OBSERVATORIO DE LA CONVIVENCIA ESCOLAR 2025/2026

Los robos y el destrozo de material escolar siguen al alza en Castilla y León

El Observatorio de Convivencia recoge que los hurtos cometidos por alumnos en centros educativos crecen un 12%, hasta 1.517, respecto a hace dos cursos

"El mal uso de las redes sociales tiene parte de culpa", afirma la Federación contra el Acoso Escolar

Alumnos emplean tablets en una clase.Europa Press

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Lápices partidos por la mitad, bolígrafos con la tinta reventada, mesas convertidas en lienzos improvisados o libros que desaparecen. Son algunas de las incidencias relacionadas con el robo y destrozo de material escolar que pueden alterar el día a día de un colegio y que, aunque la Consejería de Educación no detalla de forma individualizada, aumentan un 12% en los centros escolares de Castilla y León.

Así lo refleja el último informe del Observatorio para la Convivencia Escolar relativo al curso 2025/2026 y del que la Consejería de Educación constata «una situación globalmente positiva y estable». No obstante, hay varios apartados que registran crecimientos respecto al panorama vislumbrado a los dos anteriores periodos lectivos. De hecho, directamente se aprecia un repunte en las incidencias de tipo disruptivo comunicadas por los centros y que afectan al desarrollo de las actividades de las clases, con un 18,9% más que el año pasado –de 31.180 a 37.069– y 1,1% que hace dos, cuando hubo 36.656 notificadas.

El estudio también muestra un repunte en las incidencias que afectan directa y gravemente al profesorado u otro personal de la institución educativa, con un 30% más entre los cursos 2024/2025 y 2025/2026 –de 7.169 a 9.320–, y un 24,9% si la comparación se realiza con el periodo previo, con 7.458 casos abiertos. No obstante, según se señala en el informe, los propios centros escolares reflejan que «los casos graves son minoritarios y puntuales»,

El incremento de las incidencias también se extrapola a aquellos ocurridos entre el propio alumnado, de forma que crecen un 27,8% de un año lectivo a otro y un 20,4% con respecto a hace dos. Ante esta diferencia de casos, el Observatorio para la Convivencia Escolar menciona la «mala utilización de las redes sociales» como causas de los conflictos, mientras que las instituciones educativas abogan por «la formación en habilidad sociales».

No sólo agresiones verbales y física se contabilizan como incidencias en el registro extraído de la aplicación CONV, con la que la Junta de Castilla y León realiza el seguimiento y análisis a partir de los datos introducidos por los centros escolares, sino también el daño o el robo de bienes personales. No obstante, no hay datos diferenciados entre sí, al contrario de lo que ocurre con las sustracciones o destrozo de materiales en las instalaciones de las sedes educativas. Al respecto, los datos del Observatorio para la Convivencia reflejan que se produce un importante incremento del 12% desde los últimos dos cursos, elevándose de 1.355 a 1.517. Más ligero es el repunte si la comparativa se realiza con el periodo lectivo comprendido entre 2024 y 2025, con un 3,6% de subida, de 1.464 a 1.517.

Donde sí parece haber una evolución favorable es en aquellas incidencias vinculadas a la suplantación de identidad, falsificación de formas, falsedad de documentos oficiales, fraude en la entrega de trabajos o en la realización de pruebas. El contador, entonces, se fijó en 401 en el curso 2025-2026, misma cifra que dos periodos antes y seis menos que el de 2024-2025.

«Se trata, en su mayoría, de incidencias relativas a las relaciones humanas. Los centros educativos han de ser espacios donde el alumnado aprenda a convivir y a desarrollar las capacidades necesarias para convertirse en ciudadanos responsables y sociables, considerando el centro educativo como oportunidad de cambio, de progreso y mejora para la educación y enseñanza de las personas, ayudando al desarrollo de hábitos que originen rasgos permanentes de carácter entre el alumnado», explica el Observatorio para la Convivencia Escolar.

