COMIDA

Sube el consumo de comida preparada en Castilla y León: 16,5 kilos por persona al año

El gasto en platos ya cocinados aumenta un 11,6% en el último año, hasta sumar 144 millones entre enero y julio

Imagen de archivo de platos preparados en un supermercadoEuropa Press

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Diario de Castilla y León | El Mundo
Valladolid

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Los platos preparados se han colado con fuerza en los hogares de Castilla y León y han venido para quedarse. Lejos de ser un recurso puntual y una alternativa rápida para salir del paso, es un tipo de comida que ha ganado peso y su consumo alcanza los 16,5 kilos por persona al año. El volumen de productos consumidos aumentó un 4,4% en el último año, después de que en los siete primeros meses sumara 25,4 millones de kilos o litros, mientras que el gasto, influido por el incremento generalizado de los alimentos, se disparó un 11,6%, hasta los 114,2 millones de euros en ese periodo.

La mayor ingesta de platos preparados confirma un cambio profundo en los hábitos de consumo en España y la Comunidad no escapa a esa moda. Los últimos datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, recogidos por la Agencia Ical, muestran que el consumo per cápita ha pasado de 14,3 a 16,5 kilos en los últimos dos años. Una cifra que supone un 15,3% más. Es decir, 1,3 kilos al mes aunque hasta julio pasado ha subido a los 1,4 kilos. En todo caso, los castellanos y leoneses están por debajo del conjunto del país, con 18,1 kilos, cuando en 2023 eran 16,5. La Comunidad está en la tabla media, lejos de las regiones que compran más comida para llevar como Cataluña (22,9 kilos), Cantabria (20,1), Aragón (19,8) y Baleares (19,4). En el lado opuesto, se sitúan Galicia (12,6 kilos), La Rioja (13,2) y Asturias (14).

Esta transformación de la dieta cotidiana tiene su traducción en el desembolso que realizan los hogares al comprar los platos preparados en los supermercados. Entre enero y julio de este año, los hogares de la Comunidad se han dejado 144,2 millones de euros en estos alimentos frente a los 129,1 millones del mismo periodo de 2025. Supone un 11,6% más, que hay que sumar al 10,7% que aumentó entre 2025 y 2024. El Ministerio está a falta de contabilizar cinco meses de este año pero todo hace indicar que el gasto superará, con creces, el registrado en todo 2025. No en vano, apenas separan 80 millones entre los 224,1 millones del año pasado con los 144,2 millones entre enero y julio de 2026.

El total de alimentos y bebidas compradas por los castellanos y leoneses para consumir en los hogares ascendió en 2025 a 4.950 millones de euros, entre los que sobresalen la carne (1.105 millones), el pescado (582 millones), fruta fresca (516 millones), hortalizas frescas (293 millones), productos sin gluten (233 millones), pan (217 millones), leche líquida (203 millones), aceite (118 millones) y patatas (79 millones de euros). En cuanto a la cantidad, sumaron 1.532 millones de kilos o litros.

Más que pan, bollería y leche

Para hacernos una idea del peso de este tipo de alimentación en los siete primeros meses del año, las familias gastaron más en platos preparados que en pan (134,3 millones de euros); bollería, pastas, galletas y cereales (119,5 millones) y leche líquida (121,5 millones). El Ministerio incluye en la categoría de platos preparados como los alimentos en conserva, congelados, sopas y cremas, pizza y resto de productos de pasta, tortillas refrigeradas y otros. El valor de los platos preparados en el total de la cesta de la compra de los hogares castellanos y leoneses alcanzó el año pasado el 4,5%.

También creció el gasto per cápita en la Comunidad, que se incrementó un 10,1% entre 2025 y 2024, hasta alcanzar los 88,2 euros por persona y año. Es una cifra inferior a los 103,3 euros de media en España y muy lejos de territorios donde esta comida tiene más aceptación como Cataluña (137 euros), Madrid (110), Cantabria (105) y Andalucía, Murcia y Canarias (97 euros, en cada caso).

Destacan las autonomías como Cataluña, Madrid y Murcia, por ser las más intensivas en el consumo de platos preparados en 2025, debido a que la proporción de compras supera el porcentaje demográfico que representan, al realizar una adquisición mayor a la esperada.

Para hacerse una idea del aumento del desembolso en platos preparados, basta comprobar que en 2023 los castellanos y leoneses destinaron 70,7 euros frente a los 88,2 del año pasado. Son 18 euros más en solo dos ejercicios.

De los 224,1 millones de euros que gastaron los castellanos y leoneses en platos preparados en 2025, la parte más elevada fue para los congelados (carne, pescado, vegetal y pasta), con 47 millones. Le siguieron las pizzas, con 38,1 millones; las tradicionales conservas (carne, pescado, vegetal, legumbre y pasta), con 35,5 millones; las sopas y cremas (gazpacho/salmorejo y hortalizas), con 21,6 millones; las tortillas refrigeradas, con 9,3 millones; el resto de pasta, con 6,8 millones y otros, con 65,4 millones de euros.

El Ministerio apuntó que los hogares con un nivel socioeconómico alto tienen un consumo intensivo de platos preparados. Llega a esa conclusión debido a que la participación que tienen en el volumen comprado supera su porcentaje de peso en poblacional.

En la comparativa interanual, los mayores aumentos se registraron en el apartado de otros platos preparados (+19,5%) y las tortillas (+12,5%). Pero también hubo incrementos en las sopas y cremas (11,2%); los congelados (10,3%) y las conservas (+7,3%). En cambio, el desembolso en las pizzas apenas experimentó cambios.

Sopas, congelados y pizzas

El producto más consumido por los hogares de la Comunidad de esta categoría, en cuanto a volumen, se corresponde con los platos preparados de sopas y cremas, que representan el 34,4%, con 14,4 millones de kilos; seguido de los congelados, 17%, con 7,1 millones de kilos, y las pizzas, un 12,4%, con 5,2 millones de kilos.

El Ministerio subrayó que el mercado de platos preparados en España mantiene un crecimiento “sólido” en la última década (2016-2025), con un incremento del 43,8% en volumen. Un avance que no ha sido homogéneo entre todos los productos, ya que el impulso es mayor por la fuerte expansión de la categoría de las tortillas refrigeradas (186%) y otros platos preparados (104%), que reflejan una “clara apuesta” del consumidor por “soluciones rápidas”. Añadió que los datos confirman un “cambio estructural” en los hábitos de consumo, donde la “conveniencia y preferencia” por productos preparados definen el crecimiento de este tipo de alimentos cocinados.

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De seguir con esta tendencia, quién sabe si se cumplirán los vaticinios del presidente de Mercadona, Juan Roig, quien en alguna ocasión auguró la desaparición de las cocinas en 2050. Lo que está claro es que los hogares serán cada vez más individuales y este espacio tendrá cada vez menos peso en las viviendas de los ciudadanos.