Con la colaboración de la Junta de Castilla y León
«Conocía la tienda, el mercado y lo vi como una oportunidad»
Manuel dirige Pollería Paco tras tomar el relevo de su anterior jefe, garantizando la continuidad de un negocio dedicado a la carne y a la comida preparada con 35 años de historia.
Manuel, gerente de Pollería Paco
Pollería Paco es un negocio dedicado a la carnicería y a la elaboración de platos preparados, teniendo como especialidad el pollo asado. Este negocio lleva activo en el municipio de Toro, situado en la provincia de Zamora, desde hace 35 años. Durante tres décadas, su anterior titular subió diariamente la persiana del negocio hasta 2025 que, tras su jubilación, Manuel tomó el relevo y garantizó la continuidad del servicio.
Manuel estuvo anteriormente detrás del mostrador trabajando para el antiguo titular. Tras comunicar su jubilación, Manuel aprovechó la oportunidad y planteó su sustitución. «La transición fue inmediata», define el actual gerente sobre el periodo de traspaso en el que adquirió la titularidad del negocio.
A través de la ayuda ‘RelevaCyl’ Manuel recibió una subvención de 10.000 euros. «Claro que me sirvió de mucho ya que comenzar una tienda es muy costoso y con la ayuda de la subvención ha sido un poco menos complicado y llevadero arrancar», confirma el actual gerente.
Desde del mostrador, Manuel intenta ofrecer un servicio completo a los toresanos, tanto fines de semana como los días festivos, para que no falte la posibilidad de acceder a una comida casera sin tener que cocinarla en casa. «La tienda ha seguido igual, no ha dejado de tener ventas. O sea, la gente sigue siendo la misma», indica Manuel sobre la buena acogida que la clientela ha tenido al cambio en la dirección de Pollería Paco.
Las razones que llevaron al anterior trabajador y actual gerente a recoger el testigo y mantener el asador caliente fueron su conocimiento del negocio y la oportunidad de conseguir un empleo estable. «Conocía la tienda, conocía lo que se maneja, lo que se vendía y el mercado. Entonces, al final lo vi como una oportunidad», indica Manuel.
«Yo he trabajado con terceros, trabajaba de lunes a viernes en una fábrica y los fines de semana en la tienda. Al final lo puse en una balanza y me pregunté qué me convenía. Era una oportunidad de tener un empleo estable», expresa el vecino de Toro.
Otra de las razones que empujaron a Manuel era sus «ganas de emprender» para tener la posibilidad de darse cuenta de «lo que era capaz de hacer en el negocio y que se viera reflejado en la economía». A su vez, otro valor añadido era la «posibilidad de contratar empleados» generando nuevo empleo en el municipio de la provincia de Zamora.
El actual gerente de la Pollería Paco asegura que la estabilidad que ofrecía el negocio, la confianza que ya había generado entre los clientes, el buen rendimiento del establecimiento y la oportunidad de evitar su cierre terminaron de convencerle para asumir el relevo.
Manuel percibe entre los vecinos de Toro una «desmotivación», ya que muchas de las tiendas «están cerrando» y considera que la falta de servicios es un «motivo para la despoblación». En este municipio de la provincia de Zamora «tiendas de comida para llevar no hay, que no sea un restaurante o un bar».
«Este servicio ofrece una posibilidad muy grande para las familias, para la gente cuando sale del trabajo entre semana, cuando llega alguna visita o en emergencias, viene bien en ese sentido», concreta el propietario de Pollería Paco sobre la oferta de comida preparada que tiene en el negocio y cómo la clientela la incorpora en sus hábitos de compra.
«Comida para llevar elaborada, no hay aquí. Entonces, casi es como la única opción, una opción que se hubiera perdido», concreta Manuel al explicar que la continuidad de la pollería no solo ha supuesto mantener un comercio de proximidad, sino también preservar un servicio. El cierre de la tienda habría sido «un motivo más para que los vecinos tuvieran que viajar a Zamora o a otro sitio».
Durante los primeros meses Manuel comenzó su andadura en el mundo del emprendimiento con un «control» general del negocio y del mercado. «Pero también necesitaba profesionalmente generar más clientes», indica el gerente. Por esta razón, la ayuda le facilitó el proceso de transición entre el anterior titular y él. «El hecho de empezar un negocio no es fácil», explica.
«La conclusión es que me vino como anillo al dedo, vamos hubiera sido más complicado sin ella. Al final ves como la cosa comienza a dar su fruto desde un inicio», afirma Manuel, y agradece el apoyo que le proporcionó la subvención ‘RelevaCyL Autoempleo’ de la Junta de Castilla y León.
Manuel opina que la ayuda «da un empujón muy importante» a la hora de comenzar con un negocio, ya que en otras circunstancias «estas etapas serían recuperar o pagar en lo que has invertido al arrancar».
«Es un incentivo para todo el que quiera emprender. A lo mejor yo lo que sugeriría sería darle más altavoz para que la gente lo conociera más», incide sobre el impulso que otorga la subvención durante el inicio del relevo. «Personalmente, yo no imaginaba que esto existía. A través de mi gestora me enteré y me explicó esta posibilidad y no perdimos ni un minuto», concreta.
Uno de los aspectos que más reconforta a Manuel en su trabajo en el negocio es «ver que la gente se va contenta, que sigue diciendo que la comida, los pollos, la carne y los alimentos siguen estando igual de buenos».
«Yo animaría a emprender», afirma el gerente de Pollería Paco. «Pero, antes de dar el paso sugeriría tener una etapa anterior y pisar sobre lo seguro, siempre y cuando se conozcan el mercado y cómo funciona», recomienda Manuel a las personas que se planteen comenzar con un negocio a través del relevo generacional.