SEMANA SANTA 2025

La Semana Santa cuelga el cartel de lleno en el turismo y la hostelería en Castilla y León

Hoteles, restaurantes y alojamientos rurales afrontan la semana de Pasión con más del 80% reservado en lo que marca el arranque de la temporada de verano

Los viajeros nacionales, los más habituales

Procesión de la Penitente Hermandad de Jesús Yacente de Zamora, en una imagen de archivo. ICALICAL

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Valladolid

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La Semana Santa es uno de los grandes atractivos de Castilla y León, y la mejor prueba de ello es que cada año estas fechas atraen a una gran cantidad de turistas que se desplazan a todas las provincias de la Comunidad. Todo ello se traduce, a su vez, en que los alojamientos y la restauración tienen la semana de Pasión marcada en rojo en sus agendas, y este año no es la excepción. Aún con algunas semanas antes de que comiencen, son muchos los hoteles, alojamientos rurales y restaurantes que o bien tienen sus reservas completas o están a punto de colgar el cartel de lleno, a lo cual aspiran si el tiempo acompaña.

Para el turismo rural la Semana Santa es siempre sinónimo de alta ocupación, y en esta ocasión llega también como un soplo de aire fresco tras un primer trimestre que califican como «muy flojo» e incluso «nefasto». Para el presidente de la Asociación de Turismo Rural de Castilla y León, Luis Chico, las previsiones para la semana entre el 14 y el 20 de abril son «buenas», con una media de ocupación que se sitúa ya entre el 80 y el 85% y que hace que los viajeros más rezagados a la hora de reservar vayan a tener complicado encontrar un alojamiento rural.

Según explica Chico, las buenas expectativas de cara a la Semana Santa lo son todavía más después de que la primera parte del año el negocio apenas haya conseguido despegar. «Hemos tenido el peor primer trimestre de los últimos años», insiste, a la vez que achaca esta situación a que «la climatología no ha ayudado nada», pero ahora pone la vista en la tercera semana de abril para dejar eso atrás y recuperarse.

En este sentido destaca, además, que «este año la Semana Santa cae alta -es decir, tardía- y eso trae más pernoctaciones». Además, con su proximidad al mes de mayo, y especialmente cuando se trata de turismo rural, Luis Chico también señala que la semana de Pasión supondrá «el punto de inflexión de inicio de la temporada de verano».

No en vano, señala que a partir de entonces las reservas ya han comenzado a aflorar y que incluso ya se están cerrando algunas para julio y agosto, lo que siempre es indicativo de un gran periodo estival.

Es por todo lo anterior que desde la Asociación de Turismo Rural de Castilla y León se muestran «contentos». «Va a ayudar a los que vivimos de ello», reconoce Chico.

En cuanto al perfil de cliente, Chico apunta que quienes se decantan por los alojamientos rurales en Semana Santa son principalmente familias procedentes de otras comunidades autónomas y sobre todo de las de costa, como pueden ser la Comunidad Valenciana y Andalucía.

«Hay un denominador común que es el turismo religioso que viene de otras comunidades», remarca, «gente de costa que va buscando el interior» y con el aliciente de conocer en persona la Semana Santa de Castilla y León, muy distinta a la que se celebra en otros lugares de España.

No obstante, y como es habitual, los alojamientos rurales todavía miran al cielo a la espera de que el buen tiempo acompañe, ya que eso siempre fomenta que el viajero salga y conozca más de las zonas de alrededor. Tal y como resume Chico, «si hay buen tiempo, la gente sale y gasta».

En cifras similares a las del turismo rural se mueven también los hoteles de Castilla y León, que actualmente cuentan con un volumen de reservas que oscila entre el 70 y el 80%. No obstante, desde la Asociación de Hoteleros de Castilla y León apuntan que, en su caso, son más frecuentes las reservas en la última semana, lo cual contribuirá a elevar estas cifras. Aún así, una vez más las previsiones climáticas serán determinantes ya que «el buen tiempo favorece».

En el caso de los hoteles, además, la Asociación precisa que si bien las previsiones son buenas de manera general, mejoran todavía más cuando se trata de los ‘días grandes’ de la Semana Santa, como son Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo. Aún así, también hay turistas que optan por aprovechar toda la semana para viajar, y son los que elevan la ocupación entre el lunes y el miércoles.

Independientemente de si los viajeros optan por alojarse en el medio rural de Castilla y León o se decantan por las ventajas de un hotel en los grandes municipios de la Comunidad, lo que es común a la inmensa mayoría de ellos es que no dejan pasar la oportunidad de deleitarse con la calidad de la gastronomía de la zon.a. De ahí que las reservas en restaurantes se hayan disparado de cara a la Semana Santa y que la media se sitúe actualemnte en un 95%.

Esta cifra, que traslada la Asociación de Hosteleros de Castilla y León, es fiel reflejo de que los viajeros que eligen la Comunidad en Semana Santa no dejan de lado la gastronomía, y por eso a día de hoy resulta tan complicado conseguir una reserva para esas fechas.

No obstante, no sorprende que si bien el tiempo es determinante para los alojamientos también lo es para la restauración, ya que en muchos casos en estas fechas van de la mano. Por ello, desde la Asociación advierten que a pesar de las excelentes previsiones que se manejan todavía no se puede descartar que se produzcan cancelaciones, las cuales se harán menos probables a medida que se pueda confirmar que el cielo acompañará.

Asimismo, en el caso de la hostelería también hay variación en las cifras según de que días se trate, ya que mientras entre Jueves Santo y Sábado Santo es prácticamente imposible conseguir ya una mesa, de lunes a miércoles de esa misma semana las posibilidades se multiplican ya que la ocupación solo alcanza entonces el 60%.

En este caso, además, desde la Asociación de Hosteleros de Castilla y León señalan que «Valladolid y Salamanca están más avanzadas en lo que se refiere a reservas», si bien confían en que todas las provincias se igualen a partir de la semana que viene, cuando esperan las llamadas de los más rezagados.

Queda patente, por tanto, que la Semana Santa supone en Castilla y León un motor turístico que beneficia a diferentes sectores, y es que más allá del turismo y la hostelería también se benefician otros que venden sus productos a los turistas. Igualmente, otros de los grandes beneficiados son los bares y establecimientos similares que, si bien no funcionan con reserva, es muy probable que duranta esta semana vayan a completar sus aforos.

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Por el momento, es el cielo el que tiene la última palabra, ya que la lluvia, habitual en la Semana Santa, puede echar por tierra las buenas previsiones. Aún así, que este año se celebre tan entrado abril, da esperanzas.