Diario de Castilla y León

Editorial

Mañueco da un golpe de efecto con la revolución de las listas del PP

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, clausura la asamblea de AEICE ‘La visión desde la Administración Pública’.

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, clausura la asamblea de AEICE ‘La visión desde la Administración Pública’.Miriam Chacón

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Ha dado un golpe de efecto Mañueco en los albores de la campaña que nos llevará a las urnas del 15 de marzo, en las que Castilla y León deberá elegir quien le guíe en el futuro próspero que labran cada día casi dos millones y medio de ciudadanos en la región más extensa de Europa. En la gestión y control de los tiempos orgánicos y electorales nadie le hace sombra al político charro en esta tierra. Tal vez había uno, pero hoy ya está retirado de la lides de primera línea, el soriano gerente perpetuo del PP de Castilla y León, Pedro Viñarás, que veía crecer la hierba de la política, pese a estar operado de la vista.

Ha dado un golpe de efecto haciendo lo que nadie esperaba. Y menos que nadie sus rivales. Refrescando los cabezas de lista provinciales. Poniendo a siete mujeres al frente de los carteles de las nueve provincias. Y rompiendo la previsibilidad del predominio electoral de los miembros del gobierno, con sólo dos al frente de los nueve carteles, Rocío Lucas (Soria) y Leticia García (Zamora). Ni la vicepresidenta, ocupada en la dirección de la campaña, encabezará su provincia, Zamora. Y seguramente lleguen más sorpresas a la vista de la revolución de la primera línea electoral.

La ausencia del consejero Quiñones en las listas no será una sorpresa. Como tampoco la del portavoz parlamentario. Él mismo se ha ocupado de pregonar su ausencia hasta a los cuatro vientos socialistas del hemiciclo. Dice que para recalar en las listas municipales de León dentro de poco menos de año y medio. Vuelve a sus orígenes políticos.

Con este movimiento, Mañueco busca dos efectos que seguramente consiga. Por una parte refrescar la visión de su partido, poniendo caras nuevas y fundamentalmente no poblando las cabezas de cartel de tenedores de las carteras de gobierno. Y aunque en esta contienda la cremallera de género cambia el panorama y la estrategia de los contendientes, la apuesta de Mañueco con las mujeres va más allá que nadie, dejando en evidencia hasta al autoproclamado feminismo del PSOE de Carlos Martínez y Tudanca, que sigue urdiendo en la sombra. Que nadie se haga composiciones o ausencias de gobierno. Mañueco también busca fortalecer el ala parlamentaria, enormemente debilitada tras la marcha de Raúl de la Hoz a Bruselas. Sabe que le espera otro mandato sin mayoría absoluta, el tercero y sabe de la necesidad de un grupo parlamentario fuerte, sólido y combativo, no ausente como el que ha tenido en plena crisis de los incendios. Porque como dijo un clásico de nuestro tiempo, Juan Vicente Herrera, las Cortes no sirven para nada a no ser que carezcas de mayoría absoluta.

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