Castilla y León reúne en Valladolid al sector internacional del gas renovable

Sexta edición del Salón del Gas Renovable y el 19º Congreso Internacional de Bioenergía

Contenido desarrollado para Avebiom

Los días 29 y 30 de septiembre, Feria de Valladolid reunirá a empresas, especialistas y profesionales de distintos países en una nueva edición del  Salón del Gas Renovable y el 19º Congreso Internacional de Bioenergía, que cuentan con el apoyo del Ayuntamiento de Valladolid, a través de IDEVA, de la Junta de Castilla y León y del Ministerio para la Transición Ecológica, a través del IDAE. El encuentro mostrará tecnologías, proyectos y soluciones para producir y aprovechar biogás, biometano y otros gases renovables.

 La sexta edición llega en un momento de creciente actividad para un sector que conecta energía, agricultura, ganadería, industria agroalimentaria y gestión de materiales orgánicos. Castilla y León ocupa además una posición destacada: según las estimaciones del IDAE, concentra cerca del 23 % del potencial nacional de producción de biometano y cuenta ya con instalaciones en operación y numerosos proyectos en distintas fases de desarrollo.

Esta oportunidad explica también la importancia de cuidar cómo se implantan los proyectos. Junto a la tecnología, el mercado y la regulación, la integración de las plantas en el territorio se sitúa en el centro del desarrollo del sector. Informar con antelación, escuchar a los vecinos y definir bien cuestiones como la logística, los olores, el tráfico o la gestión del digerido resulta fundamental para lograr un encaje adecuado en el entorno.

Ese enfoque tendrá un peso especial este año, con espacios específicos de diálogo entre promotores, administraciones, agricultores, expertos y representantes vecinales.

Más de 270 empresas y marcas

El 6º Salón del Gas Renovable, organizado por la Asociación Española de la Biomasa (AVEBIOM), contará con más de 270 empresas y marcas y prevé recibir alrededor de 4.000 visitantes profesionales.

La zona expositiva reunirá soluciones para las distintas etapas de un proyecto: preparación de materiales orgánicos, digestión anaerobia, agitación y bombeo, almacenamiento, depuración del biogás para obtener biometano, tratamiento del digerido, control de emisiones, automatización y conexión con las redes energéticas.

Una planta de biogás es mucho más que un digestor. Su funcionamiento exige coordinar tecnología, suministro de materiales, logística, producción energética y gestión del digerido. Por eso, cada instalación debe diseñarse de acuerdo con las características del territorio, teniendo en cuenta la disponibilidad de materiales, las distancias de transporte, las infraestructuras y las posibilidades de aprovechamiento de los productos obtenidos.

De los materiales orgánicos a la energía renovable

Purines, estiércoles, subproductos agroalimentarios, lodos de depuradora y otros materiales orgánicos pueden aprovecharse mediante digestión anaerobia para producir biogás.

El proceso se desarrolla en depósitos cerrados y sin oxígeno. El biogás obtenido puede utilizarse para producir energía o depurarse hasta alcanzar la calidad del biometano, un gas renovable capaz de sustituir al gas natural y distribuirse a través de la red gasista cuando cumple las especificaciones correspondientes.

La digestión genera también digerido, que contiene nutrientes y materia orgánica y cuya gestión es una parte esencial del proyecto. Puede aprovecharse con criterios agronómicos o tratarse para recuperar nutrientes y obtener productos fertilizantes.

Este aprovechamiento energético y material permite mejorar la gestión de recursos orgánicos que ya se generan en explotaciones ganaderas, industrias agroalimentarias, depuradoras y otros sectores.

Una oportunidad ligada al campo de Castilla y León

El potencial de Castilla y León está estrechamente relacionado con el peso de su agricultura, su ganadería y su industria agroalimentaria.

Las explotaciones ganaderas generan estiércoles y purines que deben gestionarse adecuadamente, mientras cooperativas e industrias producen subproductos orgánicos a lo largo de sus campañas. Las plantas de biogás pueden ofrecer una vía de gestión y aprovechamiento, pero agricultores, ganaderos y cooperativas deben participar desde la planificación de los proyectos.

