ÁVILA

Tras los pasos de La Santa

La ciudad se vuelca estos días con su vecina más universal y propone un viaje por los escenarios que marcaron la vida de Teresa de Jesús

Monasterio de La Encarnación, parada obligada para conocer la figura de Santa Teresa. ÁVILA, 27-09-2014 FOTO: M. MARTÍN.ICAL

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Hay muchas maneras de conocer Ávila. Se puede caminar sobre su muralla, buscar el perfil de sus torres desde Los Cuatro Postes, entrar en la catedral o sentarse ante un buen plato de judías y continuar después con un chuletón. Pero hay otra ciudad que se descubre siguiendo las huellas de una mujer nacida hace más de cinco siglos y cuya presencia continúa formando parte de la identidad cotidiana de los abulenses.Aquí Teresa de Jesús no necesita apellido. Es, sencillamente, La Santa.

Octubre es probablemente el mejor momento para comprobarlo. Ávila vuelve estos días a mirar hacia Teresa de Cepeda y Ahumada con motivo de las fiestas que llevan su nombre y de una programación que combina tradición, cultura y patrimonio. Este sábado, además, la ciudad ofrece una nueva oportunidad para recorrer sus lugares teresianos a través de las visitas guiadas organizadas por el Ayuntamiento.

Pero para seguir a Teresa ni siquiera hace falta un mapa demasiado complicado. Su biografía continúa escrita sobre las calles de Ávila. La casa en la que nació, la iglesia donde fue bautizada, el convento en el que pasó buena parte de su vida y aquel pequeño monasterio desde el que puso en marcha una reforma que terminaría extendiéndose mucho más allá de las murallas forman hoy un itinerario que permite descubrir a la persona que hubo detrás de la santa.

El viaje puede empezar en la plaza de La Santa. Allí se levanta la iglesia y convento de Santa Teresa, construidos sobre el solar que ocupó la casa de la familia de Teresa de Cepeda y Ahumada. La actual iglesia es posterior. Las obras comenzaron en 1629 y el templo fue inaugurado el 15 de octubre de 1636.

Quien entre hoy en La Santa puede descender también hasta la gran cripta abovedada situada bajo la iglesia, convertida en museo teresiano, y acercarse a una colección que permite entender la dimensión que alcanzó posteriormente aquella mujer nacida junto a la muralla. Pero para conocer a Teresa hay que volver a salir a la calle.

Apenas unos minutos separan la plaza de La Santa de la iglesia de San Juan Bautista. Teresa recibió aquí el bautismo. La pila gótica del siglo XV utilizada entonces continúa conservándose en el templo. Al otro lado del río Adaja esperan Los Cuatro Postes, uno de los miradores más reconocibles de Ávila. Desde allí la muralla aparece casi completa, extendida frente al visitante como una gran línea de piedra.

El siguiente capítulo se encuentra también extramuros. El monasterio de la Encarnación es probablemente el lugar imprescindible para entender la transformación de aquella joven abulense. Teresa ingresó en él en 1535 y permaneció vinculada al convento durante buena parte de las décadas siguientes. Aquí vivió años decisivos de su experiencia religiosa y aquí se fue gestando la reforma del Carmelo. El monasterio conserva hoy espacios relacionados directamente con ella y alberga un museo teresiano. Entre sus piezas destaca además un pequeño dibujo de Cristo crucificado realizado por San Juan de la Cruz.

El monasterio conserva hoy espacios relacionados directamente con ella y alberga un museo teresiano. Entre sus piezas destaca además un pequeño dibujo de Cristo crucificado realizado por San Juan de la Cruz.

Cargando contenidos...

Teresa murió lejos de Ávila, en Alba de Tormes, en 1582. Pero pocas ciudades conservan una relación tan estrecha con uno de sus grandes personajes históricos. El sábado 10 de octubre, a las 10.30 horas, parte del Centro de Recepción de Visitantes una visita guiada dedicada específicamente a Teresa de Ávila y a los lugares teresianos de la ciudad.