Palencia y Valladolid disparan la sangría en las carreteras de Castilla y León
Las provincias palentina y vallisoletana suman 8 muertos más que en 2025, mientras que Salamanca, Segovia y Zamora reducen los fallecidos en lo que va de año
La Comunidad alcanza los 96, ocho más
Brutal accidiente ocurrido el pasado viernes en Valladolid que se saldó con un muerto y varios heridos.
Las carreteras de Castilla y León son el escenario de decenas y decenas de fallecidos en accidentes cada año. Ya sea al analizar un ejercicio completo o un periodo acotado, las estadísticas oficiales confirman que la Comunidad es una de las más sangrientas en lo que a siniestros en vías interurbanas se refiere. Además, en lo que va de año, hay dos provincias que han favorecido el aumento de los datos, como son Palencia y Valladolid y cuya estadística disparada tiene su impacto directo en la cifra autonómica.
Las tablas de accidentes mortales en vías interurbanas actualizados por la Dirección General de Tráfico (DGT) no dejan lugar a dudas. En lo que va de año, las carreteras de Palencia y de Valladolid han sido escenario de una cifra muy notable de accidentes de tráfico que, además de por sí misma, es aún más relevante si se compara con la del mismo periodo de 2025. Tanto es así, que mientras que el año pasado ambas provincias sumaban entre ambas 17 muertos en siniestros, respectivamente, en 2026 acumulan 33, es decir, 16 más.
Esta circunstancia tiene a su vez impacto directo en las estadísticas del conjunto de Castilla y León, que también firma una tendencia creciente en lo que a víctimas mortales se refiere. Así, y con los datos de la DGT a 8 de octubre y habiéndose incorporado los dos fallecidos del accidente multitudinario del pasado viernes en la A-62 a su paso por Valladolid, la Comunidad alcanza 96 muertos en lo que va de año, ocho más que el año pasado.
Y como suele ser habitual, Castilla y León vuelve a aparecer como una de las provincias con mayor mortalidad en sus carreteras. De hecho, en este último informe figura en la tercera posición de la tabla nacional, solo por detrás de Andalucía (154) muertos y de Cataluña, que con 95 muertos se sitúa por delante de la cifra de la Comunidad (94) puesto que en ese balance no está incluido el siniestro de la A-62, ocurrido después de la publicación de los datos y, por lo tanto, sin que la estadística contemple los dos fallecidos, el último confirmado ayer.
De esta forma, y posibles variaciones de los datos por la recopilación de las cifras a 24 horas aparte, vuelve a confirmarse que Castilla y León aglutina una de las redes de carreteras con mayor mortalidad de todo el país.
Eso, sin embargo, tiene una sencilla explicación a través de dos circunstancias. Por un lado, la extensión de la Comunidad implica necesariamente una red viaria más amplia; es decir, más kilómetros de carreteras susceptibles de albergar algún accidente. Por otro lado, la ubicación geográfica del territorio castellano y leonés hace que sea zona de paso para desplazamientos entre muchos lugares de España, lo que también acaba teniendo su impacto en las estadísticas.
En todo caso, y a pesar de que por cifra de fallecidos en lo que va de año Castilla y León ocupa el tercer lugar de la tabla, no se puede pasar por alto que mientras que Andalucía y Cataluña vienen mejorando sus registros de fallecidos un 10 y un 19%, respectivamente, en la Comunidad la estadística ha empeorado con esos siete fallecidos más. No solo eso, sino que a lo largo del año se viene observando como la tendencia autonómica es la de superar las cifras del año anterior, lo que hace saltar todas las alarmas.
En parte, ese incremento se debe al comportamiento de algunas provincias como las ya mencionadas Palencia y Valladolid. La primera, que acumula quince fallecidos en lo que va de año, registra ocho más que en el mismo intervalo de 2025, cuando la estadística de la DGT contabilizaba siete víctimas mortales.
En el caso de Valladolid, el aumento es idéntico al de Palencia, con ocho fallecidos más que el año anterior. Así, la provincia pasa de diez víctimas mortales en 2025 a 18 el presente ejercicio, las dos últimas a consecuencia de un brutal accidente que tuvo lugar este viernes en la autovía A-62 a su paso por la localidad de Villamarciel, en el que se vieron implicados cuatro camiones y tres turismos. El siniestro, cuya causa podría haber sido una distracción según la hipótesis principal que maneja la investigación, se ha saldado hasta el momento con dos fallecidos y siete heridos, varios de ellos graves.
Otra de las provincias en las que también han aumentado este año los fallecidos en accidentes de tráfico es Soria, que pasa de cuatro en 2025 a ocho en 2026. Le sigue también León, que anota un incremento de tres víctimas mortales, aunque con la particularidad es, hasta el momento, el que más defunciones contabiliza, con 18 frente a las 15 del año anterior.
Algo parecido a León ocurre en Burgos, que a pesar de sumar solo un fallecido más que el año anterior, se sitúa a la cabeza de la Comunidad en cifra de muertos con 17, empatada en el segundo lugar de la lista con Valladolid.
Ávila es la única provincia que no ha variado sus datos de un año a otro, y a 8 de octubre igualaba los cinco fallecidos que contabilizaba hasta la misma fecha en 2025.
En el lado opuesto de la tabla, y con evoluciones que precisamente vienen a compensar el repunte de Palencia y Valladolid, son tres las provincias que hasta el momento vienen mejorando sus datos de 2025. Salamanca anota dos fallecidos menos en accidentes en vías interurbanas al pasar de ocho a seis, mientras que en Segovia las cifras se reducen a la mitad con un descenso de doce a seis.
En todo caso, si hay un descenso verdaderamente notable es que el alcanza Zamora, que hasta el momento contabiliza ocho víctimas mortales menos en sus carreteras que el año pasado. Así, pasa de once a tres, lo que también contribuye a equilibrar el dato autonómico y a contener, que no revertir, ese aumento que se viene dando durante prácticamente todo el año.
Así las cosas, y una vez más, vuelve a ponerse de manifiesto que los accidentes de tráfico son una causa de muerte con especial relevancia en Castilla y León. Al fin y al cabo, si se hace un cálculo aproximado, las cifras oficiales de la DGT indican que en la Comunidad fallecen unas diez personas al mes por esta causa. Eso, sumado a que todavía restan varios meses para que concluya el año, hace pensar que se pueden alcanzar e incluso superar los 120 fallecidos este 2026.
Pese a lo alarmante, se trata de datos que se han convertido en habituales en Castilla y León, donde la siniestralidad viaria golpea con especial dureza por esa extensa red de carreteras y el volumen de desplazamientos que acoge cada año. Y como ocurre en todo el territorio nacional, el riesgo aumenta en épocas de mayor movilidad, como suelen ser los periodos vacacionales. Sigue siendo este, por tanto, un problema a resolver ya que sigue costando la vida a muchas personas cada año.