Toda incidencia tiene su castigo, que pueden derivar desde una suspensión temporal hasta la obligación del cambio de centro. El informe también entra en detalle según el procedimiento aplicado por el profesorado y la dirección de la institución educativa, que optan con mayor preferencia –10.270 actuaciones– por la prohibición de asistir a clases durante cinco días, como máximo, al alumnado implicado en la incidencia.

A esta actuación la siguen aquellas vinculadas prácticas restaurativas, basadas en el diálogo, la reparación del daño y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios a través del aprendizaje participativo, y que se contabilizaron con 6.230. Por debajo ya aparecen las suspensiones de la participación en actividades extraescolares (4.211), las suspensiones lectivas de una duración entre 5 y 30 días (2.549), y los cambios de centros escolares (149).

Aunque el informe no detalla el número de alumnos afectados por esos procedimientos, sí viene reflejado el alumnado con comportamientos que difieren de lo establecido en las normas de convivencia de un centro escolar. Así, hubo 15.862 estudiantes con incidencias notificadas el año pasado, 5.703 reincidentes y 2.877 multirreincidentes. Sea una u otra cifra, todas ellas son mayores a las de periodos anteriores.

El último informe del Observatorio de la Convivencia Escolar muestra también que hay una importancia diferencia entre el género de los alumnos con incidencias, de forma que en el último curso un 76,1% resultaron ser hombres y el resto, mujeres. En términos totales, la variación es de 11.923 a 3.923, englobando conjuntamente un 4,5% del alumnado matriculado en Castilla y León.

«Explicar el incremento de conductas es difícil. La falta de normas o el mal uso de las redes sociales pueden tener parte de culpa. Lo que sí tenemos claro es que los conflictos, si no se arreglan a tiempo, ahí esta también parte del problema. Así, escalan a otras conductas insanas, perpetuándose en el tiempo y haciendo que se incrementen conductas que tendrían buena solución si se hubiera actuado a tiempo», considera Carmen Guillén, presidenta de la Federación de Asociaciones Contra el Acoso Escolar.

En «la mala utilización» de las redes sociales también presenta una observación el Observatorio de Convivencia: «Se reconoce que resulta conveniente y necesario prestar atención y planificar acciones educativas relacionadas con la seguridad y la confianza digital que conciencie a los alumnos sobre la vulnerabilidad de sus dispositivas».

El acoso, en auge

En cuanto a ese bullying que guía al organismo dirigido por Guillén, el informe también presenta datos actualizados sobre este parámetro. Al respecto, los protocolos iniciados a lo largo del curso pasado fueron 1.108, más del doble que hace dos (562) y cerca de duplicarse si la comparativa se hace con el año pasado (630). Sin embargo, en cualquiera de los tres cursos analizados, la distinción por sexo no es tan amplio, con un baremo prácticamente equilibrado en cada curso.

Sí se aprecia una destacada diferencia es en la tipología de los centros en los que se notifican los posibles casos de acoso. Los de titularidad pública, entonces, se separan ostensiblemente de los privados, con 784 y 324, respectivamente. Eso sí, apenas hay variación en las confirmaciones de expedientes, con un 11,9% en centros públicos y un 12,9% en los privados. De esta forma, de manera conjunta solamente se convalidaron en el último curso el 12,2% de casos investigados, la mayor parte en Educación Primaria (50) y en Secundaria (74).

El Observatorio de Convivencia Escolar también añade diversas causas sobre el comportamiento que entrañan los posibles casos de acoso. Por ejemplo, se mencionan de forma mayoritaria incidencias relacionadas con aspectos físicos, relacionales, comunicativos o madurativos. También casusas relacionadas con el origen o cultura del alumnado. Y también asociadas con el género, el sexo o con la identidad sexual.

