INCENDIOS
El fuego afloja en Fermoselle y El Bierzo y avanza la desescalada de restricciones
Los incendios remiten y permiten el realojo de los 14 pueblos evacuados por el incendio de Zamora, mientras se intenta «evitar que el fuego salga del cañón del Duero» / El Bierzo mantiene tres localidades desalojadas
Un brigadista utiliza una motosierra durante las labores de extinción del incendio del Bierzo.
Tras varios días de furia incontrolable, los incendios que siguen acechando diferentes puntos de Castilla y León empezaron ayer a dar un respiro. Los fuegos de Fermoselle (Zamora) y El Bierzo aflojaron este viernes su intensidad para permitir que la desescalada de restricciones impuestas a las localidades cercanos pudiera seguir avanzando, principalmente con el realojo o el desconfinamiento de varios pueblos.
Tanto es así, que ya por la mañana la Junta autorizó volver a sus hogares a los vecinos de 12 de las 14 localidades evacuadas por el incendio de Fermoselle, que se mantiene en nivel dos de IGR.
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De esta forma, pudieron regresar a sus casas los habitantes de Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Badilla, Cozcurrita, Palazuelo de Sayago, Tudera, Zafara, Argañín, Muga de Sayago, Pasariegos y Villar del Buey. Las localidades de Pinilla de Fermoselle y Mámoles, no obstante, continuaron desalojadas varias horas más hasta que pasadas las 20:00 horas se confirmó que sus vecinos podrían regresar a sus casas.
La decisión se adoptó tras los resultados de los trabajos de extinción desarrollados durante toda la jornada, según informó el operativo de extinción, según informó el Ejecutivo autonómico.
Con este regreso culmina el proceso de realojo de los más de 800 vecinos que habían sido evacuados desde el pasado miércoles por el avance del fuego.
En este sentido, también se confirmó ayer la remisión del fuego que en las últimas jornadas a arrasado una parte importante de la comarca de Sayago y que se desató en Fermoselle, cerca de la frontera con Portugal. Todo gracias el amplio trabajo desarrollado por el operativo de extinción, si bien ayer se prestaba especial atención a «evitar la situación que se produjo el jueves», para que no excediera del perímetro del cañón del Duero y «haga carreras hacia arriba que compliquen la situación», según precisó el director técnico de extinción del incendio, Francisco Bolaños.
«La situación es de estabilidad. La pasada noche ha sido mucho mejor que la anterior. Se han estado haciendo trabajos, esencialmente, de maquinaria y de remate con herramienta», describió a primera hora de la tarde de ayer.
«Durante toda la mañana, hemos estado haciendo esos trabajos de maquinaria y remate con herramienta en las zonas que son accesibles y en los dos puntos más calientes que tenemos, en Mámoles y en la cola del flanco izquierdo y derecho, que es lo que está cerca del río Tormes, estamos trabajando con medios aéreos para evitar el momento más peligroso del día, que será después de las dos de la tarde», concluyó.
Aproximadamente a la misma hora en la que se realizó este balance, la Junta de Castilla y León levantó el confinamiento de los habitantes de Fermoselle y de Fariza.
Por otra parte, se restableció la circulación en todas las vías, salvo en la carretera que comunica Fermoselle con Trabanca (Salamanca), y las de acceso a Pinilla de Fermoselle y a Mámoles.
«El regreso de los evacuados en las residencias de mayores se irá ajustando a sus necesidades sociosanitarias y de transporte», concluyeron las mismas fuentes, informa Ical.
Fue a última hora de la tarde cuando se informó de que el operativo de extinción trabajaba para conseguir estabilizar el perímetro del incendio forestal de Fermoselle y controlar los posibles focos de reactivación del fuego, según informaron fuentes de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León. Poco después, trasladron que este objetivo se había cumplido y que se daba por estabilizado el perímetro.
Frente a la evolución del incendio de Fermoselle, algo peores eran las noticias que llegaban ayer desde El Bierzo, afectado por el incendio forestal de Veguellina. El Centro de Coordinación Operativa (CECOP) de León decidió por la mañana mantener el desalojo de las localidades de Moreda, San Martín de Moreda, Valle de Finolledo y San Pedro de Olleros, en Vega de Espinareda, así como Prado de Somoza en Villafranca del Bierzo, debido al incendio desatado en la tarde del miércoles y que se mantenía en nivel 2 a última hora de la tarde de ayer.
