IPC
La subida de los carburantes eleva los precios en Castilla y León al nivel más alto de España
La Comunidad se sitúa tercera con una subida del 5,4% respecto al año pasado y un incremento del 11,8% del transporte
Un usuario reposta en una gasolinera
La vida de los castellanos y leoneses continúa encareciéndose y la Comunidad lidera la inflación en el conjunto nacional. La tasa anual del IPC (Índice de Precios de Consumo) se eleva en Castilla y León hasta el 5,4% en la comparación interanual, una cifra que tan solo superan Castilla-La Mancha y Galicia, ambas con un 5,5%. La Comunidad ocupa el tercer puesto en las comunidades en las que más ha aumentado el IPC empatada con Cantabria. A continuación se sitúan Extremadura, la Comunidad de Madrid la Comunidad Foral de Navarra con un 5,3%. Todas ellas se sitúan por encima de la media nacional que se encuentra en septiembre se situó en un 4,9%.
En este aumento de los precios en Castilla y León destaca uno por encima del resto. Los transportes han subido un 11,8% en la comparación interanual. El Gobierno de España anunció unas ayudas para el Impuesto Especial de Hidrocarburos descendente durante el último trimestre. De esta forma, se redujo esta tasa en 20 céntimos durante el mes de octubre, 13 céntimos en noviembre y seis en diciembre. Así, estas ayudas entran en vigor este mes y su impacto se verá reflejado en el próximo índice del INE (Instituto Nacional de Estadística).
Después del sector del transporte se encuentra el de la vivienda (también incluye agua, electricidad, gas y otros combustibles) con una subida del 10,1%. En el resto de sectores los precios también suben en comparación con el año pasado, pero en menor medida y todos ellos por debajo del índice general autonómico: en restaurantes y alojamientos se incrementa un 5%, en actividades recreativas, deportivas y cultura un 3,8% y en información y comunicaciones otro 3,1%.
La ropa y los seguros y servicios financieros se encarecen, siempre en la comparación interanual, un 3%; el cuidado personal, protección social y servicios diversos aumentan un 2,9%; la cesta de la compara sube hasta el 2,6%; las bebidas alcohólicas y el tabaco, un 2,5%; la sanidad, un 2%; la enseñanza, un 2% y los muebles y artículos del hogar un 1,8%. En lo relativo a la comparación intermensual (de agosto a septiembre) los precios subieron un 0,3% en Castilla y León, al mismo nivel que en el conjunto nacional.
UGT
UGT Castilla y León denunció que el repunte de los precios, incluidos los de la vivienda, no están viniendo acompañados de un “incremento proporcional de los salarios”, que siguen perdiendo poder adquisitivo, a la vez que proponen impulsar una negociación colectiva “fuerte”, abriendo de inmediato la negociación por el VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva , con el fin último de garantizar que los salarios no pierdan poder de compra en los próximos años.
El vicesecretario general de política sindical y salud laboral de UGT Castilla y León, Alberto Miguel, resalta que se trata del nivel más elevado de inflación desde febrero de 2023 que “supone una nueva e intensa aceleración de las presiones inflacionistas, con los productos energéticos sobre todo los carburantes, como principales factores de impulso al alza de la tasa general”.
Según un comunicado de UGT recogido por Ical, los márgenes empresariales de la actividad de refino de petróleo se han disparado hasta el 41,5% en el segundo trimestre del año, lo que multiplica por 10 el dato alcanzado en el primer trimestre. Por eso, desde UGT reclaman “controlar los precios finales de carburantes y electricidad, regulando las tarifas finales al consumidor y gravando los beneficios extraordinarios de las grandes eléctricas y petroleras”.
También el precio de la vivienda encadena ya once años consecutivos de subidas, una escalada que el IPC, según la organización sindical, no refleja de forma adecuada, ya que “la compra de vivienda queda fuera de su cesta y el peso del alquiler es limitado y buena parte de la responsabilidad recae en la inacción de las administraciones competentes, que no han actuado con la contundencia necesaria ante un problema que afecta a millones de hogares y de personas trabajadoras”.
Por último, el sindicato considera que la evolución de los precios hace inaplazable una nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional porque el incremento 3,1% acordado para 2026 se sitúa ya claramente por debajo de los niveles actuales de inflación, cercanos al 5%, comprometiendo la capacidad de compra de quienes perciben el SMI.