Las situaciones de ciberacoso también retoman el alza característico de los últimos cursos. De esta forma, si en el curso 2024/2025 fueron 17 los protocolos abiertos y confirmados, en el de 2025/2026 ascendieron a 24.

El acoso no sólo implica al alumnado, sino también a los profesores, que pueden ver afectada la convivencia escolar en situaciones de gravedad. Así, el Programa de Atención Psicológica dispuesto por la Junta, en colaboración con el Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León, atendió 14 casos en el último curso para emprender tratamientos psicológicos ante estas situaciones, fuesen víctimas o agresores.

Cargando contenidos...

«Actualmente tenemos un problema con las cuentas 'curis', que humillan o atacan al profesorado y que se escudan en el humor o las bromas para hacerlo», concluye Carmen Guillén. Una tendencia de la que ya la Policía Nacional pone en alerta, con diferentes casos registrados e que recrean escenas de la vida cotidiana escolar y los famosos ‘memes’. Una cuestión que afecta a toda la comunidad educativa, no sólo profesores.

Sólo el 12% de los casos de acoso se confirman

«Nos sigue preocupando el aumento de casos de acoso escolar», dice con firmeza Carmen Guillén. Los últimos datos del Observatorio de Convivencia respaldan esa inquietud, con hasta 1.108 protocolos iniciados a lo largo del curso 2025/2026. Son más del doble que hace dos periodos, cuando hubo 562, y casi duplica la cifra del año pasado, con 630 posibles casos. ‘Posibles’ hasta que las situaciones se confirman, algo que no siempre sucede, como refleja el hecho de que solo el 12% de los protocolos iniciados se confirmen en Castilla y León.

La situación por provincias sitúa a Valladolid muy distanciada del resto de regiones. Lógico por tener la mayor cantidad de alumnos matriculados, pero que no se explica únicamente por esta circunstancia. También destaca por la evolución que registra desde los dos últimos cursos, con 114 y 294 procesos abiertos de un año a otro, lo que supone un incremento del 127,19%. Y lo mismo ocurre con Salamanca que aunque tiene incremento global menor que la provincia vallisoletana, con 111 posibles casos más –de 62 a 173–, su crecimiento porcentual es el mayor de la Comunidad, con un 179%.

No muy lejos de ambas aparece Palencia, que también duplica sus números –de 47 a 101– y obtiene una subida del 114,9% de posibles casos de bullying. El resto ya se distancia en mayor medida, con Segovia por detrás, con un 59,1% más, de 44 a 70; Soria, con un 53,3%, de 30 a 46; Ávila, con un 37,1%, de 62 a 85; Zamora, con un 36,4%, de 74 a 101; y León, con un 36,3%, de 88 a 120.

El equilibrio en Castilla y León llega al pasar de los protocolos abiertos a las confirmaciones, sin superarse en ninguna provincia más de un caso verificado por cada diez investigados. Por ejemplo, en Burgos, que presenta la ‘mejor’ situación, únicamente el 16,9% de posibles situaciones de acoso escolar fueron refrendadas, con apenas 26. En Palencia, con una décima menos, se confirmaron bastantes menos, con 17.

Por debajo se encuentran Segovia, con un 15,7% de protocolos confirmados como bullying, que suponen 11 casos; mientras que en Salamanca alcanza el 14,4%, con 25.
La brecha se acentúa con el resto de provincias, comenzando por Soria, con un 13% de incidentes de este tipo confirmados. El porcentaje baja aún más en León, con solamente el 10,8%, y en Valladolid, que era el territorio con más posibles acosos detectados, pero que sólo ratifica el 10%.

Ávila y Zamora, incluso, no llegan a acumular ni un expediente iniciado de cada diez en los que cabía posibilidad de hacerlo. En la región abulense el porcentaje de confirmación se sitúa en el 8,2%, que desciende en mayor medida en Zamora, donde apenas llega al 4,9%. Eso sí, en todas las provincias crece el número de confirmaciones.