A pesar de que la noche del jueves al viernes fue favorable, durante la jornada de ayer se preveía un cambio de viento que podía volver a complicar la situación, por lo que se tomó la decisión de mantener el desalojo por precaución.
No fue hasta pasado el mediodía cuando los vecinos de las localidades de San Martín de Moreda y Valle de Finolledo pudieron regresar a sus casas gracias a que se ordenó el realojo de estas localidades después de una intensa mañana de lucha contra las llamas en el frente que está afectando a la Reserva de la Biosfera de los Ancares.
Pese a todo, se mantuvo el desalojo de San Pedro de Olleros y Moreda, en Vega, y Prado de Somoza en Villafranca, donde el fuego aún amenazaba los pueblos.
Además, la Junta de Castilla y León rebajó ayer a nivel cero del Índice de Gravedad Potencial (IGR) el incendio forestal iniciado en la tarde del miércoles en la localidad leonesa de Valdelaloba, perteneciente al término municipal de Toreno, en la comarca del Bierzo.
El fuego fue originado a las 18.28 horas del 29 de julio por motivos que aún se desconocen y la Consejería de Medio Ambiente y Energía lo elevó dos horas después al nivel dos del IGR debido a que podía comportar grave riesgo para la población y bienes no forestales, obligando al desalojo de los vecinos de la propia localidad y de Pradilla.
Más de una veintena de medios aéreos y terrestres trabajaron en su extinción y ayer en el lugar se encontraban en el lugar una cuadrilla terrestre, una autobomba, tres agentes medioambientales y dos técnicos.
También en la provincia de León, la Dirección General de Tráfico (DGT) reabrió este viernes por la tarde el tramo de la autovía A-6 que permanecía cortado como consecuencia del incendio forestal declarado en San Tirso, según informó Protección Civil de Castilla y León.
La circulación se restableció sobre las 19.15 horas mediante la habilitación de un carril en sentido contrario al habitual para los vehículos que se dirigían hacia Ponferrada, lo que permitió recuperar parcialmente la movilidad en esta vía mientras continuaban los trabajos del operativo de extinción. Poco después, en torno a las 20.00 horas, este bypass se retiró y se abrieron varios carriles, uno en sentido La Coruña y en dos de los tres existentes sentido Madrid.
El tramo permaneció cerrado para facilitar el acceso de los medios que combaten el incendio, declarado de nivel uno del Índice de Gravedad Potencial (IGR), y que obligó a establecer desvíos alternativos para turismos y vehículos pesados.
Más allá de la evolución de los incendios más graves que sufre estos días Castilla y León, la Junta mantiene el aviso por contaminación después de que los datos de la Red de Control de la Calidad del Aire de Castilla y León evidencien niveles elevados de partículas y ozono sobre todo en la zona oeste y centro como consecuencia directa de la meteorología y de las emisiones ocasionadas por los incendios forestales de las provincias de León y Zamora.
Por ello la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental recomienda tomar medidas de precaución ante estas concentraciones elevadas en toda la Comunidad. «Es aconsejable que se eviten hacer actividades que impliquen esfuerzo físico para toda la población y especialmente a los grupos de riesgo y personas vulnerables deben adoptar precauciones especiales», detalla a través de un comunicado recogido por Europa Press.
Igualmente recomienda que las actividades de los campamentos, colegios, clubes deportivos y eventos similares no se desarrollen al aire libre.
Por otro lado, recomienda también que las ventanas de los edificios permanezcan cerradas, así como los sistemas de ventilación interior forzados.
PLAN DE AYUDAS
Fue también la Junta la que publica ayer en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) la puesta en marcha del nuevo programa de 44 medidas para la recuperación de las zonas afectadas por grandes incendios forestales (más de 500 hectáreas), que supondrá entre 80 y 90 millones de euros, si bien se irá ampliando a medida que avance el verano. De esta forma, se introducen «matizaciones» en algunas líneas, tras la experiencia del año pasado, de forma que la compensación «moral» de 500 euros para familias desalojadas exigirá el empadronamiento en el municipio evacuado.
Tras su aprobación en la reunión del Consejo de Gobierno del jueves, la Junta llevó al Bocyl el nuevo programa de recuperación que trata de dar respuesta a una «situación extraordinaria y excepcional» con una «acción coordinada» que atienda a las personas, empresas e instituciones que hayan sufrido daños personales, materiales, económicos, sociales o de cualquier otra índole por los incendios forestales de este verano.