Es necesario definir desde el principio qué materiales se recogerán, cómo se organizará el transporte, durante cuánto tiempo se mantendrán los acuerdos y cuál será el destino del digerido. La viabilidad de una planta depende también de evitar recorridos innecesarios y ajustar su tamaño a los recursos realmente disponibles en su área de influencia.

El número de iniciativas planteadas en Castilla y León hace especialmente importante esta planificación. Cada proyecto debe analizar la disponibilidad de recursos, las necesidades existentes, las comunicaciones, la infraestructura gasista y las posibilidades de aprovechamiento agronómico.

A ello se suma la actividad económica asociada a servicios de transporte, mantenimiento, ingeniería, operación, análisis y gestión agronómica.

Integración en el territorio desde las primeras fases

La relación con agricultores y ganaderos es solo una parte de esa integración. Los ayuntamientos y los vecinos de los municipios donde se plantea instalar una planta necesitan disponer también de información suficiente para conocer qué se proyecta y cuáles serán sus efectos reales.

Aspectos como la procedencia y cantidad de los materiales, las rutas de transporte, la intensidad del tráfico, los sistemas para controlar los olores, el consumo de agua o el destino del digerido deben explicarse de manera concreta para cada instalación.

Las tecnologías disponibles permiten trabajar con sistemas cerrados, tratar el aire de determinadas zonas de recepción y almacenamiento y reducir las emisiones asociadas al manejo de los materiales. Pero, más allá de las soluciones técnicas, cada proyecto debe demostrar que está correctamente dimensionado y adaptado a las condiciones de su entorno.

La implantación del biogás y el biometano debe realizarse con rigor técnico, transparencia y consideración hacia los municipios y las personas que viven cerca de las futuras instalaciones. La información y el diálogo no sustituyen a las exigencias ambientales y técnicas, pero permiten plantear dudas, contrastar información y, también, introducir mejoras en los proyectos cuando sean necesarias.

Un World Café para escuchar todas las perspectivas

Ese planteamiento tendrá una expresión especialmente visible el 28 de septiembre, durante el 19º Congreso Internacional de Bioenergía, con la celebración del World Café – Hablemos de Biometano.

El encuentro reunirá en un mismo espacio a promotores, ayuntamientos, agricultores, plataformas vecinales, universidades y centros tecnológicos para abordar algunas de las cuestiones que están condicionando la implantación de nuevos proyectos.

El formato busca favorecer una conversación abierta y estructurada, en pequeños grupos, sobre temas como la información a las poblaciones, la ubicación de las instalaciones, el tráfico asociado, la gestión de los materiales, los olores, el digerido o la participación del sector agrario.

La sesión se plantea como un espacio para escuchar posiciones diferentes, identificar preocupaciones compartidas y analizar qué puede hacerse mejor a la hora de desarrollar los proyectos.

Las conclusiones obtenidas durante el trabajo de las mesas se presentarán el 30 de septiembre durante el Congreso y se espera que contribuyan a tener una visión más amplia de los factores que están influyendo en la relación entre las plantas y los territorios donde se proyectan.

Mercado, regulación y tecnología a debate

El Congreso abordará también la evolución del mercado del biometano y las garantías de origen, la regulación, el diseño y operación de las plantas, las tecnologías de upgrading, el aprovechamiento del digerido y las nuevas oportunidades ligadas al CO₂ biogénico.

Salón y Congreso ofrecen así dos perspectivas complementarias: la exposición permite conocer las tecnologías y servicios disponibles, mientras las sesiones técnicas analizan los principales retos que condicionan el desarrollo de los proyectos.

Valladolid, punto de encuentro de la bioenergía

Valladolid lleva dos décadas reuniendo a profesionales de la bioenergía. AVEBIOM organiza en la ciudad el Congreso Internacional de Bioenergía desde 2006, además de Expobiomasa y, desde 2021, el Salón del Gas Renovable.

Los próximos 29 y 30 de septiembre, Feria de Valladolid volverá a concentrar conocimiento técnico, experiencia empresarial y representantes de los distintos sectores implicados.

El encuentro permitirá conocer hacia dónde avanzan la tecnología y el mercado de los gases renovables, pero también profundizar en una cuestión especialmente relevante para una comunidad que alberga cerca de una cuarta parte del potencial español de biometano: cómo desarrollar proyectos sólidos que aprovechen los recursos disponibles y se integren adecuadamente en los territorios que los acogen.

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