Sed de inversión en la cuenca del Duero: necesita 5.833 millones para frenar sequías e inundaciones
La asociación Seopan reclama una lluvia de millones en el Canal del Esla y las presas de Castrovido y Cueza para frenar el cambio climático y proteger a los 270.000 vecinos de zonas de riesgo
Imagen de archivo de la presa de Castrovido, en la provincia de Burgos.
Castilla y León tiene ‘sed’ de inversiones hídricas para blindar su futuro. Sólo en la cuenca del Duero necesita 5.833,6 millones de euros para modernizar infraestructuras del agua y adaptarse al cambio climático en la próxima década, según un estudio elaborado por la consultora Typsa para la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan). Por un lado, reclama 5.134 millones para atender demandas y otros 700 millones afrontar inundaciones.
En el conjunto de España, son 103.824 los millones requeridos para garantizar el suministro y reducir los daños por desastres naturales, según la ambiciosa propuesta contenida en este informe, titulado Estrategia e inversiones para la eficiencia y resiliencia hídrica en España.
Aunque la demarcación hidrográfica del Duero es una de las que genera los «mayores volúmenes de recursos hídricos naturales» en la Península, el estudio advierte de que el cambio climático ya ha reducido su escorrentía en un 7,7% en las últimas décadas. Y en la actualidad se encuentra en una «situación de escasez moderada, lejos del estrés severo del arco mediterráneo, pero con vulnerabilidades locales que requieren actuar antes de que el impacto del cambio climático sea irreversible.
Para combatir este escenario, el estudio destaca la necesidad de invertir, por un lado, en infraestructuras del ciclo urbano del agua. En el conjunto nacional el objetivo es alcanzar una tasa de renovación de redes del 1,1% anual, lo que en el Duero implica movilizar 1.500 millones para adaptar las tuberías a los nuevos requerimientos de eficiencia y evitar que el agua «de boca» se pierda antes de llegar al grifo.
En el ámbito agrario, una de las propuestas clave es la modernización de los regadíos del Canal del Esla, con una inversión programada de 92,56 millones de euros, esencial para mejorar la gobernanza y eficiencia del recurso en la región.
El documento señala que el parque de presas español está muy envejecido, porque «el 60% de las grandes presas, que representan dos tercios de la capacidad de embalse, tienen más de 50 años». Propone así un lifting técnico que incluya la adecuación de aliviaderos y órganos de desagüe para soportar avenidas extremas, más frecuentes con el cambio climático.
Según Julián Núñez, presidente de Seopan, «la catástrofe causada por la dana» de octubre de 2024 en Valencia subrayó «la urgencia de un enfoque integral sobre la planificación, ejecución y financiación de infraestructuras hidráulicas». «Además, nuestro país afronta sequías cada vez más frecuentes que afectan a palancas clave de nuestra competitividad como la agricultura, ganadería y turismo y a las nuevas demandas de agua en la economía global como la industria de la transformación digital y la industria verde basada en el hidrógeno».
Para protegerse frente a riadas, señala que Castilla y León parte con una ventaja tecnológica, ya que, junto al Ebro, el Duero es la única cuenca que dispone de un Sistema Automático de Predicción (SAD) capaz de emitir avisos con un horizonte de 24 horas mediante modelos hidrológicos avanzados. En este contexto, propone ampliar el actual Perte de Digitalización para que la capacidad predictiva de este sistema se integre con tecnologías de IA y sensores que permitan una gestión en tiempo real tanto de las sequías como de los riesgos de inundación.
El informe subraya también que la seguridad física requiere actuaciones urgentes debido a que la intensidad de las lluvias extremas ha crecido: incluso en escenarios conservadores, la precipitación máxima para periodos de retorno de 1.000 años ha aumentado un 20% en las grandes presas españolas, «fundamentalmente en Duero, Tajo y Guadiana».
Para mitigar este riesgo, el informe incluye propuestas de calado como la burgalesa presa del río Arlanza en Castrovido (Salas de los Infantes), presupuestada en 213,70 millones de euros, y la palentina en Quintanilla de la Cueza, con otros 79,34 millones.
De los 5.800 millones necesarios para la cuenca del Duero, Seopan reclama 2.888 millones de euros para infraestructuras para el ciclo urbano (adaptación de las redes de saneamiento y depuración a la nueva legislación europea de aguas residuales, la implantación de sistemas de monitorización avanzada y la ejecución de actuaciones específicas para reforzar la capacidad hidráulica y operativa de las infraestructuras existentes). Otros 1.265 M€ para adaptación al cambio climático, con un incremento de recursos y gestión de la demanda, con especial foco en la modernización y mejora de la eficiencia de los regadíos. Por otro lado, cifra en 489 los millones destinados a infraestructuras en el marco de un Acuerdo Nacional del Agua, incluyendo actuaciones en presas, sistemas de abastecimiento y proyectos de recarga artificial de acuíferos. Y otros 327 para infraestructuras verdes, centradas en la mejora de las condiciones hidromorfológicas de los cauces, así como en programas de conservación, mantenimiento y restauración fluvial, incluyendo actuaciones en la provincia de Palencia. Y 165 millones estima necesarios para el conocimiento y monitorización del ciclo integral del agua, con el objetivo de reforzar la planificación, el seguimiento y la gestión eficiente de los recursos hídricos.
Por otro lado, para la adaptación al cambio climático y reducción de los efectos de las inundaciones, señala 520 millones para Sistemas de Drenaje Urbano Sostenible y gestión del riesgo por inundación pluvial en áreas urbanas, orientados a la implantación de soluciones de drenaje sostenible, control de escorrentías y reducción del impacto de lluvias intensas en entornos urbanos. Y 180 millones para infraestructuras verdes, mejora de las condiciones hidromorfólicas de cauces de la cuenca, y conservación, mantenimiento y mejora de cauces.
En toda España, 2,73 millones de personas viven en zonas inundables de mayor riesgo, de las cuales 270.237 se localizan en la cuenca del Duero. La Cuenca del Duero cuenta con numerosas Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI) identificadas en el marco de la Directiva Europea de Inundaciones y del Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables, que afectan tanto a cauces fluviales como a ámbitos urbanos, según el estudio remitido ayer desde Seopan, la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras.
En el apartado de reducción de adaptación al cambio climático y reducción de los efectos de las inundaciones, el estudio de Seopan propone invertir 341 millones en tanques de tormenta y otras medidas para la adaptación y mejora de infraestructuras, sistemas de drenaje preventivos destinados a evitar la escorrentía urbana en los sistemas colectores y otros 31 millones para medidas de monitorización de los sistemas de saneamiento y drenaje urbano.
«La escasez de agua en España ya no es un fenómeno excepcional, sino estructural, y afecta de manera especialmente intensa a cuencas como la del Duero, donde la demanda del recurso es muy elevada. Es necesario un mayor esfuerzo presupuestario con un marco financiero adecuado para garantizar el cumplimiento de la Planificación hidrológica y la seguridad hídrica», señala el presidente de Seopan.
El estudio concluye que la planificación hidrológica ha recuperado el retraso que acumulaba, pero la falta de disponibilidad presupuestaria y ausencia de un marco financiero han dado lugar a niveles de ejecución de las medidas previstas del 30%. A ello se suma la lentitud y falta de eficacia de los procesos de contratación pública: desde que se decide ejecutar una infraestructura hasta que entra en servicio, suele transcurrir más de una legislatura, lo que reduce la capacidad de respuesta del sistema frente a sequías prolongadas o inundaciones abruptas.