Emisiones
Europa pone fin al plan renove de calderas tras 8.000 sustituidas en Castilla y León
La Junta confirma que este año no podrá convocar el plan de subvenciones que estrenó en 2018, con ayudas de entre 150 y 500 euros para el cambio de antiguos aparatos individuales
Una persona regula la temperatura de su caldera de condensación.
Castilla y León era el único reducto dentro del mapa nacional donde los habitantes podían recurrir al ‘plan renove’ de calderas si querían cambiar su viejo aparato por otro más eficiente, pero la convocatoria de 2024, que terminó de resolverse hace apenas unos días, fue la última impulsada por la Administración regional. La Junta no podrá volver a lanzar estas ayudas –al menos en los términos en los que se desarrollaban estas subvenciones desde que arrancaron en 2018–, porque Europa las ha prohibido. Así que a partir de ahora quienes sustituyan el dispositivo de su vivienda deberán asumir el coste íntegro.
La Consejería de Industria, Comercio y Empleo confirmó que la directiva europea relativa a la eficiencia energética de los edificios les impide continuar con esta medida, que suponía un apoyo económico de entre 150 y 500 euros a quienes resultaran beneficiarios. En total, más de 3.000 en el último listado y más de 8.000 en el tiempo durante el que ha estado vigente en la autonomía este programa centrado en modernizar el parque de calderas y calentadores de agua domésticos debido a su «notable antigüedad».
El objetivo era fomentar el cambio de dispositivos individuales porque los ‘viejos’ implicaban «un consumo de energía más elevado del que cabría esperar». «Al ser equipos con un rendimiento energético menor, conlleva una mayor cantidad de emisiones a la atmósfera y, en el peor de los casos, si su mantenimiento es deficiente, pueden producir accidentes con consecuencias para personas, bienes o el medio ambiente», razonaba la Junta en el texto de las convocatorias para justificar su desarrollo.
Pero la directiva recién estrenada es clara y dice que «a partir de 2025» los Estados miembro «no deben conceder ningún incentivo financiero para la instalación de calderas independientes alimentadas con combustibles fósiles», sino que deben «esforzarse» por eliminarlas «gradualmente».
Castilla y León
Castilla y León crea un plan de impulso a las familias con una nueva Renta Garantizada para hogares con menores
Santiago G. del Campo
Y ahí precisamente radica el problema, en que hasta ahora se perseguía la sustitución de aparatos «obsoletos» por otros más eficientes a nivel energético, pero que podían seguir alimentándose con combustibles fósiles. Baste comprobar que las convocatorias incluso promovían la utilización de calderas de condensación por ser una opción con menos consumo de gas. Pero consumen gas.
La consecuencia es que el plan basado en «la promoción del ahorro energético y la reducción de emisiones a la atmósfera» se ha quedado anticuado porque ya no se trata de disminuir emisiones, sino de anularlas. Y, al entrar en vigor este requisito, Castilla y León tiene que decir adiós a un plan del que se fueron despidiendo otras comunidades en los últimos años, con Madrid como penúltimo ejemplo de vigencia.
En 2024 la autonomía castellano y leonesa se quedó sola en el lanzamiento de la convocatoria y, con ella, echa el cierre. El ‘plan renove’ de calderas finaliza con un balance de 7.804 sustituciones, un 38% de las cuales corresponden a operaciones realizadas en 2024, y el 63% teniendo en cuenta los dos últimos ejercicios.
Si en los años 2023 y 2024 es cuando se concentra el grueso de los ‘agraciados’ de Castilla y León –según la información constatada a partir de las resoluciones publicadas en el Bocyl– es porque son los años con una mayor dotación económica por parte de la Junta. Cabe aclarar que el presupuesto se repartía por orden de recepción de los expedientes a partir de una fecha que solía fijarse en julio, hasta que se agotaba el crédito.
En 2023 no se consumió la partida de 1,2 millones de euros que se había habilitado, y las 1.953 peticiones aceptadas (porque cumplían los requisitos) se tradujeron en un desembolso de 839.000 euros, pero en 2024 hubo menos dotación y muchas más peticiones (quizá porque ya se empezaba a hablar de prohibición de ayudas por decisión europea), por lo que algunas solicitudes se quedaron sin ayuda por falta de fondos.
Con la partida de un millón de euros que se había consignado en la pasada anualidad, se alcanzó la cifra de 3.009 beneficiarios, mientras que a 461 personas se les denegó porque se había consumido el crédito. A ellos se suman los 41 que renunciaron, los 44 que desistieron y los 16 excluidos por no cumplir requisitos.
Teniendo en cuenta el reparto por provincias, de los 3.009 totales en el conjunto autonómico en el año 2024, casi la mitad corresponden con Valladolid (los 1.461 suponen el 48,6%), seguido de Burgos (568 concesiones), Salamanca (293), Palencia (284), León (216), Ávila (58), Segovia (54), Zamora (43) y Soria (32).
Con el foco puesto en el desglose por tipo de aparato sustituido, destaca que prácticamente siete de cada diez correspondieron con el genérico de ‘resto de tipos de calderas subvencionables’, con 2.035 casos que representan el 68% del total, cuya cuantía de ayuda son 300 euros. En segundo lugar se alzan las 911 solicitudes aprobadas para cambiar un dispositivo de gas atmosférico (400 euros de ayuda), en tercero se posicionan las 43 de carbón (500 euros) y, por último, los 20 calentadores de gas atmosférico (150 euros).
El ‘plan renove’ de calderas se convocó por primera vez en 2018 con un presupuesto de 200.000 euros (se sustituyeron 412 aparatos y no se consumió el crédito), continuó en 2020 con una partida similar que benefició a 580 personas pero que dejó fuera por falta de fondos a otras tantas, y siguió en 2021 en los mismos términos. En este caso lo curioso es que se ayudó a 661 personas pero se excluyó a 675 porque ya no había más crédito.
Fue en 2022 cuando la Junta de Castilla y León elevó la partida hasta los 400.000 euros, si bien las anualidades con mayor dotación fueron las de 2023 (1,2 millones) y 2024 (un millón).