El Museo Catedralicio permite descubrir una parte menos conocida del patrimonio artístico e histórico de Astorga. Aunque su creación fue proyectada a finales del siglo XIX por el obispo Grau Vallespinós, el museo no abrió sus puertas hasta 1954. Ocupa antiguas dependencias vinculadas a la escuela catedralicia, la biblioteca y el archivo.
Sus colecciones reúnen esculturas, pinturas, piezas de orfebrería, objetos litúrgicos y documentos que ayudan a comprender la importancia histórica de la diócesis astorgana.